Juntas siempre y poderoses
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
Juntas siempre y poderoses
Foto: Pixabay

Donna Haraway escribió en El Manifiesto Cyborg: las tecnologías de las comunicaciones y las biotecnologías son las herramientas decisivas para darle nuevas utilidades a nuevos cuerpos. Estas herramientas encarnan y ponen en vigor nuevas relaciones sociales para las mujeres a través del mundo.

Hace poco, las organizadoras del festival Agua viva me escribieron para contarme que debido al éxito obtenido en su primera edición, en 2020, una vez más volverían a tomar las redes sociales y plataformas para levantar el puño y poner al centro las voces de todas, todes…

Les cuento un poco de qué trata y porqué me emociona escribir de ellas. Después de varios años de darle vueltas al asunto de abrir un espacio de intercambio y generación de ideas, en noviembre de 2020, Mara Rahab, de la librería El traspatio, en Morelia, Michoacán, y Francesca di Saint Pierre, de La cosecha, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, idearon y diseñaron el encuentro Agua viva, festival colaborativo, colectivo y autogestivo de mujeres y personas género disidentes.

El resultado fue un programa de 36 actividades, todas en línea por las medidas sanitarias y semáforos epidemiológicos de su primera edición. El país se encontraba en la etapa más restrictiva, situación que permitió reunir a más de 30 invitades, quienes intercambiaron puntos de vista y recibieron a 130 mujeres inscritas en los talleres y actividades, ingresos que permitieron cubrir los gastos operativos, así como pagar las colaboraciones. Algo que desde el principio tuvieron en mente las organizadoras, ya que dado el confinamiento y por ser “mujeres”, fue más habitual recibir invitaciones tipo: “oye, ya que estás en casa, te invito a qué des una charla, así de cuatas”. Y perdón, pero la licenciatura, maestría o diplomados no fueron de “cuatas”, implicaron una serie de esfuerzos y gastos que era momento de que fueran valorados.

Entre el 16 al 26 de noviembre se reunieron a través de la pantalla de una computadora, tablet o teléfono celular libreres, editores, escritores, distribuidores, diseñadores y todes aquelles involucrades en el universo del libro, fueron días cargados de ideas, reciprocidad, sororidad y cuidado que dio pie a una segunda edición que sucederá del 4 al 8 de octubre de este año. Es un evento de una cuota económica fija para disfrutar de corrido cada evento o bien por parte, de acuerdo con los talleres, fórmula que les permite seguir sin desfalcarse y que bien merece la pena aprender para iniciativas futuras.

Entre los temas que este año sumará Agua viva sobresalen las literaturas olvidadas, tales como las caribeñas y afroamericanas. Por ello entre las invitadas encontramos a las Geobrujas, la cineasta blaxican Ebony Bailey, así como la también realizadora Medhin Tewolde, también participarán Clyo Mendoza, Celerina Sánchez, Yásnaya Elena Aguilar, Odette Alonso, Lola Horner, Daniela Rea, entre muchas otras más.

En ese ánimo combativo, Ana Negri, llevará a cabo el taller “Escribir desde la incertidumbre. Herramientas iniciales para la escritura creativa”, y Lola Horner el de “Bombas molotov para detonar una idea literaria”, visiones que parten del feminismo con una perspectiva horizontal que permite imaginar que sí, que es posible construir en comunidad y, lo mejor de todo, narrarlo para que su impacto suceda más allá de los Zoom y charlas con café y mezcal.

Es quizá, para gozo de Donna Haraway, “poner en vigor nuevas relaciones sociales para las mujeres a través del mundo”… Quiero, anhelo pensar que sí.