Hamnet, película desgarradora y triste, pero increíblemente hermosa

Miércoles 4 de febrero de 2026

Simón Sánchez
Simón Sánchez

Guionista con más de 20 años de experiencia, amante del buen cine y de las grandes series de televisión.

Hamnet, película desgarradora y triste, pero increíblemente hermosa

Nominada al Oscar a mejor película.

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Hamnet, película nominada a ocho Oscares.

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En la Inglaterra del siglo XVI, William Shakespeare (Paul Mescal), es un joven y prometedor escritor que se dedica a dar clases de latín, cuando conoce Agnes Hathaway (Jessie Buckley), de inmediato se enamora de ella, pero se ven obligados a casarse cuando la chica se embaraza, formando una bella y amorosa familia. Con el tiempo, Agnes, una mujer con una profunda conexión con la naturaleza y un espíritu libre de ataduras, lidia con la profesión de su esposo, que divide su tiempo entre el hogar familiar y su trabajo en Londres. Pero cuando la enfermedad alcanza a sus dos hijos gemelos Hamnet y Judith, la supuesta calma de su vida doméstica es abruptamente interrumpida, separando aún más a la ya de por si distanciada pareja. Todo contado a través de la mirada de Agnes.

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Esta es la premisa de Hamnet, película nominada a ocho Oscares, bellamente dirigida por Chloé Zhao, quien además escribe el guion junto a Maggie O’Farrell, autora de la novela en la que se basa la historia. No es una biografía como se pensaría, sino una ficción, usando la vida de William Shakespeare como telón de fondo, con un ritmo lento y pausado consiguen un relato íntimo, contenido y profundamente doloroso, dándonos una perspectiva sobre el duelo y la perdida, y como a partir de estos es que nace el arte, marcando la obra del escritor.

La cinta en general tiene un ritmo pausado, usa las imágenes para desarrollar un drama íntimo y muy personal, donde los gestos dicen más que el monologo más complejo. Y justo es en el trabajo visual, a cargo de Lukasz Zal, donde se consigue que la experiencia de Hamnet sea orgánica y hasta cierto punto, delicada, el uso de la luz natural se privilegia la gran mayoría del tiempo, haciendo que los objetos cotidianos convivan con los personajes de una manera tan natural que nos da la sensación de un mundo frágil, los árboles, las plantas y la tierra respiran con los personajes, principalmente con Agnes, todo ayudado de una puesta en escena austera, rosando en lo artesanal, cosa que se agradece en estos tiempos del uso excesivo de los efectos especiales.

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Hablando del reparto, Paul Mescal hace un trabajo maravilloso como el escritor, su manera de abordar las emociones, a veces minimizadas cuando uno esperaría un exabrupto, haciendo que justo cuando explota sea aún más impresionante, es de no entenderse como es que no alcanzo la nominación al premio de la Academia. Entre los personajes secundarios destaca Emily Watson, como la madre de Shakespeare, que como parte de un monologo, resume la trama de la película con la frase “Lo que se da se puede quitar en cualquier momento”. Pero quien realmente es el corazón de la cinta es Jessie Buckley, la transformación de Agnes de una mujer libre, en una amorosa madre afligida es deslumbrante. Esta actuación ya le consiguió el Globo de Oro y el Critics Choice Awards, convirtiéndola en automático en la favorita para hacerse con el Oscar.

Hamnet es sin duda una de las mejores películas del año, aunque desgarradora y triste, es increíblemente hermosa, ganadora de mejor película de drama en los Globos de Oro, tal vez no le alcance para ganar el Oscar, pero puede llegar a dar la sorpresa.

Hamnet está disponible en cines.

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