Paola Arias dice que el reporte del cambio climático evidencia la falta de inversión en ciencia
Anónimos Interesantes

Periodista, catalana, emigrada a México hace tres años. Aquí inició su carrera como periodista. Ha trabajado de corresponsal para medios en Estados Unidos, España y Brasil, y medios nacionales. Le apasiona el mundo, entenderlo y explicarlo. Instagram: @annaportella__

Paola Arias dice que el reporte del cambio climático evidencia la falta de inversión en ciencia
Foto: Cortesía.

Cuando fuimos a San Diego para sacar el reportaje del nadador mexicano de aguas abiertas, Antonio Argüelles, me comentó que hasta 16 grados de temperatura del agua, aguantaba bien el frío. De esa conversación se me quedó grabado cuando me dijo que un grado de diferencia en la temperatura del agua se nota exponencialmente. Si él, que nada unas horas al día lo nota, imagínese quienes viven en ella, o de ella.

Lo digo porque eso me sirvió de criterio para medir el impacto de un aumento de 1.5 grados Celsius en la temperatura del planeta desde hoy hasta 2050. Esta es una de las proyecciones que sacó el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, de la ONU, esta semana en su Sexto Informe de Evaluación — algo así como el compendio sobre lo que hoy se sabe, el conocimiento, de la crisis climática. En el grupo de 243 científicos estaba por primera vez una colombiana, Paola Andrea Arias. Ella es profesora Asociada de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antioquia.

La primera colombiana en participar en el reporte del IPCC y para dar malas noticias.

Pero no es algo que en realidad nos sorprenda. La ciencia viene mostrándolo hace años. Ahora es mucho más concreto. No solo es afirmar que el planeta se está calentando, sino que eso tiene muchas implicaciones y ahora ya podemos demostrar que se deben a la actividad humana. No es solo temperatura global, que se ve como algo que no tiene relación con nuestra vida.

¿Qué buenas noticias nos da el reporte?

Nos dice que hay posibilidad para la acción. Claramente hay alertas y cambios que se han acelerado. Pero hay posibilidades para la acción. Eso es lo que el reporte busca mostrar. Las temperaturas de 1.5 grados la vamos a alcanzar en las próximas décadas pero es posible que nos quedemos alrededor de esas temperaturas si tomamos acciones inmediatas, de escala global y sostenidas. 

Tu capítulo habla del ciclo hidrológico, ¿cómo lo alteramos?

Por primera vez, el reporte trae el Capítulo 8 dedicado al ciclo hidrológico en sus distintos componentes y el Capitulo 11 se enfoca eventos extremos. Digamos que un resultado general que está ocurriendo es que se está intensificando, es decir, que las dos fases del ciclo, períodos húmedos y secos, se está intensificando. Una buena medida se ve por ejemplo en eventos extremos. En algunas regiones es claro que son más frecuentes y más intensas las sequías y en otras, la precipitación torrencial. Entonces, desde ese punto de vista, es muy importante. Otra manifestación que se ve a nivel global, es la reducción de aguas subterráneas por actividades humanas. Y luego, está la urbanización. 

Has comentado que para el caso de la región cercana a Colombia no hay suficientes datos que nos muestren cómo está aumentando en frecuencia la ocurrencia de eventos de lluvias muy fuertes y si lo que está ocurriendo tiene que ver con la actividad humana. Explícamelo.

Las regiones del reporte son subcontinentales. Las hay en las que la evidencia que existe o los datos observacionales no son suficientes para hacer una evaluación robusta de qué está ocurriendo. Pero eso no quiere decir que no esté pasando nada, sino que no hay literatura publicada porque el IPCC solo revisa investigaciones, pero no las hace. 

Ese es el caso de Suramérica.

