Demoler una Base Aérea, levantar otra e inaugurar una pista: así Santa Lucía
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Demoler una Base Aérea, levantar otra e inaugurar una pista: así Santa Lucía
Andrés Manuel López Obrador encabezó la inauguración de las nuevas instalaciones de la Base Aérea Militar No. 1 en el Aeropuerto Internacional General Felipe Ángeles. 10 de febrero, 2021. Foto: Presidencia.
Si quieres escuchar en vez de leer, aquí está el audio de mi columna.

“Hay algo que no se ha contado del todo: cómo se destruyó por completo la Base Aérea de Santa Lucía donde esta semana hicimos las pruebas de aterrizaje algunas empresas privadas”, me decía Enrique Beltranena, presidente ejecutivo y director general de Volaris. 

Las imágenes polvorientas de los alrededores de la pista donde llegó entre festejos el presidente Andrés Manuel López Obrador no parecían el mismo espacio donde hasta abril de 2019 funcionaba la Base Aérea Militar N 1 de Santa Lucía, ni toda la ‘mini ciudad’ donde vivían cerca de 3,500 familias de funcionarios de la fuerza aérea incluyendo un centro de desarrollo infantil, un kínder, una primaria, un banco, un centro comercial, una planta de tratamiento de agua, un hospital militar y un alberca olímpica. Ni tampoco dónde estaba la Escuela Militar de Materiales de Guerra, una construcción nueva que demandó una inversión de más de 400 mdp y que no tuvo ni dos años. 

“Es un terreno de 7.8 kilómetros de ancho por casi 14 kilómetros de largo. Fueron más de 76.000 personas las que se encargaron de movilizar una cantidad de metros cúbicos de tierra inmensa”, dice Beltranena.  

En las 4,200 hectáreas que se tomaron para la obra, también hay personal del INAH recuperando fósiles de al menos 200 mamuts. 

En paralelo a la destrucción comenzó la construcción -sin muchos reflectores ni anuncios- de las instalaciones nuevas para la Sedena, en una tercera parte de este predio. Ya están a un 60% terminadas dos escuelas, un hospital, una unidad habitacional, un hotel, un centro comercial y el reemplazo de aquella Escuela Militar de Materiales de Guerra, que incluye alojamiento para 800 soldados. 

Las nuevas avenidas aéreas

La pista que fue estrenada el miércoles es una de las tres que tendrá el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Esta terminal contará con una pista comercial, una pista auxiliar (que también están casi terminadas) y la militar que fue habilitada esta semana.

En vez de un solo aeropuerto multimodal como proponía el proyecto previo del Aeropuerto Internacional en Texcoco, la nueva impronta es una combinación de tres terminales aéreas que le permitan al Valle Metropolitano contar con 8 pistas internacionales. “Actualmente en el AICM hay solo dos. Y eso nos pone en un callejón sin salida. Va ha ser como en París o Londres que hay combinación de dos o más aeropuertos”, agrega el ceo de Volaris, “yo lo que quiero es estar sentado con los arquitectos y ver cómo se va a planear el desarrollo de ‘las casas de Volaris’ para los siguientes 20 años”. 

Las aerolíneas privadas están junto con la consultora francesa NAVBLUE (parte del conglomerado de Airbus), redefiniendo el tráfico aéreo, “un trabajo monstruoso que se debió haber hecho hace muchos años en México. En el caso de Texcoco se iba a hacer después de terminado el aeropuerto y aquí se está haciendo esto antes”, explica Beltranena, que tiene a su cargo la mayor compañía de vuelos de cabotaje en el país con más de 41% de los pasajeros. 

NAVBLUE está trabajando con las aerolíneas y con ‘el dueño de los cielos’, es decir la Seneam (Servicios a la Navegación del Espacio Aéreo) la reconfiguración de lo que llaman ‘la cúpula de navegación del Valle Metropolitano’, que estará conformado por el AICM, el Aeropuerto de Toluca y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

“Hace 15 días nos entregaron el documento de todos los obstáculos que existen, desde cerros, montañas y edificios y ahora comienza el trabajo a la medida por avión. Es un trabajal porque no es lo mismo lo que requiere un Boeing 737 que un 320 o un 767. Todos tienen índices de ascenso y descenso diferentes y habrá ahora que pensarlo para las 8 entradas -o pistas- y las 8 salidas que tendremos”, afirma el ejecutivo. 

Primero se harán todos los ajustes en los aeropuertos ya existentes y en dos años más (mientras avances las obras) se sumarán a la ecuación las tres pistas de Santa Lucía.