El campo: ese mundo paralelo que no sufrió la pandemia
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El campo: ese mundo paralelo que no sufrió la pandemia
Las frutas y las hortalizas mexicanas tuvieron un crecimiento meteórico en la última década.
Aquí tienes mi columna con mi propia voz.

Mientras la economía mexicana se desplomó casi un 9% el año pasado, la balanza comercial de productos agroalimentarios anotó un sexto de saldo positivo, y un crecimiento de 39.9% versus 2019.  El año pasado exportamos 39,525 millones de dólares (un alza de 5.2%) e importamos 27,178 mdd (-5.5%) lo que nos deja un superávit de 12,347 mdd (+39.9%). 

Este sector involucra todas las exportaciones de productos del campo (agrícola ganaderos), la pesca y los agroindustriales. 

Somos, según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el sexto productor de frutas y hortalizas del mundo con un total de más de 38 millones de toneladas al año. Una de las razones es el clima, que permite producir en todo el país casi todo el año. 

¿Cuáles fueron los productos que más crecieron en exportaciones? Justamente las frutas y verduras que representan 6 de cada 10 dólares que se enviaron fundamentalmente a Estados Unidos. Otro nicho que descolló fue el de las bebidas ‘espirituosas’, porque el confinamiento disparó las exportaciones de tequila y de mezcal que aumentaron 24% versus 2019, el crecimiento más alto dentro del sector de los productos agroindustriales. 

Otro de los sectores más dinámico fue el de cárnicos, que presentó un crecimiento de 17.4% versus 2019. 

Y aquí sí hubo un componente vinculado con la pandemia. Apenas comenzado el confinamiento entre abril y junio, la industria de la carne de res en Estados Unidos sufrió un duro revés: una caída de 40% en la producción y el aumento en la demanda, casi en la misma proporción. Como resultado hubo un desabasto en casi todo el país y un aumento de 150% en su valor. 

¿La razón? Apenas comenzada la epidemia en ese país se reportaron 9,000 contagios de covid-19 en las 115 plantas procesadoras de carne y 18 fueron clausuradas. 

Eso le permitió a productores nacionales como SuKarne aumentar la exportación y aprovechar incluso la apreciación de 20% del tipo de cambio. 

Mientras en Estados Unidos se descontroló el virus por la falta de cuidados en los rastros (donde la mano de obra es intensiva y fundamental realizada migrantes ilegales), en México el control fue diferente y hasta se bajó la producción por turnos para evitar contagios. 

A mediano plazo, vimos que ese cuidado trajo buenos resultados.