‘El libro de jugadas de Trump’: los republicanos insinúan que negarán los resultados electorales en EU
Kari Lake, candidata a gobernadora de Arizona, recientemente dijo que no perdería contra su oponente, lo cual hace temer que no esté dispuesta a reconocer su derrota en las elecciones de medio mandato de 2022. Foto: Brian Snyder/Reuters

El mes pasado, Kari Lake, una expresentadora de televisión local de la cadena Fox, se unió a un podcast de derecha, The Conservative Circus, para hablar de su candidatura para convertirse en la próxima gobernadora de Arizona.

Lake, que cuenta con el apoyo de Donald Trump, comenzó quejándose de que Joe Biden acababa de pronunciar un discurso sobre la amenaza que suponen para la democracia los negacionistas electorales como ella que afirman, sin tener pruebas, que las elecciones presidenciales de 2020 fueron robadas. El presidente estadounidense los calificó como “extremistas” y advirtió que se estaban preparando para repetir sus esfuerzos de subversión en las elecciones de medio mandato de noviembre.

Momentos después, cuando el presentador del podcast le hizo una pregunta directa a Lake sobre si se rendiría en caso de perder su propia contienda por la gubernatura contra la demócrata Katie Hobbs, se mostró evasiva.

“No voy a perder contra Katie Hobbs. Tenemos todo un movimiento. No vamos a perder contra Katie Hobbs, así que no te preocupes”, respondió.

A principios de este mes, la cadena CNN le planteó la misma pregunta directa a Lake: ¿aceptaría los resultados de su propia elección el 8 de noviembre? “Voy a ganar las elecciones y voy a aceptar ese resultado”, dijo.

“Si pierde, ¿lo aceptará?”. presionó Dana Bash de CNN.

“Voy a ganar las elecciones y aceptaré ese resultado”, repitió robóticamente.

El hecho de que una negacionista de las elecciones que estuvo al frente de los intentos de anular la victoria de Biden se niegue a declarar abiertamente si acatará el resultado de su propia elección ha disparado las alarmas. Lake es uno de los varios prominentes negacionistas de las elecciones que han dado indicios –algunos sutiles, otros flagrantes– de que podrían imitar las tácticas antidemocráticas de Trump en sus propias elecciones que están a pocos días de llevarse a cabo.

“Existe un gran peligro de que la ‘gran mentira’ de Trump se extienda a los estados de todo el país. Si los negacionistas de las elecciones pierden sus elecciones por márgenes mínimos, podemos esperar que rechacen los resultados y se nieguen a aceptarlos”, señaló Fred Wertheimer, presidente del grupo no partidista Democracy 21.

Casi dos años después de que Trump lanzara su inédito intento de subversión electoral, que culminó con la insurrección del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos, las dudas que sembró respecto a la integridad de las elecciones ahora están floreciendo.

Una nueva encuesta realizada por la cadena NBC News reveló que el 65% de los votantes republicanos sigue considerando ilegítima la presidencia de Biden.

“El cáncer que el expresidente Trump inyectó en nuestro sistema electoral se ha extendido en 2022 a cualquier número de candidatos a puestos importantes. Están siguiendo el libro de jugadas de Trump”, señaló Wertheimer.

Arizona es la zona cero de la amenaza de subversión electoral de 2022. Sus cuatro candidatos republicanos para las elecciones estatales –Lake, junto con los aspirantes al Senado de Estados Unidos, a fiscal general y a secretario de Estado– son unos auténticos negacionistas de las elecciones.

Blake Masters, otro republicano respaldado por Trump, ha estado sembrando de forma preventiva dudas sobre el resultado de su contienda contra el actual senador demócrata por Arizona, Mark Kelly. Masters dijo a sus simpatizantes durante la campaña que esperaran que miles de votos fraudulentos le arrebataran la victoria, una estrategia preelectoral que Trump utilizó tanto en 2016 como en 2020.

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Blake Masters, candidato republicano de Arizona, es uno de los candidatos que está planteando de forma preventiva dudas sobre la integridad de las elecciones. Foto: Brian Snyder/Reuters

Mark Finchem, candidato republicano a la secretaría de Estado, encabezó la campaña para desconocer la certificación de la victoria de Biden en Arizona y estuvo presente en el Capitolio estadounidense el 6 de enero. Durante las elecciones primarias, comentó que se negaría a reconocer la derrota.

