¡Colón a la vista!
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
¡Colón a la vista!
Imagen de cómo quedaría la escultura Tlali, de Pedro Reyes, en sustitución del monumento a Cristóbal Colón sobre Paseo de la Reforma. Foto: Tomada de internet.

“Siempre he afirmado que los lugares son más fuertes que las personas, el escenario más que el conocimiento”.

Aldo Rossi

Tras la polémica surgida por la escultura monumental Tlali, el artista mexicano Pedro Reyes presentó el pasado 9 de septiembre la obra que sustituirá al Cristóbal Colón de Reforma, ese que en 2020 se pidió a través de la plataforma change.org que fuera retirado, bajo el argumento de que es un monumento al colonialismo, pero en realidad se removió para ser restaurada.

Me refiero al monumento diseñado por el francés Charles Cordier, quien era el encargado de hacer todas las bases escultóricas del Museo Nacional de Arte de París. Es una obra de estilo Neoclásico que se construyó entre 1873-1877, figura que muestra al genovés de pie, señalando al horizonte, o sea hacia el Zócalo capitalino y a sus pies se encuentran cuatro estatuas más, la de fray Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas, fray Juan Pérez de Marchenta y fray Diego de Deza, conjunto colocado sobre un doble pedestal de piedra caliza roja que en total mide 15 metros de altura. Es un personaje que ha sido calificado como genocida y esclavista, por lo que cada marcha o 12 de octubre ha sido flanco de pintas y vandalismo por parte de manifestantes.

Esa podríamos decir que ha sido la historia de la estatua de Colón, que desde su origen no fue del todo aceptada, dice Vanessa Bohórquez, secretaria de Cultura de la Ciudad de México: “una vez que Cordier, el artista francés que la realizó la entregó terminada, la escultura debió estar guardada dos años en las bodegas de los ferrocarriles de Buenavista, no se ponían de acuerdo dónde debía ser colocada, pues la estatua no estaba hecha para ser colocada en una avenida, sus dimensiones eran menores a las de otros monumentos y eso generaba muchas dudas. Fue en 1887, tras la construcción de la Glorieta de los Insurgentes y Reforma que colocaron el Monumento a Cuauhtémoc, realizado por el mexicano Miguel Noreña y la figura del Huey Tlatoani hecha por Francisco Jiménez, quien acompañó la figura del último tlatoani mexica de México-Tenochtitlan de ocho leopardos de bronce y lápidas que dan cuenta de eventos destacados en la vida del emperador, a unos metros, en la siguiente glorieta, se ubicó el Monumento a Cristóbal Colón”.

Más de 140 años después, así como llegaron casi juntos, Cuauhtémoc y Cristóbal fueron retirados para ser remozados por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ya que ambos han sido objeto de numerosos ataques, mutilaciones y pintas. El dato curioso es que la estatua de Cuauhtémoc no ha tenido la misma prensa, ni tampoco tiene el ojo público encima: poca alharaca hubo por el regreso a su glorieta el 13 de agosto de 2021, fue restaurado para lucir todo el esplendor de su penacho y traje de gala, los cuales requirieron materiales como mármol, cantera, bronce y piedra volcánica.

Sobre el conjunto escultórico de Colón, Bohórquez comenta que su regreso no será a corto plazo, porque de acuerdo con estudios del Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos de la Ciudad de México, junto con el INAH, el trabajo de remozamiento ha requerido de más tiempo para recuperarlo. Diego Jáuregui, encargado del proyecto de restauración, explica que la conclusión de su labor estima será en el primer semestre del 2022, la razón: las múltiples agresiones provocadas en las últimas dos décadas dañaron considerablemente su estructura.

Hay que decir que las esculturas de Colón en otras partes del mundo han sufrido peores destinos, como sucedió en Venezuela donde la desprendieron y arrastraron por la calle hasta dejarla hecha añicos. Algo similar sucedió en Chile, Colombia y Estados Unidos, donde a raíz de las manifestaciones por la muerte de George Floyd en manos de la policía de Minneapolis, simplemente decapitaron al Colón que se encontraba en las calles de Boston, en Massachussets. En Virginia, la estatua de Colón fue derribada, quemada y lanzada al río. En el caso de Buenos Aires, Argentina, las manifestaciones contra el navegante provocaron que se retirara sin daños la escultura y en su lugar en la Casa de Gobierno se colocó el monumento a Juana Azurduy, mestiza boliviana que luchó por la independencia sudamericana.

Por tal motivo, la reubicación del conjunto escultórico de Colón de Reforma se pensó y repensó para salvaguardar una pieza de gran valía artística que fue catalogada como monumento histórico en 1956, por decreto del entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines. Y tras realizar diversos estudios en la colonia Juárez y otras zonas, se determinó que al quedar restaurada, tanto las esculturas como el basamento se colocaran en el lado este del Parque América en Polanco, espacio que también fue remozado y permitirá apreciar a detalle la obra de Charles Cordier, porque hay que decirlo en la glorieta de Reforma era difícil percibirlo a la distancia.

A propósito del tema, la secretaria de Cultura se refirió a la otra estatua de Cristóbal Colón, la que se ubica en la plaza Buenavista, a unos metros de la alcaldía Cuauhtémoc, pieza que llegó ahí en 1892 y ya no se ha movió. Fue mandada a hacer en el Cuarto Centenario del Descubrimiento de América, cuando Porfirio Díaz organizó la gran pompa festiva, este Colón fue hecho por el migrante español Manuel Vilar, notable integrante de la Academia de San Carlos que daba clases de escultura y realizó la estatua en yeso, se quedó un rato en San Carlos y en 1892 fue vaciada en bronce por el italiano Tomás Caradente. Aquí el chisme, de acuerdo con el historiador José Manuel Villalpando, el Colón de Cordier fue una copia de la obra de Manuel Vilar.

Vanessa Bohórquez añade que la intención es recuperar el esplendor del paisaje escultórico de la Ciudad de México, la figura de Simón Bolivar se arregló con cambio de piezas que habían sido robadas, el Hemiciclo a Juárez también recibe un tratamiento de remozamiento y las labores en el Ángel de la Independencia debieron alargarse, ya que se descubrió que en los diagnósticos de la administración de Miguel Ángel Mancera no se advirtió que la columna estaba quebrada por las afectaciones provocadas por los sismos de 2017, por lo que han sumado diversas maniobras de ingeniería para reemplazar la estructura sin provocar más daños, en esta idea también se incluye a Cuauhtémoc, de quien les conté antes.

Ahora, un par de apuntes sobre Tlali y la búsqueda de una nueva figura y artista que se encargue de ejecutarla: se deberá tener muy en cuenta que una obra monumental requiere de experiencia en el tema, que es ideal buscar dignificar a las mujeres indígenas y a todas las que a lo largo de la historia han sido castigadas, oprimidas, pero no hay que olvidar los años de estudio de diversos artistas mexicanos, mexicanas y mexicanes, credenciales que ante una empresa de la envergadura que la que significa el diseño de la nueva obra de la glorieta de Reforma es algo que se debe pensar más allá de la pura víscera.

Buena semana para todas, todos, todes.

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