Pandora papers: Tony y Cherie Blair compraron una propiedad a través de una empresa offshore y ahorraron miles de libras en impuestos
Tony y Cherie Blair adquirieron el número 30 de Harcourt Street en el centro de Londres hace cuatro años. Ilustración: Guardian Design

Tony y Cherie Blair ahorraron cientos de miles de libras en impuestos sobre la propiedad al adquirir un edificio de oficinas en Londres de una empresa offshore que pertenecía parcialmente a un prominente ministro de Bahrein.

El exprimer ministro británico y su esposa se convirtieron en propietarios de un edificio de oficinas de 6.5 millones de libras en 2017 al adquirir una empresa en las Islas Vírgenes Británicas (IVB) controlada por la familia de Zayed bin Rashid Alzayani, actual ministro de Industria, Comercio y Turismo de la monarquía constitucional.

El acuerdo se revela en los Pandora papers, un conjunto de documentos filtrados. Estos revelan que Alzayani es el accionista secreto de otra empresa offshore que ha invertido más de 60 millones de libras en la compra de propiedades comerciales en Reino Unido durante los últimos nueve años, incluida la dirección de Marylebone que se vendió a los Blair.

El ahorro en impuestos se debió a que los Blair adquirieron la sociedad de inversión de la propiedad, y no el edificio directamente, lo que significa que no tuvieron que pagar aproximadamente 312,000 libras en concepto de impuesto del timbre.

Aunque la transacción no fue ilegal, y no existen pruebas de que los Blair intentaran evitar el impuesto, la operación revela un vacío legal que ha permitido que los propietarios ricos no paguen un impuesto que es usual para muchos compradores comunes de propiedades en Reino Unido.

Robert Palmer, director ejecutivo de Tax Justice UK, comentó: “Es injusto que si se compra una empresa propietaria de un inmueble no se tenga que pagar el impuesto del timbre. Se trata de vacíos legales que están al alcance de las personas ricas, pero que no están al alcance de los demás. Los políticos tienen que arreglar el sistema fiscal para que todos paguen lo que les corresponde”.

Los compradores de propiedades comerciales y residenciales que se venden por encima de 150 mil y 125 mil libras, respectivamente, pagan el impuesto del timbre.

El precio promedio de una vivienda en Reino Unido fue de 244 mil 229 libras en julio, de acuerdo con la sociedad constructora Nationwide.

La propiedad, el número 30 de Harcourt Street, se encuentra justo al norte de Mayfair, en el centro de Londres. Foto: Martin Godwin/The Guardian

Hace cuatro años, los Blair adquirieron el número 30 de Harcourt Street, una antigua vivienda situada al norte de Mayfair, en el centro de Londres, y Cherie Blair trasladó su empresa de asesoramiento gubernamental, Omnia Strategy, al edificio de cuatro pisos.

En su momento no existió secreto sobre la transacción, la cual fue reportada por la prensa. Sin embargo, se desconocía la identidad del vendedor, y el marco de la transacción que permitió que no se pagara el impuesto del timbre, y solo se puede revelar por cortesía de los archivos de los Pandora papers.

Cuatro meses antes de la compra, los Blair crearon una empresa británica llamada Harcourt Ventures, en la que ambos poseían una participación del 50% y que estaba registrada a efectos del IVA. Su nueva empresa adquirió entonces las acciones de Romanstone, la empresa de la familia Alzayani propietaria del número 30 de Harcourt Street, que era una filial propiedad de su grupo inmobiliario Riverton Capital.

Posteriormente, los Blair disolvieron Romanstone dentro de Harcourt Ventures, dejando el número 30 de Harcourt Street directamente en manos de su propia empresa. Cherie Blair declaró a The Guardian que no existía “nada inusual o turbio en todo esto” y que no conocía la identidad de los vendedores antes de realizar la transacción.

Los Alzayani no quisieron vender el edificio por separado de su empresa en las Islas Vírgenes Británicas, comentó ella, y añadió: “No quería ser la propietaria de una empresa en las Islas Vírgenes Británicas, por lo que encargué a mis contadores, BDO, y a mis abogados, Blake Morgan, que se aseguraran que podía repatriar la empresa y el edificio a Reino Unido“.

“Todos los acuerdos se hicieron con el propósito expreso de devolver la empresa y el edificio al régimen fiscal y reglamentario de Reino Unido, donde ha permanecido desde entonces. Desde entonces se han pagado todos los impuestos y se han presentado públicamente todas las cuentas de acuerdo con la ley“.

Si Harcourt Ventures hubiera adquirido el edificio directamente, los Blair habrían tenido que asumir una factura de impuestos del timbre de aproximadamente 312 mil libras.

Richard Kleiner, socio gerente de la firma de contabilidad Gerald Edelman, explicó: “Si la empresa de los Blair, Harcourt Ventures, hubiera adquirido directamente el inmueble, habría tenido que pagar un impuesto del timbre de hasta el 5% por la compra. Sin embargo, adquirieron las acciones de la empresa en las Islas Vírgenes Británicas que era propietaria del inmueble, lo que no habría supuesto ningún impuesto del timbre”.

Aunque ahorraron dinero cuando compraron la propiedad, The Guardian entiende que es posible que la estructura deje a los Blair con una factura de impuestos más alta en el futuro, pero solo si deciden vender el edificio.

Los abogados de Riverton Capital señalaron: “Antes del 6 de abril de 2019, las personas no residentes que disponían de participaciones en inmuebles comerciales no debían pagar el impuesto sobre las ganancias de capital. Muchas empresas, familias e inversores utilizaron este tipo de marco jurídico después de recibir asesoramiento profesional, como ocurre en este caso”.

“Las empresas han cumplido con todas las leyes británicas pasadas y actuales. El ministro al que se refiere el correo electrónico es uno de los diversos beneficiarios de las empresas”.