Decir lo que se debe callar: Trump dice que Pence ‘podría haber anulado las elecciones’

Donald Trump fue acusado de “decir en voz alta lo que se debe callar” la noche del domingo, cuando protestó que Mike Pence, su exvicepresidente, podría haber anulado su derrota electoral ante Joe Biden.

Aunque anteriormente parecía haber admitido la victoria de Biden, Trump suele insistir en que él ganó y que su oponente robó las elecciones mediante fraude electoral, la “gran mentira” que alienta mítines como el del sábado en Conroe, Texas.

El domingo, Trump intentó aprovechar las iniciativas de un grupo bipartidista de senadores para reformar la Ley de Conteo Electoral de 1887, que Trump intentó utilizar para que Pence se negara a certificar la victoria de Biden.

Pence concluyó que no tenía autoridad para hacerlo. Ese mismo día, el 6 de enero de 2021, los partidarios a quienes Trump dijo que “lucharan como un demonio” atacaron el Capitolio estadounidense.

Siete personas murieron y más de 100 policías resultaron heridos. Se ha acusado a más de 700 personas, 11 de ellas por conspiración sediciosa. Trump y sus asistentes son el blanco de la investigación del Congreso.

Sin embargo, Trump sobrevivió a la destitución cuando un número suficiente de republicanos del Senado se mantuvieron leales y es libre de postularse para la presidencia.

El sábado, en caso de ser reelegido, prometió indultar a los alborotadores del 6 de enero y exhortó a sus seguidores a protestar contra las investigaciones relacionadas con sus negocios y asuntos políticos en Nueva York y Georgia.

En un comunicado el domingo, Trump denunció “fraude y muchas otras irregularidades” en las elecciones de 2020 -no se ha descubierto ningún fraude a gran escala- y preguntó: “¿Cómo es que los demócratas y… los republicanos, como Wacky Susan Collins, están intentando desesperadamente aprobar una legislación que no permitirá que el vicepresidente cambie los resultados de las elecciones?”

“En realidad, lo que están diciendo, es que Mike Pence sí tenía derecho a cambiar el resultado, y ahora quieren quitar ese derecho. Desafortunadamente, él no ejerció ese poder. ¡Podría haber anulado las elecciones!”.

Collins, de Maine, fue uno de los siete republicanos que votaron para condenar a Trump por el ataque al Capitolio. Tal es su dominio en su partido, que el domingo no quiso decir que no lo apoyaría si se postulaba de nuevo. Pero sí comentó a la cadena ABC por qué quería reformar la Ley de Conteo Electoral.

“Observamos, el 6 de enero de 2021, cómo se aprovecharon las ambigüedades, la sencilla ley. Tenemos que evitar que eso vuelva a ocurrir. Confío en que podremos llegar a un proyecto de ley bipartidista que dejará muy en claro que el papel del vicepresidente simplemente es ministerial, que no tiene capacidad de detener el conteo”.

Dick Durbin, de Illinois, miembro del liderazgo democrático en el Senado, señaló que se justificaba una reforma del proceso del colegio electoral porque las tácticas de Trump, que incluyen listas falsas de electores, “realmente plantean un interrogante sobre la integridad de ese proceso. No se ha revisado en 150 años. Ha llegado el momento”.

Los comentaristas explotaron el último error aparente de Trump en relación con la verdad.
Bill Kristol, un escritor conservador, dijo: “Hablando de decir en voz alta lo que se debe callar. Trump aquí admite o más bien presume [de] lo que quería que hiciera Mike Pence”.

Chris Krebs, despedido como director de la Agencia de Ciberseguridad e Infraestructuras (CISA) bajo el mandato de Trump, pero que pronunció las elecciones de 2020 como “las más seguras en la historia de Estados Unidos”, señaló: “En las últimas 24 horas el expresidente: (1) propuso indultos para los acusados [del 6 de enero], (2) alentó los disturbios civiles si es imputado en [Georgia o Nueva York], (3) nuevamente confirmó que presionó a Pence para anular una elección legal”.

“Está radicalizando su base para convertirla en sus Camisas Pardas personales”.
Olivia Troye, una exasistente de Pence, escribió: “Cada candidato y funcionario republicano debería dejar constancia de su respuesta: ¿Apoyan la sedición y el indulto a los terroristas nacionales?”.

El lunes, Liz Cheney, una de los dos únicos republicanos del comité de la Cámara de Representantes que investiga el intento de Trump de anular las elecciones, comentó: “Trump utiliza el lenguaje que sabe que causó la violencia del 6 de enero; sugiere que indultaría a los acusados del 6 de enero, algunos de los cuales fueron acusados de conspiración sediciosa; amenaza a los fiscales; y admite que intentaba anular las elecciones”.
“Lo haría todo de nuevo si tuviera la oportunidad”.