La destrucción del medio ambiente continúa
En contraste

Es senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y recientemente nombrada vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primera mujer que ocupa ese cargo. Twitter: @kenialopezr

La destrucción del medio ambiente continúa
Uno de los tramos del Tren Maya. Foto: Gobierno de México.

México es un país con una amplia diversidad cultural y natural. Lamentablemente su riqueza se ha visto amenazada en los últimos años por los proyectos que ha emprendido el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre todo con el Tren Maya.

Si bien es necesaria la conectividad y el fortalecimiento de la actividad económica y turística de la zona, es innegable que Morena ha puesto en riesgo el patrimonio subacuático, paleontológico y arqueológico de la Península de Yucatán para cumplir con los caprichos del titular del Ejecutivo federal de continuar con las obras de un nuevo elefante blanco. El más claro ejemplo fue este fin de semana, cuando el presidente López Obrador fue a supervisar, no a detener, los trabajos de destrucción que se están realizado en torno al Tren Maya.

En un acto de irresponsabilidad fue a ver cómo van los trabajos que un juez federal ordenó suspender, mostrando un nulo respeto por el Poder Judicial y sus determinaciones. Se concedió una suspensión para detener estas obras porque se están generando daños irreversibles al medio ambiente, además de ser una obra que viola los derechos humanos de los mexicanos.

Sin embargo, el presidente, en su afán por hacer cumplir sus caprichos, lo declaró como un asunto de seguridad nacional. Es una terrible simulación, ya que intenta hacer creer que es un tema de soberanía, cuando en realidad es un tema de ilegalidad.

De manera inentendible, el Consejo de Seguridad Nacional, encabezado por el primer mandatario de este país, declaró al Tren Maya como un asunto de seguridad nacional, aun cuando su naturaleza es turística. Sin duda, decidieron ponerle un calificativo a esta obra para burlase del Poder Judicial y continuar con los trabajos.

La visita del presidente López Obrador a la construcción del Tren Maya debió ser para cumplir la ley y detener la obra, pero con sus acciones fomenta el desacato a una orden judicial y claramente confronta a las instituciones y a las organizaciones. Ha dejado claro que pretende estar por encima de la ley con tal de cumplir con sus caprichos.

Por ello, es urgente que el Consejo de Seguridad Nacional haga pública su declaratoria sobre el Tren Maya, ya que hasta hoy nadie conoce en qué términos está la supuesta declaratoria de seguridad nacional que –dijeron– se emitió el 18 de julio pasado.

Con esta declaratoria han generado desorden y confusión, ya que si bien han hecho público que las secretarías de Gobernación y de Seguridad y Protección Ciudadana serán las encargadas de la obra y del manejo de los recursos públicos, se desconoce bajo qué condiciones será. La opacidad es el sello distintivo de Morena.