Sirat: trance en el desierto, un camino donde nadie sale intacto

Miércoles 28 de enero de 2026

Simón Sánchez
Simón Sánchez

Guionista con más de 20 años de experiencia, amante del buen cine y de las grandes series de televisión.

Sirat: trance en el desierto, un camino donde nadie sale intacto

Nominada al Oscar a mejor película internacional.

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Sirat: Trance en el Desierto, la película dirigida por el cineasta franco-español Óliver Laxe.

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Instagram: cinemultiplaza

Luis (Sergi López) y su hijo Estaban (Bruno Núñez) recorren a bordo de su camioneta los paisajes áridos del desierto de Marruecos en la búsqueda de Mar, hija de Luis y hermana de Esteban, desaparecida hace unos meses. Esa búsqueda los lleva a una rave donde un grupo de rebeldes antisistema se reúnen en una fiesta que dura día y noche. Rodeados de música electrónica y de personajes que asemejan una especie de muertos vivientes, padre e hijo reparten volantes con la foto de la chica preguntando si alguien les puede dar señas de ella. Un grupo variopinto de ravers les comentan que en unos días habrá otra fiesta al otro lado del desierto, y después de que la policía militar declara un estado de emergencia, porque aparentemente ha dado inicio la tercera guerra mundial, ordenando la evacuación del lugar y con eso el termino de la rave, Luis y Esteban deciden seguirlos con la esperanza de poder encontrar a Mar, lo que se convierte en un verdadero desafío.

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Está es la premisa de Sirat: Trance en el Desierto, la película dirigida por el cineasta franco-español Óliver Laxe, nominada al Oscar a mejor película internacional, es una especie de road movie existencial, ya que la historia, en apariencia mínima, tiene una carga simbólica muy fuerte, ya que a medida que avanzan por el desierto hostil, cada paso se convierte en una prueba que los personajes tienen que enfrentar. Y justo de ahí es de donde viene el titulo de la cinta, ya que, según el islam, el Sirat es un puente que se cruza entre la vida y la muerte, donde nadie hace igual el camino y del que no se puede salir intacto, pero tal vez no en el sentido explícito del término, sino más bien como un estado anímico.

Visualmente la cinta es tajante, la fotografía a cargo de Mauro Herce, se ayuda del árido paisaje no solo como algo decorativo, sino como una fuerza opresiva existencial, donde la cámara observa en silencio con paciencia, con una crudeza más bien documental. Otra virtud de la película es el uso del sonido, unas veces austero, otras envolventes, consiguiendo una verdadera experiencia sensorial, y ganando con ello, su segunda nominación al Oscar.

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El reparto encabezado por el veterano español Sergi López, uno de los pocos profesionales de Sirat, está lleno de actores novatos, el trabajo de dirección apuesta por interpretaciones contenidas y despojadas de artilugios, con pocos diálogos y que, a partir de la corporalidad, nos transmiten el cansancio del viaje, así como el hartazgo de tener que seguir avanzando a pesar de todo y sin tener certeza en el destino.

En resumen, Sirat: Trance en el Desierto, es una película difícil de ver, pero sin pretensiones, lo que es un hecho, es que exige disposición y entrega, ya que puede ser fascinante y al mismo tiempo shockeante. A fin de cuentas, uno de los personajes lanza la pregunta: ¿Así es como se ve el fin del mundo?

Sirat: Trance en el Desierto está disponible en cines.

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