‘Salimos fortalecidos de la crisis’: CFO de Konfío, el nuevo unicornio mexicano
Foto: Facebook / Konfío

Gregorio Tomassi, CFO de Konfío -una fintech de soluciones de pago, servicios financieros, software de productividad y herramientas de negocio para las Pymes-, recuerda la explicación que el fundador y director de la empresa, David Arana, le dio sobre la importancia de apoyar a las pequeñas y medianas empresas de México.

“Él llegó a México después de trabajar en Deutsche Bank, en Estados Unidos, preguntándose: ¿cómo es posible que en esta época de abundancia, la pyme en México pase por tanto trabajo?”, cuenta.

Tomassi, quien llegó a la empresa en 2019, previo a la pandemia, cuenta que la ‘época de abundancia’ hacía referencia a los datos y nuevas tecnologías, no precisamente de riqueza. “Hoy Konfío hace una alquimia de transformar datos y tecnología en oportunidades de prosperidad para el empresario en México”, señala. 

Desde su nacimiento en 2014, Konfío le ha apostado a las pequeñas y medianas empresas (pymes) mexicanas, lo que la ha convertido en unicornio (empresa que alcanza una valuación superior a mil millones de dólares), después de levantar una ronda de inversión de 110 millones de dólares (mdd) y alcanzar una valoración de 1,300 mdd.

Konfío es el cuarto unicornio nacido en el país, después de Kavak, Clip y Bitso, un título que, de acuerdo con Tomassi, representa diversas responsabilidades.

“La responsabilidad obvia hacia los inversores, hacia el talento y hacia los clientes: las pymes a las que creemos que podemos llevar mayores beneficios con la propuesta de valor que traemos al mercado”, detalla en entrevista para La-Lista.

Y agrega: “Es un respaldo a emprendedores jóvenes que iniciaron este sueño en 2013 y que continuaron a pesar de las dificultades. Es una señal de optimismo para otros de que sí se puede cuando se tiene una visión clara, un equipo de trabajo adecuado y atienden un mercado con necesidades”.

El impacto de la pandemia a las pymes

En México, una de las principales fuentes de empleo son las pymes, las cuales generan más del 72% de trabajos en el país, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sin embargo, señala, para un 51.5% de esas empresas, el principal obstáculo para obtener un crédito son las altas tasas de interés.

“Las pymes tienen más dificultades, menos acceso a crédito y herramientas de productividad. Konfío viene a desbloquear esto gracias a datos y tecnología”, dice Tomassi.

Pese a este panorama, el CFO de la empresa señala que el mercado de capitales sí cree en las pymes de México, hecho que quedó demostrado después de las rondas inversiones de Konfío. “Nosotros somos un canal, no el destino de los recursos, para expandir oferta de crédito, nuevos productos, soluciones de pagos”.

Reinventarse en la pandemia 

Desde la llegada de la pandemia a México, Konfío tuvo que reinventar su modelo de negocio. “En las crisis es cuando hay mayor presión para que la creatividad florezca y se concreten nuevas cosas. No fue fácil pero pudimos reaccionar gracias a los datos y tecnología, y a un esfuerzo gerencial para adaptarnos”, explica Tomassi.

Dentro de las estrategias se contó con programas de alivio en la cobranza de créditos, acompañamiento de clientes, herramientas nuevas como de análisis de riesgo, procesos de cobranza e identificación de necesidades particulares de clientes, productos nuevos como la plataforma de pagos B2B (Business to Business) con Konfío Pay y hacia B2C (Business to Customer) con la adquisición de Sr. Pago. 

Lo anterior dio como resultado que para el cierre de 2020, la cartera de crédito creció 18%, comparado con lo que se tenía a inicios de ese mismo año. Asimismo, Konfío adquirió Gestionix, una solución nativa en la nube de inteligencia de negocios, contabilidad e impuestos (“ERP en la nube”).

Hasta el momento Konfío ha dado 35 mil créditos, cifra que crece año tras año, mientras que el número de usuarios de tarjeta de crédito corporativa se duplica bimestralmente.

Asimismo, el crédito promedio es de 400 a 500 mil pesos, con un rango que va desde los 50 o 100 mil pesos hasta los 2 millones de pesos, con una tasa de interés variable, de acuerdo con el riesgo, que puede estar por debajo del 30% o ser más alta. Los periodos de pago son de uno a dos años. Así como la respuesta ante la solicitud de crédito es de 10 minutos y tardan de entre 24 horas a cinco días en desembolsar el recurso.

En sus planes a futuro, la empresa aún no contempla operar en el extranjero, sino mantenerse en México. “Nuestro enfoque sigue siendo México, las necesidades nos generan un mercado grande y hay mucho que hacer”, recalca. 

En los próximos años está convertirse en un sistema operativo para el empresario en el país, tener acceso a crédito empresarial, tarjeta de crédito, sistemas de cobro, manejo de empresa en la nube con contabilidad e impuestos. “Es como si el empresario pudiera dedicarse a lo verdaderamente importante de su negocio, que nosotros resolvemos las necesidades que restringen el crecimiento y productividad”, dice.

“Las crisis llegan cuando menos se esperan, pero cuando se ve oscuro hay que detenerse a pensar y respirar, eso trae buenos beneficios. Nosotros salimos fortalecidos”.