Los Oscar (no) esenciales
HÍBRIDO

Como crítico de cine y música tiene más de 25 años en medios. Ha colaborado en Cine Premiere, Rolling Stone, Rock 101, Chilango, Time Out, Quién, Dónde Ir, El Heraldo de México, Reforma y Televisa. Titular del programa Lo Más por Imagen Radio. Twitter: @carloscelis_

Los Oscar (no) esenciales
EFE/EPA/MIKE NELSON/Archivo

Ya llegó ese momento del año cuando todos nos volvemos expertos en cine y queremos convencer al otro bando de lo relevante, o irrelevante, que es la ceremonia del Oscar. El autor de esta columna admite que aún pertenece al bando que año con año disfruta usar la opción de SAP para silenciar la traducción simultánea, y que lo hace felizmente acompañado de pizza y alitas de pollo.

Pero sí es un alivio saber que los mexicanos no somos la gente más necia del mundo, que en eso nos superan los miembros de la industria de Hollywood y los integrantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Si lo pensamos bien, operan como un pequeño país, son algo así como el Vaticano; o como una religión, con miembros dispersos por todo el mundo.

No hace mucho le aplaudían a Tom Cruise, que es una de las estrellas más fulgurantes de esta industria, haberle gritado a sus empleados en plena pandemia durante la filmación de Misión Imposible 7. “Cada noche hablo por teléfono con todos los j*didos estudios, productores y compañías aseguradoras”, se escuchaba en el audio filtrado. “Nos están usando a nosotros como ejemplo para hacer sus películas”. Esto, dicho por quien es el miembro más destacado de una conocida secta.

En este mundo de locos, ya podemos sumar que Hollywood decidió seguir adelante con su ceremonia anual, aun cuando el semáforo en Los Ángeles continúa en color naranja. Pero además será un evento presencial en el tradicional Dolby Theatre (entre otras sedes), donde los invitados no estarán obligados a usar cubrebocas, a diferencia de lo que sucedió en los Grammys. Y por si esto fuera poco, se les ha otorgado un permiso especial para que puedan acudir como “trabajadores esenciales”. Leyeron bien.

Resulta que dentro de la normatividad referente a Covid-19 en el estado de California, los trabajadores del cine y la televisión son considerados como esenciales, y dado que los productores de la ceremonia del Oscar argumentaron que este evento se grabará como si se tratara de una película, todos los participantes tienen derecho a esta exención. 

Obviaremos que esto pone a los actores y actrices al mismo nivel que doctores y enfermeras en la primera línea de atención de Covid-19. La industria cinematográfica de Estados Unidos está valuada en unos 100 billones de dólares y es una gran generadora de empleos. En ese contexto, se entiende lo esencial que Hollywood es para el estado de California (y para el mundo entero). Aunque a nosotros nos sorprenda, las celebridades sí pueden acceder legalmente a dicho permiso. La pregunta es, ¿y sus invitados por qué?

El año pasado se desató una polémica en Singapur, cuando un diario local publicó los resultados de una encuesta en la que preguntó a sus lectores qué trabajos consideraban los más y los menos esenciales. A nadie sorprendió que los trabajadores de la salud estuvieran en el primer lugar de los más necesarios, pero hubo gran descontento al descubrir que el público consideraba a los “artistas” como los menos esenciales, es decir, todo aquello referente a las industrias creativas.

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Como ya dimos cuenta en los medios de comunicación, 2020 fue el año en que el público se cansó de los famosos. El privilegio, la insensibilidad y la falta de contacto con la realidad fueron sólo algunos de los defectos que más saltaron a la vista durante el confinamiento. Luego vino la reapertura de los cines y el discurso de la reactivación económica, con declaraciones muy desafortunadas de directores, productores y exhibidores. Y ahora, esto. Hollywood se da un tiro en el pie.

Ya es bien sabido que los ratings de las entregas de premios han ido en picada durante toda la pandemia, como en el caso de los Globos de Oro, que cayeron más del 60% en 2021. Pero el Oscar ya iba a la baja desde hace muchos años. La última vez que esta ceremonia registró buenos números de audiencia fue en el lejano 1998, el año de Titanic, y desde entonces parece hundirse con él.

En este panorama, una actriz antivacunas como Paty Navidad ya podría moverse libremente por Hollywood al ser considerada trabajadora esencial. Pero para qué imaginar eso cuando alguien como Juan José Origel ya está vacunado y lo hizo en Estados Unidos. Mientras tanto, aquí en México, el presidente sigue negándole la vacuna a los médicos del sector privado. ¿Qué es esencial y qué no lo es? Tómense unos segundos para digerirlo.

BREVES

La 93 entrega del Oscar se transmitirá el domingo 25 de abril a las 19 hrs. Se verá en México y Latinoamérica a través de los canales TNT (español) y TNT Series (idioma original).

El Teatro Ángela Peralta, en Polanco, tiene programadas dos fechas del concierto “Queen Sinfónico” al aire libre. Sábado 24 y domingo 25 a las 19 hrs.

Continúa durante todo el mes de abril el ciclo gratuito “Niñas y niños en escena”, en el sitio de la Filmoteca UNAM tras su paso por FilminLatino, plataforma donde también hay una selección de títulos infantiles para ver este 30 de abril.

Contacto: @carloscelis_