‘El futuro tiene que apuntar a la diversidad’: Brenda Mato, modelo <i>plus size</i>
Mato va en contra de los estereotipos en la industria del modelaje. Foto: Instagram @brenda.mato.

La rutina diaria de Brenda Mato, de 32 años, consiste en acudir a castings, cuidar de su piel, hacer ejercicio para mantenerse sana y asistir a sesiones de fotos para modelar trajes de baño y prendas de distintas marcas de ropa. 

El modelaje llegó a Brenda por una casualidad cuando una de sus amigas le pidió modelar la ropa de su marca para demostrar que las prendas podían hacerse a la medida de quien lo necesitara.

Originaria de Buenos Aires, Argentina, Mato creció viendo en los kioscos de revistas a modelos delgadas, altas y rubias, y deseaba tomar su lugar en algún momento, pero se alejó de esa idea al pensar que no lo lograría por ser muy distinta físicamente a ellas.

Brenda es una modelo plus size. No es delgada, como el estereotipo de belleza que las marcas vendieron por muchos años, en su sonrisa muestra unos brackets para alinear sus dientes y sus brazos los cubren tatuajes que también adornan sus piernas y torso. Ella no es rubia y no se hacen huecos debajo de sus pómulos. Pero luce una piel tersa, su pelo es ondulado y su mirada tiene cierto aire de glamour.

Como veinteañera, Mato empezó a trabajar en el modelaje. Hoy es una de las primeras modelos plus size de Argentina en aparecer en la portada de una revista de moda.

Aunque empezó a trabajar con marcas pequeñas e independientes, enfrentándose a rechazos y comentarios negativos de quienes trabajaban con ella o del público, Brenda Mato logró posicionarse como una de las referentes de las modelos plus size en su país y hoy trabaja con marcas internacionales que ven en ella la imagen ideal para vender su producto.

“Aún hoy en día no puedo creer que esto haya pasado”, dice la joven en entrevista con La-Lista.

En su camino por el modelaje, ha dudado de seguir trabajando como modelo debido a los comentarios gordofóbicos que ha recibido en redes sociales y dentro de las marcas. En una ocasión, incluso, dice que un fotógrafo le dijo que sus pechos estaban caídos, durante una sesión de fotos.

“Siguen siendo pocas las oportunidades y seguimos siendo muy pocas (las modelos de plus size que logran trabajar de ello en Argentina)”, reconoce Mato. 

Describe que aún hay muchos obstáculos en el mundo del modelaje que limitan las oportunidades laborales para las modelos plus size, entre ellas, las marcas dispuestas a salir del estereotipo de la “modelo delgada”, las críticas del público y la falta de interés de compañías por hacer que todos se sientan incluidos, sin importar la forma de su cuerpo. 

En entrevista, ella habló sobre lo que ha podido ver a lo largo de 10 años siendo una modelo de talla grande en Argentina. Te contamos. 

La-Lista (L-L): ¿Creciste queriendo ser modelo?

Brenda Mato (BM): El deseo desde chica estaba pero también era esa contradicción de ‘bueno, pero no hay mujeres como yo en esos lugares’, las corporalidades que veía en esos lugares eran completamente distintas a las mías y yo nunca iba a ser como ellas, entonces era esa contradicción del deseo de decir ‘puede ser divertido hacer esto, pero no es lo mío, no es para mí, yo no pertenezco a ese lugar’. 

L-L: ¿A qué te enfrentas como modelo plus size en la industria de la moda?

BM: Mucha gente todavía se sorprende de que pueda hacer bien mi trabajo, el que no me ponga delante de la cámara y diga ‘me da vergüenza’, sino que voy, me paro frente a la cámara, hago bien lo que tengo que hacer, hago el trabajo en el tiempo necesario y me voy a mi casa. 

Yo tal vez no puedo tener la belleza más hegemónica que hay, pero lo que yo transmito con mi trabajo y las cosas que genero con mi trabajo son las correctas, son las necesarias y cuando hago un trabajo y cumplo con él las prendas que yo modelo se venden, entonces claramente mi trabajo está bien hecho. 

L-L: ¿En algún momento te replanteaste querer entrar a esa industria?

BM: Muchas veces me planteé decir ‘no es tan divertido, ya no sé si quiero seguir haciendo esto’, porque los maltratos y los comentarios de parte de muchísima gente están, no solamente dentro de la industria, sino afuera.

