La(s) maternidad(es) será(n) elegida(s) o no será(n)
Rosa flaminga

Psicoterapeuta feminista, lesbiana tropical, me especializo en los avatares de la vida lésbica para resistir la discriminación y violencia sin que estas me sean ajenas, pues son parte del día a día.

La(s) maternidad(es) será(n) elegida(s) o no será(n)
En la movilización se pudo observar la asistencia de menores de edad. Foto: Alexa Herrera / La-Lista

Para comenzar les diré que la fama de revoltosas, abortistas y “mata bebes” con la que se acusa a la feministas ya tiene al menos un centenar de años.  Dicen las que saben de esto que esa mala fama comenzó con el Primer Congreso Feminista celebrado en Yucatán, en el año de 1916 organizado y liderado por  un nutrido numero de ilustres yucatecas, quienes lograron reunir a  cientos de asistentes en el teatro Peón Contreras para discutir temas controvertidos para la época: educación, emancipación femenina, el derecho al voto activo y pasivo. Pero no quedo ahí, pues las ligas feministas escandalizaron a la sociedad yucateca al proponer una campaña de promoción de planificación familiar.  

De acuerdo con las investigaciones de Sarah Buck, las feministas yucatecas promovieron el uso de contraceptivos a través de la publicación de artículos en los periódicos Tierra y El Popular, discursos en asambleas socialistas y la impresión y distribución ejemplares del folleto de Margaret Sanger titulado La regulación de la natalidad o la brújula del hogar: medios seguros y científicos para evitar la concepción.

Como respuesta esas indecorosas propuestas, el diario Excélsior, la Secretaría de Educación Pública y la iglesia católica propusieron conmemorar el dia de la madre para el 19 de mayo de 1922 como una manera de  premiar y celebrar a las mujeres que tuviesen más hijos/as para poner alto a la “campaña criminal contra la maternidad” que lideraban la feministas de antaño (y las de ahora).

En los años siguientes el Congreso del Estado de Yucatán decretó la celebración del Día de la Madre a partir del 1927 y propuso la adquisición de la réplica de las escultura “Maternité” de Charles Lenoir elaborada por su hijo André Lenoir.  

El 10 de mayo del 1928 se inauguró el Monumento a la Madre en parque llamado en aquel entonces parque Morelos, junto a la iglesia de la Tercera Orden ubicada en el centro de la ciudad de Mérida

Con toda esa carga simbólica, no es de extrañar que el monumento a la madre sea elegido como el soporte idóneo para posicionar debates en torno al reconocimiento (o no) de la libertad de las mujeres a decidir sobre sus propias cuerpas, sexualidad(es) y maternidade(s).  

Cada cierto tiempo las feministas refrescan la memoria con pintas, pancartas, mantas, pañuelazos, para exigir la despenalización del interrupción del embarazo no deseado, asi como la defensa de las maternidad elegidas y la denuncia pública de las violencias machistas ejercidas contra las mujeres y niñas como la maternidad forzada, la desaparición forzada y el feminicidio. 

Maternidad infantil

Yucatán se encuentra entre los seis estados con el mayor índice de embarazo infantil, según los datos de la Comisión Nacional de Población (Conapo),  el registro detallado de embarazos en niñas de 10 a 14 años, arroja que en 2019, 92 mil 306 niñas de ese rango de edad fueron madres. Estas cifras se mantuvieron durante el confinamiento por la contingencia por Covid-19: en el 2020, fueron 91,932 y en el 2021, 92,552 madres menores de 14 años.

Desaparición de mujeres

Si la violencia sexual y la maternidad forzada en niñas es un tema difícil de abordar, que se pude decir de la desaparición forzada en Yucatán, que ocupa nada mas y nada menos que el segundo estado del país con las mayores tasas de desaparición acumulada de mujeres, desde 1968 hasta el 2022, pues hay un total de 4 mil 240 mujeres desaparecidas en Yucatán, según documentó la organización feminista Data Cívica. (Bote, 2022) 

Feminicidio

Las investigadoras Fragoso Lugo y Jasso López han realizado la ardua tarea de indagar el feminicidio en Yucatán entre sus hallazgos detectaron una característica muy peculiar: Yucatán es el estado con el menor índice de homicidios a nivel nacional, sin embargo, cuando se hace la distribución por sexo se encuentra que tiene un índice mayor a la media nacional de homicidios a mujeres. Estos homicidios no son investigados como feminicidios como bien señala el portal yucatanfeminicida.org, en el período del 2008 al 2022, 79 mujeres y niñas han sido asesinadas, de las 79 muertes solo 29 se han sido catalogadas como feminicidios.

La(s) maternidad(es) será(n) elegida(s) o no será(n) es una consigna que nos señala el rumbo, sin embargo, en mi contexto meridano y yucateco se prefiere rendir culto a una madre-piedra, mientras se ignora a las madres de carne y hueso,  las maternidades encarnadas incomodan porque revelan prácticas de violencia a nuestras mujeres y niñas: maternidades forzadas, maternidades que exigen la búsqueda de sus hijas desaparecidas o justicia por el feminicidio consumado.

La denuncia pública de esa problemáticas es solo una parte de la labor incansable de deneraciones y generaciones de mujeres, madres, familias  que  investigan, documentan, marchan, gritan, se manifiestan, ocupan,  intervienen  y arrebatan cada espacio para exigir un alto a la violencia feminicida.