¿Vives en abundancia o en carencia?
Regresando al amor

Psicoterapeuta familiar sistémica, escritora, meditadora y activista por la equidad de genero. Su práctica está encaminada al reconocimiento de la herida emocional infantil para el desarrollo integral del adulto consciente. Instagram @rominalcantar

¿Vives en abundancia o en carencia?
Foto: Pixabay

Cuando llegue ese gran trabajo, la pareja que soñamos o cumplamos cualquiera de las metas que creemos nos harán estar completos, entonces sentiremos esa tan anhelada satisfacción. En ese afán de llegar a sentir esa autorrealización vamos por la vida buscando, corriendo, trabajando pero sintiendo que eso nos falta, y que hay algo afuera que lo va a llenar.                

En esa lucha constante para conseguir la estabilidad permanente de esa autorrealización y satisfacción está el  pensamiento constante, que nos coloca en sentirnos afortunados o en sentirnos víctimas de las circunstancias, pero muy pocas veces sabemos tomar responsabilidad y volvernos creadores de esa realidad. 

Reflexiona un minuto: ¿alguna vez te has sentido que no te falta absolutamente nada, que ya estas completo?

Espero que tu respuesta haya sido que sí. Al punto que quiero llegar es que la mayoría del tiempo estamos pensando y sintiendo que nos falta ese algo. Vivimos en absoluta carencia y son solo momentos efímeros los que nos sentimos completos.

La carencia es la falta o privación de algo. Percibimos que estamos separados de eso que no tenemos, que nos hace falta, que tanto deseamos y notamos constantemente que existe una necesidad no satisfecha.

Lee también: La rabia y el perdón

¿Y qué es lo opuesto de la carencia? La totalidad, sentirnos abundantes y completos. En este estado de totalidad no hay nada que necesites, que te haga falta, todo ya esta en ti. Si puedes practicar y mantenerte en este estado de totalidad, y entiendes que ya eres un ser completo, podrías lograr todo eso que has soñado.

Lo primero que tienes que entender es que cada vez que tú deseas algo, hay una emoción atada a ese deseo. Para todas las personas esta emoción es diferente, pero es común encontrar ciertas similitudes. Por ejemplo, cuando muchos deseamos una casa, lo que queremos en realidad es sentirnos seguros y protegidos. Cuando deseas una pareja, quieres sentirte amado. Cuando deseas dinero, quieres sentirte libre. Y aunque esto haga sentido, si estas atorado en la emoción contraria ese puede ser uno de los limitantes mas fuertes para que sientas esta carencia y esta separación de lo que siempre has deseado.

Significa que estás viviendo y sintiendo emociones que no están basadas en la abundancia, el amor, la gratitud por lo contrario. Estás atorado en el miedo, el enojo, la angustia, frustración, ira o muchas otras. 

Y ahora quiero explicarte con un práctico ejercicio para ayudarte a identificar esa emoción que te esta limitando: 

  1. Escribe cuál es tu deseo. Por ejemplo, trabajo.
  2. Escribe cómo te sentirías si ya lo tuvieras. Por ejemplo, admirado.
  3. Escribe cómo te sientes ahora que no lo tienes. Por ejemplo, fracasado con miedo.
  4. Escribe tres cosas que puedes hacer hoy por sentir admiración por ti. Por ejemplo, estoy mandando CV todos los días, terminé mi licenciatura, me admiro por mi persistencia.
  5. Ahora vamos a buscar sentirlo… Cierra los ojos y piensa cómo puedes realmente sentir admiración por ti, viaja a esos momentos donde veías que todos te admiraban, ese momento donde descubriste que sí puedes… intenta hacer este último paso con una meditación que te apoye a ir adentro.

Y esto es vivir en abundancia, cuando te das cuenta que no hay separación de nada de lo que deseas, que las emociones te conectan y hacen un puente a eso que deseas antes de que pase. Y, ahora, si puedes relajarte pues pasará cuando menos lo esperes. Ya no dependerás de alguna cosa, persona o lugar, dependerás del estado de tu ser. 

Recuerda que sí puedes crear la vida que deseas, que eres responsable de soltar tu pasado, liberarte de esas emociones elevadas que no necesitas y poco a poco fomentar las que deseas mantener. Para que así logres cada día crear esas conexiones neuronales que deseas.

¿Ahora vas a vivir en abundancia y totalidad?