Sheila Ortega

Martes 27 de octubre de 2026

Sheila Ortega

Hay nuevos aires en Honduras y han llegado por decisión democrática, 5.1 millones de electores fueron llamados a las urnas.
Platiquemos de estas dinámicas de una sola vía que se disfrazan de interacción y de la responsabilidad que la atención de una audiencia debe considerar.
Aún con las mejores intenciones, el uso del lenguaje es algo delicado en la actualidad, y no se puede quedar bien con todos.
Las decisiones tomadas fueron malas y es por ello que no tenemos ningún logro ni nada que celebrar en estos tres años en materia de salud.
La negación de los problemas de violencia estructural y reforzamiento de estereotipos de género es común en los discursos.
Tenemos un presidente que no ejerce la autocrítica y se obsesiona con un proyecto de país que desconoce el diálogo para bien de la democracia, vulnerada por las imposiciones que desconocen la eficacia del derecho.
A Morena no le importa la vida, ni la salud, ni la seguridad de los mexicanos. Lo único que les importa es enaltecer la imagen presidencial.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador colma medio periodo de gestión con claroscuros en esa compleja relación con los medios.
¿No es hora de dejar de enojarnos con los malos y comenzar a cuestionar la ineptitud de los buenos?
Los pendientes son muchos: el combate efectivo a la corrupción, un clima preocupante de polarización social y una concentración evidente del poder presidencial.
El derecho a la salud prometido fue negado a millones, y la impunidad se convirtió en la regla general.
López Obrador llenó el Zócalo con sus seguidores o con ciudadanos que genuinamente fueron a escuchar de viva voz su balance de esta primera mitad de gobierno, pero los triunfalismos no valen de nada.