Charlie Todd dice que Improv Everywhere nació para crear situaciones absurdas en Nueva York
Anónimos Interesantes

Periodista, catalana, emigrada a México hace tres años. Aquí inició su carrera como periodista. Ha trabajado de corresponsal para medios en Estados Unidos, España y Brasil, y medios nacionales. Le apasiona el mundo, entenderlo y explicarlo. Instagram: @annaportella__

Charlie Todd dice que Improv Everywhere nació para crear situaciones absurdas en Nueva York
Foto: Arin Sang-urai.

Hace un año, en las redes sociales se hizo viral un video de unos transeúntes cerca del Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, que se pusieron a bailar al ritmo de la canción La chona, de Los Tucanes de Tijuana, mientras un coche la tenía a todo volumen cuando estaba parado en el semáforo. ¡Cómo me hubiera gustado estar ahí en ese momento! Me pareció mágico. Creo que es la situación más cercana que la capital mexicana ha vivido a las que montan Improv Everywhere en Nueva York.

Seguro recuerdan el video de los viajeros congelados en la Estación Central; la de los cuatro pares de gemelos sentados uno frente al otro, vestidos igual, en el metro de la capital emulando el efecto espejo, o la de las decenas de personas vestidas de empleados de Best Buy que se concentraron en una de sus tiendas.

En este caso, la magia la organizó este colectivo fundado por Charlie Todd en agosto 2001. Han logrado que junto con los monumentos, las torres y calles icónicas de la ciudad, ser ya parte de los activos fijos de ella.

Lee también: ‘Drag es política’: el evento pionero de la India unió el arte y el activismo

¡Feliz 20 aniversario!

¡Gracias! Empezamos cuando tenía 22 años y ahora tengo 42. Muchas cosas han cambiado en mi vida, pero esta es una de las consistentes que he hecho por tanto tiempo. Cuando empezamos estaba emocionado por hacer estas performance en sitios públicos, llevar sonrisas a gente desconocida y que tuvieran historias inesperadas para explicar. La misión ha sido siempre la misma. Ha sido un camino largo. Empezamos en un vagón de metro con unos amigos haciendo algo pendejo y hemos crecido como organización. ¡Hemos hecho series de TV para Disney +!

¿En qué momento se te ocurre Improv Everywhere?

Hace 20 años me mudé a la ciudad. Estaba interesado en comedia y en teatro, pero me di cuenta de que me llevaría mucho tiempo encontrar oportunidades para crear. Así que cree las mías actuando en el Metro, en las banquetas. Me gustaba la idea de crear estos momentos absurdos en la vida normal. Yo me crié en una ciudad más pequeña y estando en Nueva York, me di cuenta del poder de ser anónimo. Así que empecé con esta idea de llevar actores en el mundo real sin que pareciera que fueran actores y creando momentos absurdos.

Como mezclar ficción con no ficción.

Siempre me emocionó la idea de trastocar la realidad. Estás en un Metro y asumes que los otros son como tú, que intentan ir del punto A al B y, cuando algo pasa, nadie cree que está orquestado. Para mí es como un truco de magia, porque pones mucho esfuerzo en algo y lo que choca es que al final, es algo muy sencillo. Cuando estas sentado en el Metro y alguien entra sin calzones, parece raro, inesperado, pero se convierte en algo mucho más grande. Esta era la idea inicial, me emocionaba dar experiencias a la gente en las que no pudieran explicar qué estaba pasando pero que fueran divertidas.

¿Qué te gusta de absurdidad?

¡La amo! Siempre me gusta crear situaciones inexplicables. Hice un proyecto en el Museo Metropolitano hace años, con un actor al que vestimos de Rey Felipe IV de España. Me gustaba mucho su cuadro y pensé en hacer una firma de autógrafos con el rey. Fue divertido, completamente absurdo.

En estos 20 años hemos visto el auge de las redes sociales, feminismos, populismos… ¿se ha notado esto en las calles?

Empezamos como grupo cinco años antes de que YouTube fuera popular y cinco o seis años antes de Facebook. Organizar estas performances con centenares de personas es fácil en las redes, por email, así que ha sido interesante cómo las cosas han crecido gracias a ello. Con las redes, se ha democratizado.

¿Cómo se organizan estas improvisaciones?

Depende. Las mejores ideas son las que son específicas de un lugar, donde la locación inspira lo que es la idea. Por ejemplo, hicimos un proyecto llamado High Five Scalators (Choca los cinco en las escaleras). Hay una escalera muy larga y alta en el Metro de Nueva York. Yo lo usaba y es depresivo el lunes en la mañana. Tuve la idea de hacer algo que les hiciera sonreír a la gente cuando pasaran por ahí. Pusimos cinco actores con carteles con el mensaje: “Rob quiere chocar tu mano”. Solo son cinco actores y carteles, pero el impacto en esa gente en la mañana es profundo. 

El proyecto más reciente era Stand here for dance party (Párate aquí para una fiesta de baile). La idea vino esos círculos que marcan la distancia social, que están por toda la ciudad y en todo el mundo desde hace año y medio.

¿Hay alguna idea que aún no has convertido en performance?

Para la mayoría, he encontrado la oportunidad para hacerlas. Pero he tenido ideas en mi lista de pendientes por 10 años. Un ejemplo fue cuando hicimos el Dance Capitain Wanted (Se busca capitán de baile). Pusimos una plataforma gigante, en el parque Bryant, y teníamos 100 actores parados delante de la plataforma. Cuando alguien que pasaba por ahí subía a la plataforma y empezaba a bailar, los 100 le seguían. Estuvimos esperando a la oportunidad y el espacio adecuados, la propuse a diferentes marcas por años y ninguna la quiso. Finalmente, la hice por mi cuenta. 

Dices que llevan arte y comedia al mundo. También tensión…

Cuando empezamos, en los primeros años, muchos proyectos eran sin autorización. El mejor ejemplo fue en una tienda de Best Buy: todo el mundo entró con polos azules y pantalones beige (el uniforme de los empleados). Fue algo inocuo y divertido pero los de la tienda llamaron a la policía.

¿Qué has aprendido de la vida pública en Nueva York?

Creo que Nueva York es el mejor sitio del mundo para hacer lo que hago. Hemos hecho tours en otras ciudades y países, pero ¡Nueva York tiene espacios tan padres para hacer estas performances inesperadas! Además creo que en la ciudad ves siempre cosas inesperadas. La gente quiere llamarte la atención para venderte algo, así que para lograr que la gente saque la vista de su celular, tienes que hacer algo realmente fantástico e interesante.

Explícame alguna curiosidad que nadie sepa de alguna de sus escenas.

Una historia de tras las bambalinas fue con el proyecto Stand here for a Dance Party, y es que mucha gente terminó sorprendiéndonos con sus talentos. Había una familia, se puede ver en el video, que vive en el estado de Nueva York pero son de Honduras. Estaban en el círculo y resulta que los dos hijos eran muy buenos bailarines de breakdance. Esa es otra cosa muy especial, descubrir talentos ocultos de las personas. Hemos hecho varios proyectos para dar a la gente la oportunidad de mostrar su personalidad. Ese es uno de los secretos de Impov Everywhere, nuestros proyectos más recientes intentan dar foco a la gente. 

¿Cómo podríamos improvisar algo para esta entrevista?

Difícil, por teléfono con dos personas, pero hacemos tours por todo el mundo. He estado en México varias veces, espero regresar.