Asesinato de Milo Vela y el Tribunal de los Pueblos
Medios Políticos

Es un periodista especializado en el análisis de medios y elecciones. Tiene posgrado en Derecho y TIC, obtuvo el premio alemán de periodismo Walter Reuter en 2007, fue conductor en IMER y durante 12 años asesor electoral en el IFE e INE, editor, articulista y comentarista invitado en diversos diarios, revistas y espacios informativos. Twitter: @lmcarriedo

Asesinato de Milo Vela y el Tribunal de los Pueblos
Foto: Alexa Herrera / La-Lista

El 20 de junio de 2011, el periodista Miguel Ángel López Velasco, conocido como Milo Vela, fue asesinado a sangre fría en su casa de Veracruz. Los agresores irrumpieron mientras dormía, mataron también a su esposa Agustina y su hijo de 21 años, Misael. Su hija Yazmín y su otro hijo, Miguel, no estaban ya en el domicilio, vivían cerca de sus padres y poco antes del crimen habían pasado un rato agradable con ellos, en familia. Comieron langosta que les mandó un tío de Tabasco, rieron, evocaron aventuras y se despidieron sin saber lo que se les venía encima. Era el Veracruz gobernado por Javier Duarte.

Yazmín y Miguel, cargando con el dolor del salvaje multihomicidio de sus padres y hermano, tuvieron que exiliarse para protegerse, padecer además el desdén de las autoridades que siguen sin hacer justicia hasta hoy. Han pasado 11 años y el caso se mantiene en total impunidad, pero Yazmín y Miguel rompieron el silencio en un foro público de alcance internacional: el Tribunal de los Pueblos, espacio que busca procurar justicia popular de casos como el de Milo Vela, promovido por tres organizaciones dedicadas a la libertad de expresión: Free Press Unlimited, el Comité para la Protección de los Periodistas y Reporteros Sin Fronteras.

El tribunal convoca a jueces experimentados, a expertos en la materia, a víctimas y defiende los derechos humanos desde la sociedad, analiza y emite sentencias con toda seriedad, en un ejercicio que ha celebrado audiencias en al menos tres países del mundo para visibilizar y exigir justicia, desde la sociedad civil, respecto a casos emblemáticos de violaciones a derechos humanos.

La organización Artículo 19 reporta que del año 2000 a la fecha se registran 153 asesinatos de periodistas en México, de ese total, 31 corresponden al estado de Veracruz y 18 de esos casos ocurrieron durante el sexenio de Duarte. Todos los asesinatos repercuten en familias desoladas por la injusticia, por pérdidas irreparables. El tribunal destacó que ninguno de esos 31 casos se ha resuelto completamente, la impunidad es la regla y la justicia una excepción en este tema.

Milo Vela era subdirector de Notiver cuando fue asesinado, por décadas fue reportero de nota roja, editor, columnista. Escribía del agua contaminada, de la corrupción política, del nepotismo, del crimen. En las audiencias por primera vez desde el asesinato de su padres y hermano, Yazmín López compartió un desgarrador testimonio. Inició su relato diciendo: “traigo atorada mi autocensura”, luego detalló que aquel lunes de 2011 por la mañana, cuando llegó al lugar, vio policías, se habían ido médicos forenses, los cuerpos ya no estaban en el lugar.

Su otro hermano la esperaba, debían resolver juntos el funeral, decidir muchas cosas, el mundo encima sobre ella y él pero las autoridades ni siquiera les dijeron si era correcto o no cremar o enterrar a su familia asesinada, si debían esperar para alguna investigación o no.

El tribunal ha tenido audiencias en La Haya, en Sri Lanka, en Siria y ahora en México. Las y los organizadores vieron emblemático el caso Milo Vela pero se mostraron consternados por el resto de casos, por las cientos de historias. Pronto emitirán una sentencia y sería un error histórico de este gobierno desestimarla como han desestimado sus opositores la justicia cuando estuvieron en el poder.

Los discursos y las condolencias no son suficientes, no hay en ello cambio sustantivo mientras sigan asesinado a periodistas y los gobiernos de todos los signos, las fiscalías y el poder judicial, no acaben con la desesperante impunidad.