sector energético
Se dice que la seguridad energética es demasiado importante para dejarla solo en manos del mercado. También lo es para dejarla solo en manos del Estado.
Nada como una escasez de combustibles para forzar una mirada distinta hacia el horizonte de opciones de política energética. Nunca digas nunca, ni en Alemania ni en el resto del mundo.
¿La política energética es irrelevante para el sector manufacturero exportador?
La disputa por las reformas energéticas del gobierno federal abrieron formalmente un conflicto con EU, ¿qué sigue en este proceso?
Factores como una recesión en EU, nuevas variantes de Covid-19, la guerra entre Rusia y Ucrania, y factores internos ponen en riesgo la inversión anunciada desde EU.
Los 30 años de un debate que se ha abierto, reabierto y vuelto a reabrir en casi cada administración presidencial revelan una enorme dificultad para resolver quiénes somos o queremos ser respecto de la industria energética.
En lo que resta de esta década, la marcha hacia la regionalización del mundo y, al parecer, hacia un populismo reñido con las energías renovables complicarán el avance de la sustentabilidad.
Perú es un caso interesante que muestra cómo los intereses económicos, y particularmente energéticos, pueden llevar a una crisis institucional tan profunda, con tal de conseguir los recursos, contratos y utilidades que tengan proyectados las grandes transnacionales.
En 2022, los extremos del clima y el avance del mundo digital seguirán retando los límites de la infraestructura. Y la pandemia continuará condicionando tanto los términos de la recuperación económica como la estabilidad del precio del crudo.
A tres años vemos un sector con decisiones alejadas de lo técnico, sin considerar el contexto internacional, con abandono de proyectos que tenían una razón de ser y buscaban solucionar problemas.