Enrique Rodríguez

Martes 3 de marzo de 2026

Enrique Rodríguez

Hay una fiebre de promesas para los abyectos que respaldan el exterminio de la carrera judicial, cerca de 200 juzgadores que asignaron precio a su deslealtad para convertirse en cómplices.
A estas alturas costaría décadas reconstruir lo que se ha tirado a la basura con el beneplácito de los autores intelectuales de este colapso, disfrazado de transformación.
Poderosos intereses políticos nublan el juicio de Mónica Soto, Felipe de la Mata y Felipe Fuentes Barrera. De su decisión dependerá la viabilidad de nuestra democracia.
Odio, división, encono y manipulación son elementos esenciales de un estilo destructivo que acumuló miles de oportunidades perdidas en el sexenio que termina.
Los logros democráticos de las últimas 3 décadas están en riesgo, así de importante es la decisión que viene respecto a la sobrerrepresentación en el Tribunal Electoral que tiene ante sí la resolución que marcará su destino institucional.
Hay quienes establecen que una mujer sin autoridad moral y un presunto traficante de influencias son los impolutos defensores de una reforma judicial nociva para México.
El populista e ignorante del derecho ha dado cátedra para aniquilar a la impartición de justicia que odia desde su época de opositor.
Un colofón digno de la Suprema Corte que se va, sería evitar la impunidad de quienes traicionaron al Poder Judicial autónomo e independiente para evitar que una acción tan deleznable quede impune.
El daño será irreparable, a pesar de los mensajes de la virtual presidenta electa que ha tratado, sin éxito, de generar calma ante la volatilidad del peso y las caídas de la bolsa. La saliva y las fotos no serán suficientes. ¿Cómo garantizar el Estado de derecho sin independencia de los juzgadores federales y separación de poderes? Es imposible.
Se avizora un retroceso espeluznante que tendrá como principal efecto la extinción de una impartición de justicia autónoma. El mandato en las urnas condenó sumariamente al Poder Judicial de la Federación para aniquilar su independencia.