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El escenario no pinta nada halagador en el futbol mexicano. Nos tendremos que acostumbrar escasos goles y que la Liga MX se mantenga gris, triste.
En su esperada carta anual, Bill y Melinda Gates se enfocaron ahora en la desigualdad que trajo la pandemia, en la enorme brecha entre los ricos con acceso a vacunas y los pobres con acceso a la letalidad del coronavirus
El mundo del e-commerce, de las fintechs y de las nuevas telcobank darán un giro a la industria de los servicios financieros.
Algunos países otorgaron estímulos a empresas y personas para no detener el desarrollo económico. Esto trajo cambios en la forma de enfocar el futuro.
Para los mexicanos enfrentar una enfermedad como el Covid no sólo suponer un riesgo para su salud, sino también para sus finanzas y su patrimonio.
En México, ¿cuál es la explicación para nuestros “machos”? ¿de dónde aprendimos las mexicanas a asentir sin cuestionar, a aguantar y a callar?
Promover la sana distancia, el quédate en casa y el uso de cubrebocas cuesta relaciones. En los momentos en que más acompañamiento y redes de apoyo se requieren, los vínculos se afectan. Y todo por querer mantener a los tuyos a salvo.
La estrategia de vacunación simplemente no tiene forma. Nada mal le caería al país que el López Obrador estatista convenza a su alter ego neoliberal de que la economía necesita ingresar ya a terapia intensiva.
Al parecer, el tequila, la cerveza y el vino no bastan para que los países en América Latina figuren entre los que son hogar de quienes más se emborrachan.
La actual pandemia no es la causa detrás de esta desigualdad, sino su consecuencia y amplificadora. Veinte millones de personas en México viven sin acceso a servicios de salud, mientras que la riqueza acumulada de las doce personas mexicanas más ricas aumentó tanto que podría cubrir dos veces el gasto en salud del IMSS en 2021.
El presidente y el movimiento que lo llevó a la presidencia han perdido gran parte de la credibilidad que los llevó al poder. Mentir se ha convertido en una forma de gobierno.
Morena tiene un reto para su campaña: transmitir fielmente la retórica del presidente, sabiendo que él no estará en las boletas.