Que sea el voto libre lo que defina rumbos, las urnas que igualan el valor de una cabeza igual a un voto, las que ya han demostrado fuerza muchos años para hacer valer la decisión de las mayorías sin pretender aplastar a minorías.
Carlos Monsiváis definió a las cantinas como ‘santuarios errátiles en los que prodigan situaciones patéticas, cómicas, trágicas, melodramáticas, en las que se reúne todo tipo de personas’.
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¿Los fotoperiodistas tenemos “derecho” a sentir? Desde mi trinchera, rechazo el reprimir nuestras emociones o el no tener la mínima intención de relacionarnos con lo que está pasando.
La TTTV permite al espectador lamer la pantalla y probar los sabores que se muestran en un contenido para vivir una experiencia multisensorial.
El gobierno de México, la 15ª economía del mundo y con un presupuesto lo suficientemente grande como para subsidiar combustibles y crear refinerías y trenes donde no se solicitaron, simplemente no tiene planeado continuar con el programa de vacunación de forma agresiva.
Las posibilidades de un cambio legal en temas migratorios se esfuman aceleradamente.
En lugar de seguir justificando el por qué una mujer no elige ser matemática, ingeniera o científica deberíamos cuestionar y transformar el cómo hemos desarrollado la ciencia y sus símbolos.
Ser mexicana está en nosotras, con la magia de producir nuestro alimento como aprendimos o como nunca nos enseñaron, pero mil veces probamos, lográbamos llevar la patria con nosotros.
Espero que tengamos todos la oportunidad de abrazarnos y sujetar todo aquello que da sentido a nuestra existencia: esa familia, esos amigos, esas noches y esas tantas risas.
¿Por qué no te has casado?, ¿dónde está el novio o novia?, ¿eres homosexual?, ¿por qué no has tenido hijos? Las preguntas incómodas aparecen en las reuniones familiares.
Reconectar con la esperanza es tener la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Sin estallido social, Gabriel Boric no sería presidente, al menos aún. Porque ese hecho modificó de forma radical la mentalidad de los ciudadanos y ciudadanas, que perdieron el miedo de elegir personas nuevas para los cargos.
La necesidad del escenario es algo que no puede ser suplido. Se extrañará pero sabemos que volveremos, y esa esperanza tendrá que ser aliciente suficiente.
En 2021, la desinformación fue una gran aliada de ‘El juego del calamar’. Hay personas que aún piensan que es un programa de concursos verdadero o un reality show.