Aciertos, errores y pendientes de la Agencia Digital de Innovación Pública
Foto: Carlos Aranda/Unsplash.com

En enero de 2019, el gobierno de Claudia Sheinbaum presentó la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP). Una nueva entidad en la Ciudad de México que se encargaría de cerrar los espacios a la corrupción, mejorar la experiencia de atención al ciudadano, crear un marco normativo digital y simplificar los trámites administrativos, entre otros objetivos.

A casi dos años y medio de gestión, el titular de este organismo, José Merino, acepta que estos problemas no se han resulto en su totalidad. “Nadie puede tener la soberbia de aventarse un statement de ese calibre. La agencia ha cumplido en término de empujar estas seis agendas, sin duda”.

En entrevista para La-Lista explica que la gente piensa que la agencia sólo se dedica a hacer aplicaciones y no es así. Tiene 10 funciones principales, entre ellas, la normatividad tecnológica y la dictaminación, ya que “nadie en (el gobierno de) la ciudad puede comprar tecnología sin que nosotros digamos que sí. Y eso garantiza que no gasten de más”.

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Así como la mejora regulatoria, la simplificación administrativa, el gobierno digital, la conectividad, la atención ciudadana, el análisis y la arquitectura de datos para que la información entre dependencias sea compartida. “Cuando llegamos, la Seduvi (Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda) tenía una base de catastro tres años vieja, porque Finanzas no le compartía la base de datos del catastro. Hoy no sólo hay un riel de compartir datos entre todas las autoridades, la base de datos de catastro es pública para cualquier persona”.

José Antonio Peña Merino
José Antonio Peña Merino, titular de la ADIP en al CDMX. Foto: adip.gob

Merino también señala la transparencia y el desarrollo. Asegura que la fábrica de software que se creó ha generado ahorros por más de más de 1,000 millones de pesos. “En lugar de contratar personas, nosotros mismos hacemos los desarrollos. Hemos ahorrado más de cinco años de presupuesto de la Agencia Digital de esta forma”.

Los errores y pendientes

José Merino toma unos segundos para pensar en los errores de la entidad a su cargo, mira hacia arriba y responde: la conectividad. “Pensamos que relativamente rápido íbamos a ser capaces de desplegar infraestructura propia y generar mecanismos de auto aprovisionamiento de internet y eso no ocurrió. Presupuestalmente era mucho más caro y la pandemia redirigió todas las prioridades presupuestales”. La cabeza de la ADIP señala que en la ciudad hay 18 mil puntos de internet gratuito.

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En la lista de errores también está Mi Taxi, una app similar a Uber que no funcionó. La causa del error, dice el funcionario, fue un pobre entendimiento de las dinámicas de mercado. Quien usa una plataforma comercial no la cambiaría para tomar un auto de transporte público. Sin embargo, van a relanzar el proyecto con algunas mejoras.

Bloquea mi cel fue otra iniciativa que no tuvo buenos resultados. Con esta aplicación las personas pueden bloquear el aparato después de sufrir un robo. A pesar de la utilidad, el uso ha sido marginal. La razón, problemas en la experiencia del usuario.

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Los pagos gubernamentales en línea es otro pendiente. “Que puedas usar una tarjeta multimodal no sólo para el transporte, sino para pagar lo que sea: impuestos, catastro. Que puedas pagar en línea en ‘chinga‘”.

¿Y después de 2024?

Merino acepta que la agencia ha tenido mayor visibilidad a raíz de la pandemia, pues es la encargada de realizar el modelo epidemiológico. Eso lo ha hecho visible, incluso más que al secretario de Gobierno, José Alfonso Suárez del Real. Sin embargo, asegura, todas sus funciones están respaldadas en la Ley de Operación e Innovación Digital.

¿Le gustaría ser jefe de gobierno? El titular de la ADIP responde con un rotundo no. “Honestamente no me imagino para mí una vida pública que no sea al servicio de la jefa de gobierno y toda su visión para servir a la ciudad”, afirma. “Para mí es muy gratificante irme a dormir todas las noches sabiendo que soy parte de un gobierno que no roba”.