Ministra se niega a descartar cambios en el proyecto de ley de seguridad en línea del Reino Unido
El proyecto de ley de seguridad en línea tiene como objetivo tomar medidas enérgicas contra una serie de contenidos en línea que, en opinión de los ministros, están causando graves daños. Foto: Peter Byrne/PA

La ministra de Cultura británica señaló que “no descarta” modificar el proyecto de ley de seguridad en línea para permitir que los reguladores procesen a los directivos de las redes sociales que se demuestre que no han protegido la seguridad de los menores.

Michele Donelan comentó el viernes a la cadena británica BBC que estaba dispuesta a introducir los cambios solicitados por decenas de diputados conservadores, señalando que adoptaría un “enfoque sensato” respecto a sus ideas.

Sus comentarios fueron realizados un día después de que Downing Street indicara que estaba considerando medidas respaldadas por 36 diputados conservadores que podrían conllevar penas de hasta dos años de cárcel para los ejecutivos que incumplan la ley.

Entre los diputados que han firmado la enmienda figuran la exministra de Interior Priti Patel y el exsecretario de Trabajo y Pensiones Iain Duncan Smith.

El Partido Laborista también confirmó el viernes que apoyaría la enmienda, aumentando la presión sobre el primer ministro para que desista.

Lucy Powell, secretaria de Cultura en la sombra, señaló: “Los laboristas han estado pidiendo responsabilidad penal para aquellos que dirigen estas empresas durante todo el proceso de aprobación del proyecto de ley y uniremos fuerzas en toda la cámara para reforzarlo de esta manera”.

La enmienda otorgaría a Ofcom, el organismo regulador de las comunicaciones, el poder para procesar a los ejecutivos de las empresas de redes sociales que se demuestre que han infringido la ley. Si los ministros la incluyen en el proyecto de ley, supondrá la tercera vez que el primer ministro, Rishi Sunak, cede a las exigencias de sus diputados ordinarios, después de haber dado marcha atrás en materia de planificación y parques eólicos terrestres.

Un vocero de Downing Street indicó el jueves: “Nuestro objetivo es responsabilizar a las plataformas de redes sociales de los contenidos perjudiciales, al tiempo que garantizamos que el Reino Unido siga siendo un gran lugar para invertir y hacer crecer un negocio tecnológico. Confiamos en que podremos lograr ambas cosas. Estudiaremos con detenimiento todas las enmiendas propuestas al proyecto de ley de seguridad en línea y definiremos nuestra postura cuando continúe la fase de informe”.

Una de las concesiones que están estudiando los ministros, según informa el periódico Daily Telegraph, consistiría en responsabilizar a los altos cargos de las empresas tecnológicas de aspectos relacionados con la seguridad en línea, como la presentación de informes sobre material de explotación sexual infantil a la Agencia Nacional contra el Crimen o la asunción de responsabilidades por infracciones “reiteradas y sistémicas” de la ley.

El proyecto de ley tiene como objetivo tomar medidas enérgicas contra una serie de contenidos en línea que, en opinión de los ministros, están causando graves daños a los usuarios, y se basó en parte en el testimonio de Frances Haugen, una exempleada de Facebook que acusó a la empresa de anteponer en repetidas ocasiones las ganancias a la seguridad de los usuarios.

El proyecto de ley obligará a las empresas a retirar cualquier contenido que promueva las autolesiones, represente violencia sexual o facilite el suicidio. También obligará a las empresas a imponer y aplicar límites de edad estrictos y a publicar evaluaciones sobre los riesgos que sus plataformas suponen para los jóvenes.

Tal como está redactado, el proyecto de ley faculta a Ofcom para imponer multas a las empresas de hasta el 10% de su facturación global por incumplimiento de la ley. Ofcom solo podrá procesar a los ejecutivos en caso de que no cooperen con una investigación. Sin embargo, esto ha disgustado a muchos diputados conservadores, que creen que se debería dotar al regulador de poderes más estrictos.

La enmienda, que ha sido firmada por 37 diputados en total, permitiría que Ofcom procesara a ejecutivos individuales si se demostrara que han actuado en complicidad o han consentido el incumplimiento de los elementos del proyecto de ley destinados a proteger la seguridad de los menores. Los jueces tendrían autorización para imponer penas de prisión de hasta dos años.

La Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los niños (NSPCC) respaldó la enmienda, exigiendo que “los altos directivos sean los responsables de la seguridad de nuestros menores”.

El padre de Molly Russell, la adolescente de 14 años que se quitó la vida en 2017 después de ver contenidos nocivos relacionados con el suicidio y las autolesiones en las redes sociales, apoyó la enmienda.

Ian Russell indicó: “En la investigación sobre Molly, el mundo vio la magnitud de los contenidos increíblemente angustiosos a los que se vio expuesta como una niña vulnerable que sufría una enfermedad mental. Aún así, nadie ha asumido ninguna responsabilidad personal por la forma en que las redes sociales contribuyeron a su muerte”.

“La inclusión de la responsabilidad de los altos directivos en el proyecto de ley de seguridad en línea es una oportunidad para evitar que esto vuelva a suceder y para centrar las mentes de los directores de empresas tecnológicas en garantizar que sus plataformas sean espacios en línea seguros para los menores”.

“Insto a la secretaria de Cultura y al primer ministro a que escuchen a los activistas y a un número cada vez mayor de sus propios diputados y a que acepten esta enmienda crucial a la legislación propuesta”.

Otros cambios introducidos en el proyecto de ley, que pasará a la fase de informe y tercera lectura en la Cámara de los Comunes la próxima semana, incluyen la modificación de planes anteriores para abordar los contenidos nocivos vistos por adultos pero que no alcanzan la categoría de delictivos, tales como el ciberacoso y el material sexista y racista.

Se exigirá a las empresas tecnológicas que indiquen claramente en sus términos y condiciones la forma en que moderarán dichos contenidos. Los usuarios también tendrán la opción de solicitar que se filtren estos contenidos cuando estén en las redes sociales.