Espacio mindfulness
Somos un templo en constante construcción desde nuestra fisiología perfecta, aunque todo y todos nos hayan dicho lo contrario.
Somos el mosquito atrapado en redes sociales, virtuales, intangibles que nos fagocitan y nos dejan sin voluntad.
Vamos a instalar una política anti inflamatoria completa, integral y contundente comenzando por la mente y sobre todo registrando cómo el miedo nos paraliza.
Si quieres lleva un diario de viaje que registre las sorpresas que te esperan en el camino y cómo lo oculto se hace visible y lo sagrado cotidiano.
Si te digo que llevas burkas, me responderías que no. Aunque pienses que no se notan, sí te las veo, porque yo también las luzco de vez en cuando. Son invisibles, pero sólidas.
Jerarquiza tu ser, independízate de quienes creen saberlo todo fomentando la división y el enfrentamiento.
Cuando te sientas a tientas, en la oscuridad más oculta o en las zonas grises de las ambivalencias, recurre a tu latido. Ese interno y eterno que es el que más suena, no es tímido o sumiso, es un rugido que te habita.
La principal fuente de abundancia y respeto reside en la compasión, ese sentimiento que va más allá de sentir pena por el otro y que se abre a una comprensión profunda de la experiencia humana.