El mecanismo COVAX
Perístasis

Director del Seminario de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho de la UNAM, socio de la firma Zeind & Zeind y miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

Twitter: @antoniozeind

El mecanismo COVAX
Foto: Pedro Pardo / AFP

La pandemia que por más de dos años ha vivido el mundo ha dejado al descubierto muchas de las ya conocidas deficiencias de los Sistemas Nacionales de Salud, pero más aún nos ha enseñado cómo el entramado internacional de instituciones creadas con el mismo fin y a lo largo de varias décadas tiene muchas cosas por mejorar.

Desde el inicio de la pandemia se puso a prueba a la humanidad y a sus avances científicos, requiriendo por primera vez en la historia inmunizarla en el mismo momento en todas las latitudes, lo cual supuso un desafío que paulatinamente ha sido superado al poder contar con vacunas contra Covid-19 en una fracción del tiempo del que toma la creación de cualquier biológico. 

Sin embargo, la producción de vacunas es realizada por una industria que cuenta con empresas muy poderosas que se rigen por las reglas de la oferta y la demanda, por lo que apenas existieron las primeras vacunas disponibles, hubo países dispuestos a pagar un sobreprecio a cambio de contar con las primeras e inmunizar así a su población. Esto fue una respuesta más instintiva e individualista que inteligente, pues la necesidad de una inmunización generalizada evidentemente va más allá de las fronteras de cualquier país.

La respuesta de buena parte de la comunidad internacional se expresó con el mecanismo COVAX (Covid-19 Vaccines Global Access), creado en abril de 2020 e integrado por la Organización Mundial de la Salud, la Alianza Gavi para las Vacunas y la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias. A través de él se ha realizado un esfuerzo sin precedentes que desde sus inicios se planteó la compra y suministro de 2 mil millones de dosis de la vacuna anticovid para finales del año 2021, siendo su objetivo original garantizar el acceso equitativo a ella para 190 países alrededor del mundo.

A pesar de las buenas intenciones con que fue concebido, este esfuerzo no ha estado exento de polémicas relacionadas principalmente con problemas logísticos que han dificultado el suministro de vacunas a los países, los que se han atribuido mayormente a las presuntas dificultades que se ha tenido para obtener el financiamiento indispensable para hacer que todo funcione correctamente. En principio se debe destacar que el objetivo inicial de suministrar 2 mil millones de dosis al final de 2021 no se logró.

Para efectos prácticos, con este mecanismo se ha perseguido establecer relaciones comerciales directas con las empresas farmacéuticas productoras de estas vacunas y llevar a cabo los acuerdos en nombre de los países que conforman al mecanismo COVAX, incrementando sustancialmente el poder de negociación que cada país en lo individual pudiera tener y buscando así acceder a mejores precios y combatir el acaparamiento de vacunas por parte de países ricos. En el mecanismo COVAX existen dos grupos de países:

  • Con capacidad de autofinanciamiento. Aquellos que pueden comprar las vacunas para inmunizar a su población y, para adquirirlas a través de este mecanismo, deben dar por adelantado el 15% del costo de estas.
  • Sin capacidad de autofinanciamiento. Aquellos que no tienen la capacidad financiera para cubrir el costo de vacunar a su población, siendo este cubierto por un programa que es resultado de fondos mayormente privados.

En el caso de México, nos encontramos en el primero de los grupos y hemos podido avanzar en la inmunización de nuestra población sin depender en mayor medida del mecanismo COVAX, sin embargo, como lo ha señalado el jefe del Ejecutivo, también hemos padecido retrasos en la entrega de vacunas como resultado de la implementación imprecisa de un mecanismo nacido a partir de las buenas intenciones pero que ha crecido en un entorno plagado de intereses que distan de ser generales.

Es momento de repensar la forma en que la humanidad debe responder a retos que le atañen a todas y a todos y no, como se ha podido ver últimamente, a unos cuantos.