Los cuervos de la Torre de Londres y el fin del Imperio Británico
Siete cuervos cuidan actualmente la Torre de Londres. Foto: Cortesía Historical Royal Palaces

Además de los famosos corgis de la reina Isabel II, hay otros animales con gran significado en la corona británica. Un grupo de ellos, de hecho, se encarga de vigilar la Torre de Londres, donde se encuentran las joyas de la corona, y se cree que cuando mueran el Imperio Británico caerá. Se trata de los cuervos.

Harris, Gripp, Erin, Poppy, Georgie, Edgar y Branwen son los siete cuervos que habitan la Torre de Londres. Tienen un grado militar y, por tanto, son considerados soldados del Reino Unido y solo responden a la autoridad del ravenmaster, o adiestrador.

Según la leyenda, John Flamsteed, astrónomo del rey Carlos II, quería desalojar a los cuervos de la Torre de Londres hacia 1666, pero el monarca, conocedor del vaticinio, decidió que al menos seis de ellos permanecieran en el edificio.

La única vez que la Torre de Londres ha estado cerca de quedarse sin cuervos fue durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el bombardeo nazi mató a cinco de ellos. Sin embargo, no fue el fin del Imperio Británico.

Los cuervos tienen un rango militar y, como tal, pueden ser relevados de su cargo si son sorprendidos realizando actos considerados inadecuados, lo que le pasó al cuervo Jorge, quien fue desterrado en 1986 por atacar antenas.

“El sábado 13 de septiembre de 1986, el cuervo Jorge, enlistado en 1975, fue destinado al zoológico de las montañas de Gales. Por su conducta insatisfactoria, su servicio no fue requerido”, detalló el ejército británico en su momento.

Los cuervos pueden vivir mucho tiempo, si las condiciones son propicias. Jim Crow fue el más longevo de los habitantes de la Torre de Londres, pues vivió 44 años. El edificio mismo es considerado uno de los tesoros más importantes del Reino Unido, pues fue erigido en 1066 bajo el reinado de Guillermo el Conquistador.