Escribir inteligentemente
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Escribir inteligentemente
Foto: Gerd Altmann en Pixabay

La interacción mano-cerebro es imprescindible para el desarrollo de la inteligencia, ya que genera una interacción entre el pensamiento, la memoria y el lenguaje, y por ende con la coordinación e integración de ideas y conocimiento. La mutación que estamos haciendo en la escritura manual hacia el uso de teclados en dispositivos electrónicos es uno de los cambios más profundos hacia nuestra evolución como seres digitales.

Podemos tener la mejor ortografía y estructura gramática, y aún así somos víctimas de la errónea expresión de nuestras ideas al interactuar con el teclado de nuestros dispositivos, esto porque estamos ajustando las conexiones neuronales, y generando en nuestro cerebro una nueva autodisciplina y autorregulación sobre hábitos que teníamos arraigados desde muchos milenios atrás. 

Empresas tecnológicas han desarrollado teclados que nos facilitan ese paso en la adopción de nuevas formas digitales de comunicación escrita, tales son los caso de Gboard, SwiftKey o Apple Keyboard, que ajustan y rediseñan nuevas funciones para el teclado QWERTY, que tiene ya más de 150 años de existencia.

Desarrolladores suizos, crearon Typewise, una nueva opción de escritura digital con un diseño hexagonal, que integra inteligencia artificial de autocorrección, y que permite agilizar la escritura mediante teclas 70% más grandes para que cometamos cuatro veces menos errores, y podamos escribir más rápido, aún en dispositivos con pantallas pequeñas.

El teclado Typewise promete múltiples ventajas como, por ejemplo, el ser 100% privado y el poder escribir de forma correcta en más de cuarenta idiomas, sin tener que cambiar entre ellos de forma manual, siempre y cuando pagues por el servicio que está disponible para sistemas Android y iOS.

Empresas como Typewise que utilizan la conocida tecnología profunda son solo el inicio de una nueva era del uso de la neurotecnología, que en un futuro próximo permitirán avances transformadores como el poder insertarnos implantes intracraneales, para poder desarrollar una nueva forma de comunicación ya no solo entre seres humanos, sino con las propias máquinas.

Todos los días, y de forma aparentemente muy natural, estamos viviendo una metamorfosis hacia seres tecnológicamente humanos.  ¿Te habías dado cuenta?