Miguel Ángel Ángeles
Volvamos al personaje sentado leyendo. Personaje con libro en mano. Personaje con libro en la mochila. Pensemos en los proyectos que nos recuerdan que vale la pena todo lo que se haga, con tal de leer.
Uno piensa en los grandes nombres con los que se describe el arte en México y no puede dejar de notar que hay más hombres que mujeres. Pero esa historia no es una que esté inventando quien escribe esto. Se ha documentado, pero casi nada se ha hecho para revertirlo.
La Ciudad de México es una contingencia que hemos aprendido a habitar y que no tiene visos de cambiar. Nos lloran los ojos y se nos cierra la garganta mientras seguimos evadiendo una conversación necesaria.
Dicen que no se meten en el proceso. Las candidatas incluso lo han negado. Y, sin embargo, siguen metiéndose en un proceso en el que no están sumando. Con ustedes… varios ‘señoros’.
Descubre visiones, sueños y retos en Presidenta: Más de 100 mujeres te escriben. Una ventana a la historia electoral de México.
Nos guste o no, hemos normalizado tanto la muerte que ya compite con otras noticias. Parece como si ya no espantara.
Ucrania es desde hace dos años un capítulo triste para la historia mundial. El arte surgido en este tiempo habla de resiliencia y empatía, de sanación. “El rostro femenino de la guerra” es una muestra de ello.
La violencia y discriminación hacia mujeres trans en México evidencia la trágica realidad que enfrentan.
La esencia pura de la vida está en las pequeñas cosas cotidianas.
Desgastar las palabras tiene un riesgo en un mundo donde las imágenes pesan siempre más. Pienso en lo que podemos hacer y me queda la certeza de que es entre muchas cosas, seguir hablando y preguntando: entre nosotros, aquí pero también fuera de las redes. En las mesas compartidas y en las calles: hablar, hablar y hablar hasta reapropiarse de esas palabras a las que han querido lavar de sentido.