Grupo Firme, ¿machismo violento o liberal pro LGBTTTIQ?
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Reportero egresado de la UNAM. Antes Forbes y La-Lista. Derechos humanos, cultura, perspectiva de género y de todo un poco. Al frente de Revista Danzoneros. Twitter: @arturoordaz_

Grupo Firme, ¿machismo violento o liberal pro LGBTTTIQ?
Foto: Grupo Firme Facebook

Esta semana, Jonathan Bencomo le pidió matrimonio en el escenario a Jhonny Caz, uno de los vocalistas del Grupo Firme. Este conjunto de música de banda se ha pronunciado en diversas ocasiones en favor de la comunidad LGBTTTIQ, sobre todo cuando el tercer cantante de la orquesta hizo pública su orientación sexual.

Estas acciones parecieran que quieren contrarrestar las actitudes machistas que imperan en el arquetipo del hombre originario del norte del país. Un mensaje de inclusión a un sector donde abunda el conservadurismo. Sin embargo, las letras de esta agrupación incluyen mensajes machistas, sexistas y violentos.

“Me vas a aborrecer porque te juro que voy a aferrarme. Voy a ser tu ex, el tóxico, el innombrable. Una pesadilla, un dolor de muelas. Que cada que me nombres sea pa’ recordarme a mi mamá y mi abuela. Y me vas a pagar hasta los suspiros que me arrebataste. Y tu corazoncito y, de paso, hasta el perro voy a envenenarte. Y no te imaginas qué alacrán te echaste. En tu perra vida vas a hallar la calma hasta que te mueras. O hasta que me mates”, relata la letra de la canción El tóxico de Grupo Firme. 

La música de banda o regional mexicana es de gran influencia para el contexto que viven las personas en este país, me relató la socióloga y experta en narcocultura, Ana Aldaba Guzmán. Según el top 50 México de Spotify, Grupo Firme y Calibre 50 están en los primeros 10 lugares. En el conteo de esa misma plataforma, la Banda MS de Cruz Lizárraga estuvo entre los 10 artistas más escuchados en 2020. 

Aldaba Guzmán aceptó que las acciones de este conjunto musical son un avance en el reconocimiento de la comunidad LGBTTTIQ, sin embargo, las letras de sus canciones siguen siendo contraproducentes con la nueva narrativa que propone. Aunado a ello, alertó que se pueda trasladar el esquema violento de relaciones sentimentales con estereotipos machistas. 

“Se puede contaminar a la comunidad gay con nuestros estereotipos de género donde la figura del macho también tiene que ser violenta y agresiva. Así como el homosexual varón femenino y humillado. El movimiento maneja la libertad de ser uno mismo sin estereotipos con un rol en específico”, insistió la socióloga.  

A pesar de ello, me dijo que las acciones de apoyo de Grupo Firme a las personas con otras preferencias sexuales puede ayudar a los personas afines a su música a externar su identidad. “A los que les está llegando es a quienes están abrumados por expresar su condición. El mensaje es a los homosexuales reprimidos”. 

Ambos coincidimos en que el contexto social y cultural que viven las personas, principalmente en el norte del país, se ve reflejado en las canciones. Para modificar las líricas, habría que cambiar el entorno donde se desarrollan las letras. 

“Tal vez si cambiamos el contexto se lograría, pero cambiarlo es algo super complicado. Una medida ridícula es la prohibición de escuchar este tipo de género, pero no va a suprimir la violencia del día a día. Son medidas que tienen que ver más con la educación”. 

El periodista experto en temas de diversidad sexual, Gerardo Sánchez, explicó que los hechos de esta banda musical son el resultado de los esfuerzos por democratizar la tolerancia hacia diferentes preferencias sexuales. 

“Podrán cortar todas las flores, pero no van a detener la primavera. Este ejercicio es una dinámica congruente a esa expresión de inclusión que se da desde la propia gente y cultura. Es una contrarespuesta a esta lgtbfobia. Los seres humanos vamos a buscar la forma en que nos vamos a expresar”, señaló. 

Le pregunté: “¿Hay dos maneras de ver las acciones de este conjunto de banda: como un primer paso de inclusión en un sector con arquetipos machistas y conservadores o como una incongruencia entre sus dichos y canciones?”. 

La respuesta de Sánchez Guadarrama fue que no hay que criminalizar a la banda. México es conservador en muchos de sus sectores, esto no es un caso único de la música regional.  

“La misoginia, la violencia o el machismo no es privativo de la banda, se da en otros contextos. Nos hace falta mucho deconstruirnos como sociedad y como comunidad LGBT: ser más participativos. La comunidad también debería dar un paso más y hacer un ejercicio de solidaridad y hermandad”. 

El investigador también hizo hincapié en que hay ser comprensivos y conscientes que no todas las personas homosexuales o de preferencias sexuales distintas están bajo las mismas circunstancias: no es lo mismo ser un hombre blanco, delgado que vive en una zona rica de la ciudad a uno de tez morena, con obesidad que se desarrolla en un barrio de la periferia. 

En ese sentido, reiteró que el espaldarazo que dio Grupo Firme a la comunidad gay ayudará a todos aquellas personas que no eran libres de expresar sus preferencias por estar en un sector de estilo ranchero. 

Aunado a ello, es importante señalar la reacción del público ante este hecho. Decenas de comentarios homofóbicos inundaron las redes sociales del conjunto musical después de que le pidieran matrimonio a Jhonny Caz en el escenario.

Como persona que disfruta de la música de banda y tambora, espero que todo esto sirva como un punto de quiebre para promover nuevos paradigmas en el sector norteño. Ojalá esto sea un punto de partida para ver agrupaciones de este género compuestas enteramente por mujeres y con letras más inclusivas, sin ningún tipo de violencia. 

La titánica tarea de cambiar el contexto que da pie a las líricas agresivas está en nosotros: modificar actitudes y darle nuevos simbolismos a la música que nos agrada. Las notas musicales no tienen la culpa de los arcaicos roles que nos han repetido hasta el cansancio. Es tiempo de ser críticos con lo que escuchamos y tratar de generar nuevas propuestas.