México, a un pelo del ¡pum!
Breve, pero a fondo

Periodista por convicción y formación. Con una trayectoria de 30 años, desarrolló su carrera en distintos medios, entre estos, Worldwide Television News, United Press International y Notimex. Fue corresponsal en Centroamérica, Colombia y EU. Ha realizado coberturas en México y el mundo. Colaboró por 20 años en El Universal. Coautor del libro Haití, Isla Pánico. Twitter: @jlruiz10 

México, a un pelo del ¡pum!
Foto: Pixabay

México se encuentra en una encrucijada: estamos justo en el punto medio de una balanza que en cualquier momento perderá su equilibrio y se inclinará hacia uno de sus lados. Hasta ahora parece que los hechos la harán propender hacia el lado del caos, de la crisis. De ahí la importancia de tomar acciones decisivas que le permitan al país retomar su cauce hacia la estabilidad.

Los pleitos políticos cada vez se agravan más, se ahondan las diferencias y la crispación se encuentra a flor de piel. La violencia estalla a la menor provocación y en cualquier lugar. Ejemplos de esto hay muchos, el más reciente, sangriento y patético es lo sucedido en Totolapan, Guerrero, donde un grupo criminal ejecutó a mansalva al presidente municipal, a su cabildo y hasta a los familiares. 

Por supuesto que este hecho causó indignación, pero no daños a un gobierno federal incapaz de garantizar la seguridad de un pueblo indefenso, ni mucho menos a la gobernadora del estado, Evelyn Salgado, quien al igual que el inquilino de Palacio Nacional acusó de esta violencia a la herencia que dejaron los mandatarios del pasado, aquellos conservadores a los que todavía se les considera enemigos de la 4T.

A la par cayó otra bomba ¡pum!: el Guacamayaleaks que si bien cimbró a la opinión pública, no le causó rasguño alguno, ni tampoco a la administración actual, ni al Ejército mexicano, foco central de las filtraciones de esta organización anónima. No acabábamos de recobrar el aliento tras las revelaciones, cuando otro petardo nos estalló a todos en la cara ¡pum!: El rey del cash ya circulaba por las redes sociales antes de su aparición en los estantes de las librerías, enardeciendo y dividiendo a la sociedad por lo que ahí se develaba. 

Este era otro golpe directo a los pilares de un gobierno que parece no doblegarse ante los escándalos, cierto o no todo lo que se dice ahí, no hace tambalear a un presidente que afirma hasta el cansancio no ser igual a sus antecesores, pero que los hechos lo colocan en el mismo barril de pólvora que ellos y que, por supuesto, algún día estallará.

Todo esto, sin duda, sumerge en un desaliento a millones de mexicanos, que no alcanzan a ver la luz al final del túnel y que contrariamente los hunde en un pozo sin fondo.

Por otra parte, las renuncias al gabinete parecen marcar una desbandada furtiva de un proyecto de gobierno que no acaba de cuajar, y esto se puede constatar porque México cada vez está más lejos de la senda del desarrollo, del crecimiento, de la estabilidad y del bienestar social, con todo lo que ello implica.

La reciente salida de Tatiana Clouthier de la cartera de Economía y la de Horacio Duarte como administrador general de Aduanas no es cosa menor, ya que son dos áreas medulares en la estructura de gobierno, porque se trata ni más ni menos de las ventanillas que hacen que la balanza comercial de México se mantenga saludable.

Ya sabremos, seguramente dentro de muy poco, las verdaderas razones por las que dejaron un gobierno al que le rendían pleitesía, sobre todo, en el caso de la hija del extinto “Maquío”, Manuel Clouthier, lo que podría hacer estallar otra bomba ¡pum!, otra vez.

México se encuentra muy posiblemente en sus últimas oportunidades para desactivar esa bomba, por eso, decisiones serenas e inteligentes son más que nunca lo que se necesita de ambos lados en el campo de la batalla política.

Parece una empresa enteramente difícil y compleja, pero más nos vale afrontar cualquier riesgo, porque lo que se requiere imperiosamente son acciones de unidad que nos lleven a la reconciliación, México se lo merece.

No te pierdas:No vayan a México