En la construcción del Tren Maya descubren una canoa prehispánica en un cenote
De momento, la canoa prehispánica descubierta en la ruta del Tren Maya está vinculada con el periodo Clásico Terminal (830-950 d.C.). Foto: Subdirección de Arqueología Subacuática Yucatán

Especialistas en patrimonio arqueológico que acompañas las obras del Tren Maya descubrieron en el Tramo IV, que va de Izamal, Yucatán, a Cancún, Quintana Roo, una canoa prehispánica que en este momento data entre los años 830 y 950 d.C.

El equipo encabezado por el arqueólogo Manuel Pérez Rivas y por José Francisco Osorio León, en coordinación con el Centro INAH Yucatán, dieron con este hallazgo en un sitio denominado como San Andrés.

El lugar alberga tres cuerpos de agua: un cenote, un pozo y una rejoyada de manera que los expertos de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH acudieron para su exploración y registro. 

Esta canoa prehispánica se suma a otros hallazgos arqueológicos que realizados en al ruta del Tren Maya, uno de los magno proyectos del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Tan solo en el Tramo I, en septiembre se tenían contados 2 mil 555 vestigios que van desde basamentos hasta terrazas, según el INAH.

“Noté que cinco metros debajo del nivel actual del agua había una impronta oscura en la pared de piedra, la cual tenía de entre 60 a 90 centímetros, e indicaba el antiguo nivel del agua”, aseguró Helena Barba Meinecke, responsable de la Oficina Península de Yucatán de la SAS.

Con 1.60 metros de largo y 80 centímetros de ancho así como 40 centímetros de alto, la pequeña embarcación podría haberse empleado para la extracción de agua del cenote o para el depósito de ofrendas durante rituales.

Hasta el momento se cree que la barca hallada en el Tramo IV del Tren Maya data del periodo Clásico Terminal (830-950 d.C.), pero será hasta noviembre que hagan más investigaciones para saber a detalle su antigüedad mediante dendrocronología, para el que contarán con ayuda de La Sorbona de París.

En los otros dos cuerpos de agua de San Andrés los arqueólogos también descubrieron otros elementos arqueológicos: en el pozo-cenote identificaron restos humanos y cerámica, así como pintura mural.

En las paredes de la rejoyada, los especialistas hallaron una pintura mural, un incensario completo tipo Cuntun Compuesto del periodo Posclásico (1200-1500 d.C.), una roca-estela, un cuchillo ritual y más de 40 vasijas rotas adrede al ser colocadas en el lugar.

La zona conocida como San Andrés quedó bajo protección del INAH, luego que los investigadores notaron evidencias de saqueos.