‘Perfectamente imperfecta’: el libro sobre cómo ser madre no es ser Superwoman
Foto: Vania Raposo/Pixabay

“No pretendas que puedes con todo y aprende a vivir en balance”, asegura Kalinda Kano, autora del libro, Perfectamente imperfecta, de editorial Planeta, un texto que nos invita a reflexionar sobre el valor de lo que realmente importa.

Y es que, en la actualidad, pareciera que el valor de las personas se mide por “qué tan en chinga estás, cuántos likes tienes, si eres healthy o fit, si eres buena mamá, esposa, amiga, hija” ¿Te das cuenta de lo agotador que es eso? La escritora nos dice que solo necesitas escuchar tu interior para comprender lo que ya sabes, “eso de ser Superwoman es más tóxico que nada”.

BABY CREYSI (BC): ¿Por qué caemos en la trampa de querer ser Superwoman y ser eficientes todo el tiempo

Kalinda Kano (KC): “Tiene que ver con el papel de la mujer a lo largo de la historia, la presión social, familiar y con el trabajo de cada una. Muchas tenemos un problema de suficiencia. Sentimos que no estamos haciendo lo suficiente, entonces le echamos muchísimas ganas a todo para que alguien llegue y nos felicite. Queremos ser las abanderadas toda la vida”

BC: Incluso tenemos culpa de nuestros tiempos de ocio, creemos que no estamos haciendo “nada productivo”.

KC: “Así es y está rudo porque en general cada vez se van sumando más cosas a las mujeres. Hace a penas algunas generaciones, la mayoría se dedicaba a la familia, y lo hacían muy bien. Quienes son mamás saben que es una mega friega. Ahora además súmale tener una carrera, un trabajo, pero también ser fit, ser espiritual, tener un corte de cabello padre, estar al día con las series…

“La lista de cosas que tenemos es interminable. Nuestros tiempos de ocio o momentos libres nos generan un montón de culpa porque en realidad no hemos terminado con lo que percibimos como pendientes. Sentimos que perdemos el tiempo al estar solo descansando, tendríamos que estar escuchando un podcast, poniéndonos una mascarilla y aprendiendo a meditar al mismo tiempo”.

Eventualmente todos explotamos

BC: En Perfectamente imperfecta, nos cuentas las herramientas que utilizaste para transformar tu estilo de vida: cómo lidiar con el estrés y crecer. ¿Podemos vivir con tanta presión social?

KC: “Me puse a estudiar muchísimo y lo que encontré es que eventualmente todo el mundo explota. No de la misma manera. Hay a quienes nos da ansiedad, ataques de pánico, depresión, pero también hay personas a las que se les manifiesta con alguna enfermedad, otras que se desahogan con sustancias o se descargan los fines de semana en fiestas.

“El ser humano necesita ese desahogo: haciendo box, en terapia, llorando. Vivimos poniéndonos cosas qué hacer y eso es como si estuvieras inhalando todo el tiempo, en algún momento tienes que soltar y es lo mismo con el estrés”.

BC: Lo peor es que, quienes somos mamás, arrastramos a nuestros niños en esa vorágine. Los queremos meter a nuestro ritmo y ellos no están preparados.

KC: “Les estamos haciendo mucho daño porque les trasmitimos de cierta forma nuestra neurosis. De pronto hay niños de segundo de primaria que tienen un nivel de estrés tremendo, que sienten que la vida depende de su examen de gramática”.

Ser mujer no se define por ser mamá

En su libro, Kali también nos habla de su experiencia como mamá y de cómo se adaptó a los cambios que eso conlleva. Pasó de ser una conductora de televisión que viajaba por el mundo haciendo entrevistas a bandas, a volverse responsables de la vida de otra persona, y buscar proyectos más estables.

“Para mí la maternidad no fue sin algunos baches. Ser mamá es un trabajo de tiempo completo, una vocación, un súper proyecto de vida. Y como cualquier proyecto de esa magnitud, dedicar tanto tiempo y energía a ello te roba un poco de identidad y, muchas veces te deja drenada y falta de ti misma. Pero como todas las mamás del mundo aprendí a soltar un poco el control y llevármela un día a la vez”.

Para descubrir realmente quién eres, la autora recomienda tener paciencia. “Después de una transformación tan grande como la maternidad, lleva un tiempo que las cosas se acomoden. Respira y encuentra placer en las pequeñas cosas: el café en silencio por las mañanas, el trayecto al súper escuchando tu música. Después ve explorando tus deseos: una clase a la semana de algo que te interese, una salida con las amigas. Cuando te das espacios poco a poco te empiezas a recuperar. Te lo aseguro”.

