Escribo esta carta como desahogo, porque sigo extrañando nuestras conversaciones. Estoy seguro de que si el crimen no te hubiera arrebatado a tu Adolfo y tu Josué, tú seguirías con vida y disfrutando de tu familia.
¿Podrá Biden superar los desafíos de salud y liderazgos o cederá ante las crecientes demandas de un relevo generacional? ¡El drama político que podría cambiar el curso de la democracia americana!