Ucrania y la UE: las cuestiones urgentes por resolver sobre la supervivencia del país
Esta semana Ucrania recibió la primera entrega de armas pesadas procedentes de Alemania con la llegada de obuses Panzerhaubitze 2000. Foto: Gregor Fischer/AFP/Getty Images

Se espera que los líderes europeos reunidos en Bruselas le otorguen a Ucrania el estatus de candidato a la Unión Europea, sin embargo, esta decisión histórica amenaza con eclipsar cuestiones más urgentes acerca de la supervivencia del país.

Apoyo militar

Desde que comenzó la invasión rusa, Ucrania ha pedido armas para defender su territorio. Los líderes de la Unión Europea solicitarán que se trabaje rápidamente en “un nuevo aumento del apoyo militar para Ucrania”, según indica el borrador del comunicado de la cumbre, que proporciona escasos detalles sobre esta cuestión vital.

La Unión Europea ya acordó financiar 2 mil millones de euros en concepto de ayuda militar para Ucrania, en su mayoría para armas, una primicia histórica para el bloque. No obstante, la cuestión más apremiante puede consistir en la rapidez con la que los países europeos hagan efectiva la entrega de las armas prometidas. Tras las quejas de Berlín respecto a la demora de los envíos, a principios de esta semana Ucrania recibió el primer envío de armas pesadas por parte de Alemania, con la llegada de obuses Panzerhaubitze 2000. Alemania y los Países Bajos suministran conjuntamente a Ucrania 12 de estos sistemas de armas, según dijeron fuentes diplomáticas alemanas.

Ayuda financiera

Ucrania también necesita dinero en efectivo, ya que se enfrenta a la ruina financiera. La Comisión Europea está elaborando una propuesta de financiamiento de emergencia de 9 mil millones de euros para Ucrania. Aún no se han decidido los detalles relativos a la combinación de subvenciones y préstamos. El gobierno de Ucrania ha comentado que el programa de ayuda macrofinanciera de 9 mil millones de euros es bueno, aunque no se ajusta a lo que se necesita. Kiev precisa alrededor de 5 mil millones de dólares al mes para mantenerse, señaló un asesor del presidente, Volodímir Zelenski, el mes pasado, al tiempo que instaba al bloque a conceder subvenciones, en lugar de préstamos que aumentarían la deuda del país.

Sanciones

Tras un mes de arduas negociaciones sobre la última serie de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, que incluyen un embargo de petróleo equivalente al 90%, el bloque se muestra poco dispuesto a debatir nuevas medidas restrictivas en materia de gas. En cambio, los líderes de la Unión Europea harán hincapié en resolver las lagunas jurídicas de las sanciones existentes. “Se seguirá trabajando en las sanciones, entre otras cosas para reforzar su aplicación y evitar que sean eludidas”, establecen las conclusiones de la cumbre.

Algunos países, como Polonia y los países bálticos, siguen defendiendo la prohibición del gas ruso. No obstante, altos funcionarios de la Unión Europea sugieren que no es necesario imponer sanciones al gas, dado que el bloque ya ha decidido prescindir gradualmente de los combustibles fósiles rusos. El hecho de apoyarse en la última estrategia energética de la Unión Europea, en lugar de proponer nuevas sanciones, evita una dañina disputa interna.

Kaliningrado

Los funcionarios de la Unión Europea se muestran cada vez más preocupados ante lo que consideran una grave situación en Kaliningrado. Rusia amenazó con tomar represalias después de que Lituania comenzara a inspeccionar algunas mercancías que transitan por su territorio en dirección al enclave ruso. Estas inspecciones comenzaron a efectuarse tras la reciente entrada en vigor de la prohibición de la Unión Europea sobre las exportaciones de acero ruso. La Comisión Europea ha señalado que las inspecciones son “específicas, proporcionadas y efectivas”, pero prometió nuevas pautas.

Exportación de cereales

La Unión Europea volverá a acusar a Rusia de “convertir los alimentos en un arma en su guerra contra Ucrania”, mientras exhorta a Moscú a poner fin al bloqueo de los puertos del Mar Negro, especialmente el de Odesa. La Unión Europea confía en que la ONU negocie un acuerdo con Rusia para la apertura de los puertos. Mientras tanto, intenta ayudar a los exportadores a encontrar rutas alternativas por ferrocarril y carreteras para que salgan de Ucrania. Aunque el suministro de cereales a través de las llamadas “rutas solidarias” ha aumentado desde abril, el transporte marítimo sigue siendo la opción más rápida y asequible.