Ovidio Guzmán: La historia no contada del operativo de captura

Estudió filosofía en Friburgo. Su ocupación principal es ser ghost writer de políticos y otra gente sin oficio ni beneficio.

Ovidio Guzmán: La historia no contada del operativo de captura
Estados Unidos ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por Ovidio Guzmán. Foto: Especial.

Fuentes de inteligencia han confirmado a este columnista que la captura de Ovidio Guzmán no fue una decisión del gobierno de México, sino de Estados Unidos, en acuerdo directo con Luis Cresencio Sandoval, el secretario de la Defensa Nacional (Sedena). Más que una ofrenda de México al gobernante de Estados Unidos, fue un mensaje a Andrés Manuel López Obrador sobre quién manda en Norteamérica.

Cerca de las 6:00 de la mañana y después de una refriega de cerca de 15 minutos en su casa, las fuerzas federales capturaron a Ovidio Guzmán y, acompañadas por la inteligencia estadounidense, emprendieron el vuelo desde Culiacán hasta el penal del Altiplano en un helicóptero.

Solo después y para disimular el madruguete al presidente –a quien solo avisaron, pero no pidieron autorización–, se simuló una entrada por tierra al mismo centro penitenciario. Ante el airado reclamo del presidente al director del Centro Nacional de Inteligencia, Audomaro Martínez Zapata, este solo alcanzó a replicar que no le reportó porque eso corresponde a quien encabeza el operativo, es decir, a la inteligencia militar y el Estado mayor de la Sedena.

López Obrador pierde el control de su principal aparato de poder, que busca protección en Estados Unidos para todos los flancos judiciales que les quedarán abiertos. El sexenio ha terminado y los factores de poder están en la lógica de sálvese quien pueda.