Algunos filmes no llegan para explicar el mundo, sino para acompañarlo. Familia en renta y Accidental Expat pertenecen a ese tipo de cine: historias que avanzan con cuidado, que confían en los silencios y en los gestos mínimos, y que colocan al espectador frente a una sensación reconocible, aunque incómoda. En ambas, la identidad y la soledad no se plantean como ideas abstractas, sino como experiencias que se viven en el cuerpo, en la familia y en la forma de habitar un espacio que no siempre se siente propio.
Aunque una transcurre en Japón y la otra entre Estados Unidos y México, dialogan desde una pregunta compartida: qué ocurre cuando la noción de hogar se vuelve frágil y pertenecer deja de ser una certeza.
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Identidad y soledad en Familia en renta
En Familia en renta, Phillip, interpretado por Brendan Fraser, es un actor estadounidense que vive en Tokio y trabaja para una agencia de familias de alquiler. Su empleo consiste en ocupar, por unas horas, el lugar de un padre, un esposo o un amigo. Todo está pactado. Todo tiene un límite claro. Y, sin embargo, nada resulta completamente falso.
La película dirigida por Hikari se aproxima a este fenómeno real con una mirada serena, casi observacional. No hay juicio ni subrayado moral. Lo que le interesa no es el mecanismo del negocio, sino lo que ocurre en esos espacios breves de intimidad: la necesidad de sentarse a la mesa con alguien, de ser escuchado sin prisa, de compartir una conversación que no exige explicaciones. Ahí, la identidad y la soledad aparecen sin estridencia, como parte del paisaje emocional de una gran ciudad.
Phillip comienza actuando y termina involucrándose. No porque el contrato lo exija, sino porque incluso los vínculos acordados pueden generar algo parecido a la pertenencia. La película avanza en esa ambigüedad, confiando en el silencio y en la mirada del espectador para completar lo que no se dice.
Cuando el rol termina, la emoción permanece en Familia en renta
Uno de los mayores aciertos de Familia en renta es entender que la soledad no siempre se manifiesta como drama explícito, sino como una ausencia persistente. Quienes acuden a la agencia no buscan una ficción perfecta, sino una forma momentánea de compañía. En ese intercambio, Phillip también se observa a sí mismo: alguien que escucha, que acompaña y que empieza a preguntarse qué tan reales son los vínculos que ha construido fuera del trabajo.
Hikari lo ha dicho con claridad al hablar de estas relaciones temporales: los roles pueden ser ficticios, pero la emoción es real. Esa idea atraviesa toda la película. Aunque el encuentro esté delimitado por el tiempo y el dinero, lo que sucede durante esas horas no desaparece al terminar el contrato. La identidad se redefine en el acto de estar presente para otro, y la soledad, lejos de resolverse, se vuelve visible y compartida.
Ese gesto íntimo conecta de manera natural con Accidental Expat, donde la pertenencia tampoco es un punto de partida, sino algo que se intenta construir a partir de la pérdida.
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Accidental Expat: identidad y soledad desde el regreso
En Accidental Expat, la identidad y la soledad se manifiestan desde otro tipo de desplazamiento: el regreso forzado. Raymond es un joven DREAMer criado en Estados Unidos que, tras ser deportado, debe comenzar de nuevo en México, un país que legalmente le pertenece, pero emocionalmente le resulta ajeno.
La película escrita y dirigida por Alan Barr evita el melodrama y se concentra en el desconcierto cotidiano. El idioma no fluye del todo, el trabajo no alcanza, el vínculo con el padre está marcado por silencios acumulados. Todo ocurre en una escala íntima, donde la soledad no se dramatiza, pero pesa.
Aquí, la familia no aparece como refugio automático. Es un territorio lleno de fisuras, reproches no dichos y ausencias que se arrastran desde hace años. El desplazamiento no termina al cruzar una frontera: continúa en la forma de mirar, de relacionarse y de intentar pertenecer.
La entrevista completa con el elenco de Accidental Expat puede verse aquí:
Habitar la identidad y la soledad: lo que dicen quienes la interpretan
En la entrevista en video, Edgar de Santiago describe a Raymond como alguien que pierde la vida que conocía sin haber tomado la decisión de irse. Regresar implica enfrentarse a una identidad incompleta y a la sensación persistente de estar fuera de lugar.
Para Fátima Favela, quien interpreta a Mónica, la historia también pone en crisis las expectativas afectivas. Su personaje representa una posibilidad de conexión, pero también el momento en que el ideal se rompe y aparece la realidad. Hay escenas, especialmente las compartidas con Enrique Arreola, donde la familia deja de ser un concepto y se vuelve una herida abierta.
La conversación confirma que Accidental Expat no busca dictar posturas ni ofrecer respuestas cerradas. Su fuerza está en la empatía que genera y en la manera en que humaniza una experiencia migratoria pocas veces narrada desde el regreso.
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Familia, pertenencia y una soledad compartida
Vistas en conjunto, Familia en renta y Accidental Expat proponen una reflexión silenciosa sobre la identidad y la soledad en el mundo contemporáneo. En ambas, la familia aparece como algo inestable: se alquila, se pierde, se intenta reconstruir. No hay certezas, solo ensayos.
Estas películas no prometen consuelo ni finales cómodos. Acompañan procesos. Observan cómo los vínculos se negocian y cómo la pertenencia, a veces, no es un punto de partida, sino una construcción lenta y frágil. Tal vez por eso se quedan: porque hablan de una soledad que no es individual, sino compartida.
Yo soy y me llamo Ligia Oliver y agradezco que sigas acompañando Palomitas en La-Lista semana tras semana. Soy periodista cinematográfica, guionista, locutora, editora, traductora y productora de cine, radio y TV; formo parte del Consejo Directivo de Tinta Escritores Cinematográficos México y dirijo editorialmente Somos Texto. También comparto otros procesos y reflexiones en mi canal de YouTube.
Que el cine sea siempre ese espacio donde mirar con calma lo que no siempre sabemos nombrar. No dejemos de lado este cine de identidad y soledad que, irónicamente, nos acompaña. Platícame qué te pareció la entrevista informal. Contacto: IG: @lixoliver FB: @lixoliverligia o lixoliver@gmail.com