“No habrá ningún discurso de concesión por parte de este hombre”, dijo, sugiriendo que la elección podría ser “inapropiada”.
Abe Hamadeh, el republicano que aspira a ser fiscal general de Arizona, afirmó sin pruebas que el voto por correo está plagado de fraudes, otra jugada preventiva utilizada por Trump en 2020.

Se pueden observar indicios similares de estrategias de los candidatos republicanos en otros estados indecisos que estuvieron en el epicentro de los esfuerzos de Trump para destruir la democracia. En Michigan, la candidata a gobernadora apoyada por Trump, Tudor Dixon, que compite contra la gobernadora en funciones, Gretchen Whitmer, puso en entredicho la forma en que se están llevando a cabo las elecciones de medio mandato en el estado bajo el mando de una alta funcionaria electoral que es demócrata.

“Tenemos que preguntarnos qué hará la secretaria de Estado cuando lleguen las elecciones del 22”, dijo.

En Wisconsin, otro estado que se ha convertido en un semillero de teorías conspirativas que niegan las elecciones, tanto el senador republicano Ron Johnson, que aspira a la reelección, como el candidato a gobernador Tim Michels ofrecieron respuestas confusas al periódico Wisconsin State Journal.

Cuando el periódico le preguntó si aceptaría incondicionalmente los resultados certificados de sus elecciones, el vocero de Johnson respondió: “Ciertamente, espera poder hacerlo”. Michels señaló que aceptaría los resultados “siempre y cuando las elecciones se lleven a cabo de forma justa y segura”.

Doug Mastriano, un virulento negacionista de las elecciones que estuvo en el Capitolio el 6 de enero y ayudó a trasladar a los partidarios de Trump hasta ese lugar, es candidato para ser gobernador de Pensilvania. Se negó a responder las preguntas sobre si lo admitiría pacíficamente en caso de que ganara su rival demócrata Josh Shapiro.

Resulta imposible predecir cuál será el resultado de la proliferación de la ideología de negación de las elecciones después de las elecciones del 8 de noviembre. Sin embargo, el hecho de que numerosos candidatos ya estén poniendo objeciones en lo que supone una repetición de las tácticas utilizadas por Trump en 2020 sugiere que puede haber problemas en el futuro.

“No vamos a saber a qué nos enfrentamos hasta que ocurra, pero podemos esperar el caos en una forma que nunca hemos visto en ninguna elección de medio mandato”, dijo Wertheimer.

La preocupación por los posibles intentos de alteración del recuento electoral llevó al Centro Carter, el grupo de derechos humanos fundado por el expresidente Jimmy Carter y su esposa Rosalynn, a centrarse en estas elecciones. El centro es considerado una autoridad en materia de integridad electoral mundial, ya que ha supervisado 113 elecciones en África, Latinoamérica y Asia desde la década de 1980.

Los expertos en democracia del centro decidieron meses antes de las elecciones de 2020 que el caos que rodeaba la campaña del entonces presidente Trump ameritaba su atención. Desde entonces, han intentado devolver a Estados Unidos las lecciones que han aprendido sobre la resolución de conflictos y cómo fortalecer la democracia en todo el mundo.

“Una de las cosas que era evidentemente preocupante de cara al verano de 2020 eran los esfuerzos por socavar de forma preventiva la credibilidad del resultado”, dijo Nathan Stock, director asociado del programa de resolución de conflictos del Centro Carter.

Como parte de su trabajo para 2022, el Centro Carter pide a los candidatos de las elecciones de medio mandato que se comprometan a respetar cinco principios básicos para mantener unas elecciones confiables. Uno de esos compromisos consiste en aceptar el resultado de la elección una vez que los resultados hayan sido certificados.

“Estamos diciendo: ‘Sí, pueden tener oportunidad para explicarse en los tribunales, pero una vez que se resuelvan las impugnaciones legales y se certifique el resultado, tienen que aceptar el resultado'”, señaló Stock.

Hasta ahora, alrededor de 124 candidatos de las elecciones de noviembre se han comprometido a adoptar dichos principios. Entre ellos están Brian Kemp, el gobernador republicano de Georgia, y su oponente demócrata Stacey Abrams; así como el actual secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, que ayudó a rechazar los esfuerzos de Trump para anular el resultado presidencial del estado en 2020, y su contrincante demócrata Bee Nguyen.

Sin embargo, los principales negacionistas de las elecciones aún no se han comprometido.

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