Ley de planeación con perspectiva de género
Política consciente

Licenciada en Relaciones Internacionales. Consultora en imagen pública y estratega en comunicación. Actualmente produce y conduce el programa The White Table para MMoodtv. Cofundadora del colectivo TÚ x México. Twitter: @anapatam_mx

Ley de planeación con perspectiva de género
Foto: Pixabay

Ser diferentes en una sociedad como la nuestra cuesta el señalamiento y la discriminación, porque el no ser suficientemente femenina o masculino conforme a un modelo predeterminado que implica un orden social establecido que se resiste a dejar de ser, aún y cuando reproduzca desigualdades y discriminación. 

No responder a las expectativas sociales amerita sanción social o ser sujeto de sospecha. ¿Por qué no se ha casado? Debe ser homosexual. ¿Por qué no tiene hijos? Debe ser porque no es muy mujer. El prejuicio se pone en marcha automáticamente. Hay que desaprender creencias socialmente inculcadas a través de los siglos, para educar a la población sin resistencia con el objetivo de que los procesos sean más rápidos, para avanzar hacia la modernidad desde el individual a lo colectivo. 

La perspectiva de género es la herramienta con la que podemos abrir las mentalidades y ver dónde obran los prejuicios que nos atraviesan a todas y a todos; no nada más a los hombres. Y eso requiere, en primer lugar, un ejercicio de consciencia personal empezando por nosotros mismos.

Las consolidación de las reformas a la Ley de planeación con perspectiva de género tardaron muchos años en concretarse. Fue en el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto cuando por primera vez tuvimos un Plan nacional de desarrollo con perspectiva de género. 

A partir del 2017:

“Las 32 entidades federativas cuentan con una Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia; 29 publicaron su reglamento y las 32 instalaron su Sistema de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. 

Las 32 entidades federativas tienen una Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres; 15 publicaron su Reglamento y 29 instalaron su Sistema para la Igualdad entre Mujeres y Hombres. 

31 entidades federativas cuentan con una Ley para Prevenir y Erradicar la Discriminación; sin embargo, solo nueve han publicado su reglamento.  

27 entidades tienen una Ley en materia de trata de personas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos; 12 ya tienen reglamento”.

En la Cámara de diputados ya existe un mecanismo para asignar recursos con perspectiva de género y las dependencias están obligadas a reportar ese gasto, lo mismo que en las entidades federativas. Lo irónico es que no hay reporte de que alguna entidad tenga ya una Ley de planeación con perspectiva de género, lo que lo obligaría a la canalización de recursos y a la fiscalización y a la rendición de cuentas área por área, programa por programa, acción por acción.

El ejercicio de gobierno todavía está aprendiendo y encontrando los vacíos legislativos, para que el mandato del cambio pueda ser de fondo; es decir, que haya un cambio estructural. Que no dependa de la voluntad personal de quienes toman las decisiones, o de ninguna casuística, sino que sea categórico mostrar los avances.

Invito a nuestros legisladores a pensar en políticas públicas transversales con perspectiva de género, georeferenciados y socioreferenciados. A establecer el estado común de la lucha por los derechos de igualdad para todos y para todas, porque hoy es extensiva esa lucha a toda la diversidad social. Los invito a darle ruta a la conquista por la representación política. Somos nosotras las mujeres las quienes les hemos enseñado a la sociedad que todo lo personal es político.