La industria de los combustibles fósiles recibe subsidios de 11 millones de dólares por minuto, según el FMI
Una central eléctrica estatal de carbón en Huainan, provincia de Anhui, China. Foto: Kevin Frayer/Getty Images

La industria de los combustibles fósiles se beneficia de subsidios de 11 millones de dólares cada minuto, de acuerdo con un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El FMI descubrió que la producción y la combustión de carbón, petróleo y gas recibieron subsidios de 5.9 billones de dólares en 2020, y que ningún país fijó los precios de todos sus combustibles de forma suficiente para reflejar sus costos totales de suministro y ambientales. Los expertos señalaron que los subsidios estaban “echando leña al fuego” de la crisis climática, en un momento en el que se necesitaba urgentemente una rápida reducción de las emisiones de carbono.

Los subsidios explícitos que reducen el costo de los combustibles representan el 8% del total y las exenciones fiscales otro 6%. Los factores más importantes fueron el no hacer que los contaminadores pagaran por las muertes y la mala salud causadas por la contaminación atmosférica (42%) y por las olas de calor y otros impactos del calentamiento global (29%).

De acuerdo con los analistas del FMI, la fijación de precios de los combustibles fósiles que reflejen su verdadero costo reduciría las emisiones mundiales de CO2 en más de un tercio. Esto supondría un gran paso hacia el cumplimiento del objetivo de 1.5°C acordado internacionalmente. Mantener este objetivo dentro del alcance es un objetivo clave de la cumbre climática de la ONU, la COP26 en noviembre.

Acordar normas para los mercados de carbono, que permitan fijar un precio adecuado a la contaminación, es otro de los objetivos de la COP26. “La reforma de los precios de los combustibles fósiles no podría ser más oportuna”, comentaron los investigadores del FMI. Acabar con los subsidios para los combustibles fósiles también evitaría casi un millón de muertes al año a causa del aire contaminado y recaudaría billones de dólares para los gobiernos, señalaron.

“Habría enormes ganancias con la reforma, por lo que hay una enorme cantidad en juego”, dijo Ian Parry, el autor principal del informe del FMI. “Algunos países se resisten a subir los precios de la energía porque creen que perjudicará a los pobres. Pero mantener los precios de los combustibles fósiles bajos es una forma muy ineficiente de ayudar a los pobres, porque la mayoría de los beneficios recaen en los hogares más ricos. Sería mejor destinar los recursos a ayudar directamente a las personas pobres y vulnerables”.

Con 50 países comprometidos a alcanzar cero emisiones netas a mediados de siglo y más de 60 sistemas de fijación de precios del carbono en todo el mundo, existen algunas señales alentadoras, comentó Parry: “Pero en realidad todavía estamos rascando la superficie, y queda un larguísimo camino por recorrer”.

El G20 acordó en 2009 eliminar gradualmente los subsidios “ineficientes” para los combustibles fósiles y, en 2016, el G7 fijó la fecha límite de 2025, pero se han realizado pocos avances. En julio, un informe reveló que los países del G20 subsidiaron los combustibles fósiles en billones de dólares desde 2015, el año en que se logró el acuerdo climático de París.

“Para estabilizar la temperatura global debemos dejar de utilizar urgentemente los combustibles fósiles, en lugar de echar más leña al fuego”, señaló Mike Coffin, analista principal del centro de estudios Carbon Tracker. Es fundamental que los gobiernos dejen de apoyar una industria que está en declive y que, en su lugar, aceleren la transición energética con bajas emisiones de carbono y nuestro futuro”.

“Como anfitrión de la COP26, el gobierno de Reino Unido podría desempeñar un importante papel de liderazgo mundial al terminar con todos los subsidios para los combustibles fósiles, así como detener las nuevas convocatorias de licencias del Mar del Norte”, dijo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) señaló en mayo que se debe detener el desarrollo de nuevos yacimientos de petróleo y gas este año para cumplir los objetivos climáticos.

El exhaustivo informe del FMI reveló que los precios se encontraban al menos un 50% por debajo de sus costos reales para el 99% del carbón, el 52% del diésel y el 47% del gas natural en 2020. Cinco países eran responsables de dos tercios de los subsidios: China, Estados Unidos, Rusia, India y Japón. Si no se toman medidas, los subsidios aumentarán hasta los 6.4 millones de dólares en 2025, indicó el FMI.

Una fijación de precios adecuada para los combustibles fósiles reduciría las emisiones, por ejemplo, alentando a los productores de electricidad a cambiar el carbón por las energías renovables y haciendo que los carros eléctricos sean una opción aún más barata para los automovilistas. La cooperación internacional es importante, señaló Parry, para disipar los temores de que los países puedan perder competitividad si sus precios de los combustibles fósiles son más altos.

“El informe del FMI es una lectura preocupante, que destaca uno de los principales defectos de la economía mundial”, dijo Maria Pastukhova, del centro de estudios e3g. “El programa net-zero de la AIE proyecta que se necesitan 5 billones de dólares para 2030 para encaminar al mundo hacia un mundo seguro desde el punto de vista climático. Es una locura darse cuenta de que el cambio tan necesario podría comenzar a producirse ahora, si no fuera por la implicación de los gobiernos con la industria de los combustibles fósiles en tantas economías importantes”.

“Los subsidios para los combustibles fósiles han sido un importante obstáculo en el proceso del G20 durante años”, comentó. “Ahora todas las miradas están puestas en la cumbre de líderes del G20 de finales de octubre”.
Ipek Gençsü, del Overseas Development Institute, señaló: “(La reforma de los subsidios) requiere apoyo para los consumidores vulnerables que se verán afectados por el aumento de los precios, así como para los trabajadores de las industrias que simplemente tendrán que cerrar. También requiere campañas informativas que expliquen cómo se redistribuirá el ahorro a la sociedad en forma de atención médica, educación y otros servicios sociales. Mucha gente se opone a la reforma de los subsidios porque la perciben únicamente como si los gobiernos se llevaran algo y no lo devolvieran”.

Los países del G20 emiten casi el 80% de los gases de efecto invernadero del mundo. Más de 600 empresas mundiales de la coalición We Mean Business, entre ellas Unilever, Ikea, Aviva, Siemens y Volvo Cars, exhortaron recientemente a los líderes del G20 a terminar los subsidios para los combustibles fósiles antes de 2025.