El FMI recorta el pronóstico económico mundial porque la pandemia ‘obstaculiza’ el crecimiento
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, dijo: 'Nos enfrentamos a una recuperación mundial que sigue "obstaculizada" por la pandemia y su impacto…' Foto: AP

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la economía mundial sigue “obstaculizada” por la pandemia de Covid-19, al tiempo que reveló que su organización revisó a la baja su previsión de crecimiento global para este año.

Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, dijo que el obstáculo más serio para una recuperación completa era la brecha de vacunas entre las naciones ricas y pobres y advirtió que la economía mundial podría sufrir una pérdida acumulada de 5.3 billones de dólares en los próximos cinco años a menos que se elimine dicha brecha.

En su discurso previo a la reunión anual del FMI de la próxima semana, Georgieva hizo un llamado a los países ricos para que cumplan inmediatamente sus compromisos de compartir las reservas de vacunas con los países en desarrollo.

“Nos enfrentamos a una recuperación mundial que sigue obstaculizada por la pandemia y su impacto“, dijo. “No podemos caminar hacia adelante correctamente, ¡es como caminar con piedras en los zapatos!

“El obstáculo más inmediato es la ‘gran brecha de la vacunación’: demasiados países con muy poco acceso a las vacunas, dejando a demasiadas personas desprotegidas contra el Covid-19″.

En julio, el FMI pronosticó un crecimiento del 6% para la economía mundial en 2021, sin embargo, Georgieva comentó que este dato se reduciría en las nuevas previsiones que se publicarán la próxima semana en las perspectivas de la economía mundial.

Tras un verano afectado por los cuellos de botella en la cadena de suministro y el aumento de las presiones sobre la inflación, la directora del FMI señaló que el impulso en Estados Unidos y China, las dos mayores economías del mundo, se estaba ralentizando.

Aunque las perspectivas de la próxima semana seguirán pronosticando una fuerte recuperación de la caída de la producción mundial que se observó en 2020, Georgieva señaló que “los riesgos y obstáculos para una recuperación mundial equilibrada se han acentuado aún más: las piedras en nuestros zapatos se han vuelto más dolorosas”.

Los países de bajos ingresos se vieron afectados por una combinación del acceso limitado a las vacunas y la falta de poder político desplegado por los países ricos para afrontar el impacto económico derivado del virus.

Georgieva comentó que la divergencia en las fortunas económicas era cada vez “más persistente”, y añadió que, aunque se preveía que la producción en las economías avanzadas regresaría a las tendencias anteriores a la pandemia en 2022, los países emergentes y en desarrollo tardarían muchos más años en recuperarse.

“Todavía podemos alcanzar los objetivos propuestos por el FMI, junto con el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio, de vacunar al menos al 40% de la población de todos los países para finales de este año, y al 70% para el primer semestre de 2022“, señaló la directora gerente del FMI.

“Pero necesitamos un mayor impulso. Debemos aumentar drásticamente el suministro de dosis a los países en desarrollo. Los países más ricos deben cumplir sus promesas de donación inmediatamente. Y, juntos, debemos aumentar la capacidad de producción y distribución de vacunas, y eliminar las restricciones comerciales sobre los productos médicos”.

“Además de las vacunas, también debemos eliminar el déficit de 20 mil millones de dólares en la subvención de las pruebas, el rastreo y la medicina. Si no lo hacemos, grandes partes del mundo permanecerán sin vacunar, y la tragedia humana continuará. Esto frenaría la recuperación. Podríamos ver cómo las pérdidas del PIB mundial se elevarían a 5.3 billones de dólares en los próximos cinco años”.

A un mes de la conferencia COP26 en Glasgow, Escocia, Georgieva señaló que la lucha contra el cambio climático es fundamental. Pidió una sólida fijación de los precios del carbono, una mayor inversión ecológica y el apoyo a los más vulnerables.

Una transición ecológica exitosa podría aumentar el PIB mundial en un 2% esta década y crear 30 millones de nuevos empleos, añadió.