En su propia escritura: el escritor fantasma del príncipe Harry es tan famoso que George Clooney hizo una película sobre su vida
El escritor JR Moehringer, ganador de un premio Pulitzer, en 2013. Foto: Leonardo Cendamo/Getty Images

Cuando el príncipe Harry decidió trabajar con el escritor fantasma JR Moehringer en sus memorias, Spare: En la sombra, que han sacudido a toda una institución, no andaba a medias. El escritor y periodista estadounidense, ganador del premio Pulitzer, no tiene una gran producción, pero es conocido por su enfoque envolvente respecto a los temas, su obsesión por la relación padre-hijo y su capacidad para “profundizar”.

Cuando trabajó con Andre Agassi en la redacción fantasma de sus célebres memorias tituladas Open: Memorias de 2009, la estrella del tenis comentó que Moehringer se mudó a Las Vegas y compró una casa a un kilómetro y medio de distancia, donde vivió durante dos años. Se reunían en las mañanas para desayunar burritos en Whole Foods, contó Agassi.

De forma más reciente, el escritor de 58 años trabajó con el fundador de Nike, Phil Knight, en sus memorias, Nunca pares.
Bajo su propio nombre, escribió sus memorias de 2005, The Tender Bar, que sirvieron como base para una película de 2021 protagonizada por Ben Affleck (se dice que George Clooney fue su director, quien lo presentó a Harry), y una novela de 2012, A plena luz.

Agassi comentó que buscó a Moehringer para que escribiera sus memorias y que lo “sedujo” después de leer The Tender Bar. “Fue la primera autobiografía que leí que no parecía una conferencia de prensa mundial”, comentó al periódico The New York Times.
Patrick Janson-Smith, que publicó en 2012 la novela sobre el ladrón de bancos estadounidense Willie Sutton, señaló que las propias memorias de Moehringer eran “extraordinarias” y que se trata de un “escritor nato”.

“Y creo que esto es lo que inspira su visión tanto sobre Agassi como sobre Harry”, comentó Janson-Smith a The Observer. “En el sentido de la pérdida es algo que informará el libro”.

Criado en Manhasset, una ciudad de paso de Long Island en Nueva York y escenario de El Gran Gatsby, Moehringer y su madre vivieron en condiciones de hacinamiento con sus abuelos después de que ella se separara de su padre.

En 2012 describió el encuentro con su padre cuando era adolescente. “Estaba demasiado lleno de nostalgia por un padre”, contó a la emisora estadounidense NPR. “Y me encontraba demasiado alterado emocionalmente por el momento como para darme cuenta de cualquier disparidad entre la voz y la persona”.

En sus memorias, describe su relación tóxica con el alcohol después de dejar sus estudios en Yale, donde estaba becado, cuando murió Steve, el dueño de su bar favorito. “Bebía para emborracharme. Bebía porque no sabía qué otra cosa hacer. Bebí como Steve bebía al final, para alcanzar el olvido”, escribió.

Janson-Smith pensó que A plena luz era una “novela estupenda”, sin embargo, la respuesta del público fue decepcionante. “Lamentablemente, no pasó nada. No creo que hubiera recibido ni una sola crítica, así que fue muy decepcionante”, dijo el editor jubilado y presidente de la agencia literaria londinense Greyhound Literary. En general, no obstante, su obra ha atraído la atención de críticos, lectores y colegas escritores.

El escritor y escritor fantasma Daniel Paisner, que trabajó con la estrella del tenis Serena Williams en sus memorias tituladas On the Line de 2009, comentó que conoció el trabajo en colaboración de Moehringer cuando leyó las memorias de Agassi. “Fue una de las mejores memorias deportivas jamás escritas”, señaló.

Tras comenzar su carrera como redactor en el periódico New York Times como ayudante de prensa, Moehringer fue contratado posteriormente por el diario Los Angeles Times, donde ganó el premio Pulitzer en la categoría de crónica por su artículo Crossing Over. En la actualidad, se tiene entendido que vive en California.

Madeleine Morel, una agente que “empareja” proyectos de libros con escritores fantasma, comentó que Moehringer había llegado a encarnar lo máximo en la escritura fantasma.

“Él es la cima”, comentó a The Observer. “Estoy segura de que todos aspiran a ser como él. Es un escritor brillante. Es muy difícil escribir un libro como un escritor fantasma y que nunca parezca que lo escribió otra persona”.