Amor incondicional
Espacio mindfulness

Es escritora –cuatro libros publicados y dos en camino–, periodista, cantautora –más de 160 canciones–, experta en respiración, yoga y meditación. Dirige el Yomu Institute, es mamá de tres hijos y pionera en el arte de materializar ideas innovadoras. Es la creadora y fundadora del sistema Enciende tu corazón para inspirar la alegría en el despertar de la conciencia. Instagram: @cynthiazakofficial

Amor incondicional

La otra noche soñé con un espacio lleno de carteles de neón con la frase “amor incondicional” escrita cientos de veces.

Amor incondicional.

Amor incondicional.

Veía las dos palabras repetidas en todas las direcciones y ángulos como para que no se me escapara ni por un segundo de la percepción.

Todos los carteles encendidos, multicolores, la sala repleta de esas letras que pedían ser respiradas y recordadas.

Inhalar amor incondicional, exhalar amor incondicional.

Con mi aliento llenar todo y con mi susurro transmitirlo a mi sangre.

Amor incondicional.

En el mundo onírico se me permitía amasar la frase, estirarla como una mezcla de harina y agua sagrada, darle la forma que yo quisiera y finalmente nutrirme con esta convicción de que es la única salida contundente del laberinto de la confusión.

Les comparto mi sueño no con la intención de contarles intimidades, sino porque ha quedado impreso en mi mente y corazón con una trascendencia en mis horas de vigilia que no me suelta.

Amor incondicional.

¿Qué sienten con esto? ¿De qué se trata?

Por habitualidad cultural y ancestral pensamos siempre que otro u otros nos lo debe dar.

Decir que se experimenta eso por los hijos es discurso conocido, escuchar relaciones amorosas asegurar que el amor incondicional los une o aquellos que aseveran que sienten eso por una mascota es moneda corriente.

Pero ¿cuánto de verdad hay en estas percepciones? ¿Qué es amor incondicional? Me lo pregunto y te pregunto.

Lo observo resonando en mi mente y pasando a mis emociones o puedo mirar el camino inverso de entenderlo primero en el corazón y luego definirlo con el lenguaje y la racionalidad.

Armo y desarmo estas dos palabras que me regaló el espacio del mundo inconsciente, ya que al no intervenir la cabeza esa información recibida viene directamente del gran misterio.

La segunda parte del sueño trae las tres palabras adicionales: empieza por ti.

Empieza por Ti.

Empieza por ti.

Amor incondicional por ti.

Una invitación

Te propongo entonces iniciar el despertar del amor incondicional hacia ti. 

Si aun no puedes darle forma completa o abrazar la magnitud de estas palabras, puedes empezar por inhalar la frase amor incondicional.

Exhalar la frase amor incondicional.

Como un mantra o una repetición cada vez que te acuerdes inhala amor incondicional.

Exhala amor incondicional.

Observa tu mente y las emociones que se generan y continúa en tu búsqueda.

No lo pases por la cabeza, bájalo al cuerpo.

Sigue repitiendo.

Sigue respirando.

Activa la meditación de autobendición que te dejo aquí para que te acompañe en tu iniciación de amor incondicional a lo que eres.