El problema no es cuándo, sino cómo será el regreso a clases
Contextos

Reportero egresado de la UNAM. Durante los últimos dos años cubrió la fuente de educación, Ciudad de México y Derechos Humanos. También siguió el inicio y desarrollo de la pandemia de Covid-19 en la capital del país, así como sus repercusiones económicas y sociales. Actualmente está al frente de una publicación digital e independiente, la cual está dedicada a promover el danzón a partir de material periodístico. Twitter: @arturoordaz_

El problema no es cuándo, sino cómo será el regreso a clases
El regreso a las aulas inició este lunes 30 de agosto. Foto: Angélica Escobar/La-Lista

Después de casi año y medio de soledad, la escuela de la profesora Minelly Pérez sufrió diversos daños estructurales: la cisterna de agua está fracturada, hay oquedad en la entrada del plantel y el piso del patio ha comenzado a levantarse. Esta primaria en Ecatepec, Estado de México, no está lista para el regreso a clases.

La docente me comenta que seguirá trabajando a distancia con sus alumnos el próximo ciclo escolar, al menos hasta el mes de septiembre. No hay las condiciones para atender el llamado del gobierno de México de regresar a las aulas este 30 de agosto. No cuentan con lo más esencial en el plantel, que es el agua potable.

Pérez acepta que está deseosa de retomar las actividades presenciales, ya que durante la pandemia los profesores cuadruplicaron su jornada de trabajo, pero tampoco siente la confianza de regresar al salón con los elementos que tiene.

El regreso a clases presenciales es viable, me sentenció el epidemiólogo Alberto Pantoja. Habrá rebrotes cuando esto suceda y se tendrán que controlar, se tiene que generar una estrategia sólida para que esto suceda, insistió. La Secretaría de Educación Pública (SEP) aprobó esta semana las disposiciones para el retorno seguro, pero para muchos esto no es suficiente. 

El pasado 19 de agosto, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México presentó los resultados de la consulta nacional Caminito de la escuela. En este ejercicio participaron más de 37 mil niños y adolescentes. Siete de cada 10 estudiantes ya quieren regresar a la escuela, mientras que el 20% prefiere quedarse en casa, según esta medición. En contraparte, la encuesta publicada el 17 de agosto en el periódico El Financiero reportó que el 58% de los padres de familia no están de acuerdo con regresar a clases presenciales, mientras que el 40% está a favor

¿Un modelo híbrido? Minelly Pérez coincide en que este modelo puede ser útil para las escuelas que tienen las condiciones de retorno a las aulas. “Muchos entienden que esto significa estar grabándose en la clase en línea y tratar que los alumnos la siguen. Ya vimos las características, y no es así. Este modelo puede utilizar demasiados recursos sincrónicos, que es la parte presencial, y asincrónico que son videos o actividades en las que pueden involucrar al niño que ese día no va a clases”. A pesar de ello, insiste en que se tiene que reducir la jornada de cuatro horas cuando se asista a clases. 

Estamos obligados a rehacer nuestra vida diaria en un nuevo contexto, esquivando un virus. Pero también tenemos el derecho de que se nos doten las herramientas suficientes para hacerlo, sobre todo en actividades esenciales como la educación. El Covid-19 no se ha cansado de exponernos en la cara el mar de desigualdades y las tareas pendientes que tenemos para contrarrestarlas. ¿Ya vieron el esquema de regreso presencial del Tec de Monterrey y la Anáhuac?