La importancia de descansar

BC: En tu libro nos dejas claro que trabajar sin descanso no te hace más eficiente, ¿qué hacer para quitarnos esa idea?

KC: “La creencia de que la mente femenina es multitask es mentira. Sí tenemos la capacidad de estar en todo al mismo tiempo, pero eso genera estrés y la otra es que no estás eres realmente eficiente en todo.

“Es decir, sí despachaste el lunch al mismo tiempo que contestabas mails, al mismo tiempo que te maquillaste, pero resulta que después tu hijo te dice que el sándwich que le mandaste no tenía queso ni jamón, que era el puro pan. Y en el mail no pusiste todo lo que tenías que poner y tu delineado está chueco.

“Es muy importante aprender a estar en el presente. Quizá hacer menos cosas, pero hacerlas bien. La verdad es que cuando haces menos cosas, pero te aseguras de que estén bien hechas y respiras en el proceso, la vas a pasar mucho mejor”.

BC: ¿Qué le recomiendas a las mujeres para que bajemos el ritmo de la ardillita que tenemos en la cabeza?

KC: “Mi ardillita sigue a full, pero es un tema de naturaleza. Hay quienes somos mucho más aceleradas y hay que aceptar que así seremos toda la vida. Lo que sí les recomiendo es que se fijen a qué le dedican energía.

“Tengan claro que no van a ser las abanderadas, nadie les va a dar una estrella si hacen 890 cosas en el día. Eso se traduce en poner límites y ser incluso más ‘pesada’. Lo digo entre comillas porque no es ser pesada en realidad, sino protegerte tú. La gente que se aprovecha de ti no le gusta cuando pones límites.

“Les recomiendo que elijan con cuidado a qué le ponen tiempo y energía. Cuando te sientas y analizas bien tu vida, te das cuenta de que hay muchas cosas que te desgastan que no eran necesarias.

” Hay otras que sí tienes que hacer, como llevar a los niños a la escuela, pero otras que no, nuestros días tienen mucha ‘paja’. Por ejemplo, pelearte en el chat familiar o de mamás, decirle a tu influencer favorita que no te gustó su corte de cabello, ir a comer con tus compañeras de primaria que nunca te cayeron bien. Observa todo lo que haces, separa y decide qué sí vale la pena”.

Todos somos imperfectos y está bien

BC: Por último, ¿qué pasos deberíamos seguir para ser perfectamente imperfectas?

KC: “El primer paso es darnos chance y aceptarte. Eso nos lleva a conocernos de verdad, saber quién eres. Es decir, no lo que nuestra mamá, prima o nuestra pareja piensa que somos, sino verdaderamente conocernos nosotras.

“Al conocerte puedes identificar las partes de ti que no te gustan tanto y abrazarlas. Si te aceptas lo demás se acomoda, porque te das cuenta de que todos tenemos cosas qué mejorar. Es un proceso personal. Vivimos en tiempos en los que estamos viendo la vida perfecta de los demás, las redes sociales no nos enseñan el ‘lado oscuro’, pero cuando reconoces tu propia ‘parte oscura’, te das cuenta que nadie es perfecto y puedes relajarte”.

Perfectamente imperfecta
Autora: Kalinda Kano
Editorial: Planeta

Sinopsis: Tras pretender que podía con todo, Kali colapsó, pero supo cómo darle la vuelta a su propia historia. En Perfectamente imperfecta, te cuenta sobre las herramientas que utilizó para transformar su estilo de vida en uno más sano, y que te ayudarán a encontrar tu propio balance:

• Cómo lidiar con el estrés y crecer a partir de los momentos de crisis
• La importancia de cultivar mente y cuerpo, y de hacer una limpieza profunda tanto de tu espacio interior como de la gente a tu alrededor
• Qué hacer para no perderte en tu relación de pareja
• Cómo equilibrar tus tiempos entre familia, amigos y, principalmente, tú misma
Todo va a estar bien, incluso si no llevas una vida modelo. Es más, eso solo pasa en Instagram. Vale mucho más estar presente, ser congruente y feliz, que tratar de quedar bien con todos y aparentar que dominas el mundo.

Foto: www.planetadelibros.com.mx

Este artículo se publicó originalmente en Baby Creysi. Consúltalo aquí.