L-L: ¿La industria de la moda sigue tratando diferente a las modelos plus size que a las demás?

BM: Te das cuenta cuando caes en algún lugar donde no quieren trabajar con vos, pero es horrible y muy notorio cuando estás ahí y te tratan mal. Incluso me ha pasado que me han dicho ‘¿sos la maquilladora, sos la de vestuario?’, no caían que yo podía ser la modelo y el trato es completamente desigual cuando cae la modelo estándar, que la tratan de una forma y la maquillan de una forma, y cuando les toca trabajar conmigo están bufando a tu espalda como diciendo ‘tengo que hacer esto’, como si fueras un cacho de basura que le pidieron que limpie.

L-L: ¿Qué tan difícil es entrar a la industria del modelaje siendo plus size

BM: La industria sigue siendo muy chica, somos demasiadas aspirantes a la cantidad de trabajo que hay, entonces es muy difícil entrar porque hay muy poco trabajo (…) las que más trabajan son las que de alguna forma más se asemejan a la hegemonía, entonces son las más blancas, las de ojos claros, las más rubias, las que tienen curvas pero no panza, que siguen siendo altas, que sus rasgos son como los de las modelos estándares, entonces hay un montón de cosas que todavía siguen pesando. 

L-L: ¿Hay diferencia en lo que les pagan? 

BM: En el modelaje a las modelos de tallas grandes se nos paga menos, se nos toma menos en cuenta, cuando debería ser al revés porque somos menos, somos escasas, somos pocas las que lo hacemos entonces nuestro trabajo debería estar mucho más valorado, pero la realidad es que no. 

Las modelos delgadas tienen acceso a marcas muchísimo más grandes que trabajan también con otros montos de dinero, en el cual las modelos de tallas grandes ni siquiera pensamos en acceder. 

L-L: ¿Con qué tipo de marcas suelen trabajar las modelos plus size? 

BM:  Las marcas independientes y las más pequeñas, hay grandes que en el mundo están dando mensajes relindos, pero acá en Argentina no. Habla un poco de la idea que tenemos en Argentina respecto a las corporalidades, hay un montón de ideas que tenemos en mi país tristemente con respecto a quiénes somos y a dónde pertenecemos.

Hay muchos dichos racistas y clasistas con respecto a nuestras raíces, en mi país todo el tiempo se niega que haya existido algo antes de la migración europea, parece que antes de eso, no sabemos muy bien qué había acá, porque acá se repite todo el tiempo que nosotros somos descendientes de europeos y siempre miramos hacia allá, la realidad es que tenemos un cambio muy importante para hacer ahí sobre la mirada de nuestras corporalidades y de quiénes somos realmente y nuestras raíces. 

L-L: ¿Cuáles son los primeros pasos a seguir para un cambio?

BM: Hay que sacarse la idea de que existen corporalidades que son mejores que otras, más bonitas, más capaces. Eso es lo principal. 

Como segundo, sacar la falsa creencia sobre la salud de que hay corporalidades que si se las muestran, la gente va a querer ser muy gorda porque son “aspiracionales”. La realidad es que por mucho tiempo se trató de que la gente imite las corporalidades de las modelos delgadas a cualquier costo y ahí no hubo mucha preocupación por la salud y que se generen trastornos de la conducta alimentaria, es una cuestión hipócrita. 

Por último, también sacar la idea de que no hay mercado, de que la moda solamente es para un par de cuerpos y que el resto de los cuerpos no se vende y que no gustan. 

El futuro tiene que apuntar a la diversidad y a mostrar que existen personas de muchísimos colores, tallas, edades, formas, que también tienen el mismo derecho a estar ahí.

L-L: ¿Qué le dices a quienes quieren ser modelos plus size pero que tienen dudas? 

BM: Que se capaciten mucho, a veces parece que el modelaje es solo salir bonita en una foto y ya, pero en realidad requiere mucho conocimiento de nuestro cuerpo, entender cómo funciona, es mucha práctica, mucho tiempo y cuidado de nuestra herramienta de trabajo.

Por otro lado, paciencia, entendiendo que la industria sigue siendo muy chica, que todavía está en proceso de cambio, la mayoría de estos trabajos la respuesta es no, pero cuando llega el sí es muy satisfactorio.