Para Suramérica, excepto el sureste, o para muchas regiones de África y algunas de Asia y Centroamérica, no se ha encontrado suficientes estudios para hacer análisis de qué está ocurriendo con la precipitación torrencial, un evento extremo del ciclo hídrico. Y eso me parece muy importante porque es algo que se deduce de ese reporte: la necesidad de financiar más investigación, de invertir en monitoreo, no solo de precipitaciones, sino de muchos otros fenómenos.

Además son procesos complejos. En mi país hay topografía muy compleja y no hay observaciones en alta montaña para saber que esta ocurriendo. Eso no significa, como he visto en algún titular de algún medio de Colombia, que no es que no podamos decir que no pasa nada. Sí está pasando pero no se puede visibilizar al nivel de ese informe. 

El huracán Iota, de categoría 5, pasó por el Archipiélago de Colombia y causó muchos daños y nunca había pasado antes. ¿Está relacionado con el cambio climático?

Eso se llama atribución, es decir, ocurrió un huracán de categoría 5 por el cambio climático. Con los huracanes, lo que dice el reporte es que es probable los de categoría 3 a 5 hayan aumentado. Pero eso no significa que cada uno fue causado por la actividad humana. En temperaturas más cálidas aumenta la probabilidad de que esos eventos ocurran pero decir que Iota no hubiese ocurrido sin la actividad antrópica, no se puede. 

¿Cómo te seleccionan para este reporte? 

El IPCC abre una convocatoria y la comunica a puntos focales de los países de la ONU. En cada país, el punto focal es el ministerio de Medio Ambiente o un instituto meteorológico. Ellos se encargan de comunicar esa convocatoria a las universidades y centros de investigación. La otra manera es que miembros del IPCC hagan postulaciones. Cuando se conoce la estructura del reporte, que eso no lo determinan los autores, se organizan los equipos en función del balance regional, de género, de experticia. A mi me postuló un miembro del buró. 

¿Y cómo se recibe la noticia de que te seleccionan?

Fue muy curioso porque fue el día de mi cumpleaños, en 2018. Cuando me pidieron la documentación para postularme no pensé que me iban a elegir. Fue de los grandes alegrías en mi carrera. Fueron tres años de mucho trabajo, pero quiero resaltar que en la ciencia latinoamericana cada vez son más las personas que trabajan en esos temas. Es una masa pequeña que va creciendo pero sin fondos, no podemos hacer nada.

Los negacionistas están muy presentes estos días, ¿qué piensa cuando hay personas que desconfían de la ciencia?

Es que esto no es solo un reporte sino que está pasando, ya lo vemos los impactos de múltiples formas. Me genera frustración sin duda pero también motivación para continuar y buscar otras formas de comunicar. 

En 2019, el presidente de Francia dijo que el G7 tenía que debatir sobre los incendios en el Amazonas de Brasil porque es el pulmón del mundo. Bolsonaro dijo que ese era un comentario propio de mentalidad colonial. ¿Qué mentalidad es la indicada para luchar contra el cambio climático?

Probablemente a favor de ninguna. Se requiere una solución que debe salir de esquema de donde estamos. Desde el punto de vista de la importancia de los bosques tropicales, como en el Congo, sureste asiático, eso tiene impactos a nivel regional y planetario. Por eso ha sido tan complejo de encontrar soluciones al cambio climático. 

¿Qué es lo que más te ha impactado del reporte?

Tanto positivo como negativo es el hecho de entender que ya llega a un asunto regional y ahí empieza a recobrar relevancia distinta: cómo desde cada país aportamos a la solución. Cuando vemos que es un problema global, como hace años, las personas podían considerar que no iba con ellos. Pero entender que se manifiesta en cambios regionales me parece que es muy potente y que mi esperanza es que eso sea un insumo importante para tomar decisiones.

¿Tengo que preocuparme por mi jubilación o ya no la libramos?

Pues depende del país y sistema económico pero no es cuestión de ponerlo en términos de si nos vamos a extinguir. No es eso. Sino de que hay cambios fundamentales.