No vayan a México
Breve, pero a fondo

Periodista por convicción y formación. Con una trayectoria de 30 años, desarrolló su carrera en distintos medios, entre estos, Worldwide Television News, United Press International y Notimex. Fue corresponsal en Centroamérica, Colombia y EU. Ha realizado coberturas en México y el mundo. Colaboró por 20 años en El Universal. Coautor del libro Haití, Isla Pánico. Twitter: @jlruiz10 

No vayan a México
Personas observan un autobús incinerado en Tijuana, Baja California. Foto: EFE/Joebeth Terriquez

La recomendación de Washington es contundente: que sus ciudadanos extremen todo tipo de precauciones al viajar a México, y recomienda no viajar a seis estados emblemáticos del país que han estado bajo fuego: Zacatecas, Colima, Michoacán,
Tamaulipas, Guerrero y Sinaloa.

A primera vista pareciera una exageración, pero la evidencia avala la alerta emitida por el Departamento de Estado. Decenas de comercios y vehículos incendiados en Celaya, Guanajuato, y en la ciudades jaliscienses de Ixtlahuacán del Río y Cuquío, y luego en Colima, Ciudad Juárez y Tijuana, mostraron una realidad que golpea a ciudades enteras del país, donde el narcotráfico no solo ha sentado sus reales, sino que además se mofa de una autoridad que no sabe qué hacer ante el poderío de los grupos criminales.

Terrorismo o no, hubo una acción concertada para poner en jaque la endeble paz social que se vive en esas entidades, donde prevalecen, además, los homicidios, el cobro de piso, los secuestros, la extorsión y en sí la violencia ejercida a mansalva contra una desvalida población. A estos estados habría que sumarle otras siete entidades: Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, Sonora, Durango y Morelos, a las que el gobierno de Estados Unidos sugiere reconsiderar cualquier intención de viajar.

Más allá de cualquier análisis de los especialistas, la vorágine de inseguridad la sentimos todos en cualquier rincón del país, no solo en aquellos estados que ahora están sobre un polvorín.

Para el Departamento de Estado, también hay otras entidades en las que hay que extremar precauciones al viajar, son: Aguascalientes, Baja California Sur, Chiapas, Hidalgo, Ciudad de México, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz.

La verdad esto espanta, porque si hacemos cuentas, todo el país está bajo un estado de alerta, excepto Nayarit, Estado de México y Coahuila, donde –según el gobierno estadounidense– se estaría dando una discreta mejoría en materia de seguridad, y esto estaría por verse. No hay que soslayar en ningún momento que los crímenes violentos y los feminicidios también campean en estas entidades.

Es una lástima que en un país como México, considerado una de las 12 economías más potentes del planeta y socio de uno de los acuerdos comerciales más exitosos del que también forman parte Estados Unidos y Canadá, se vea ensombrecido por la rampante violencia que parece no tener fin y que nos coloca como el país 137 en materia de seguridad en todo el mundo, de un total de 163 evaluados. En otras palabras, hay 137 países más seguros que el nuestro.

Veamos lo dramático del Global Peace Index 2022, elaborado por el Institute for Economics & Peace: El Salvador, Haití, Honduras, Uganda, República del Congo, Azerbaiyán e India son más seguros que México, lo que nos faltaba.

La empresa que tiene esta administración por serenar al país y colocarlo en el concierto de naciones pacíficas, seguras y en desarrollo, es colosal y más le vale ponerse a trabajar para revertir la vorágine de violencia y dejar de acusar a otros del clima explosivo que se vive en gran parte del territorio nacional.

Mientras no se haga nada, estaremos en la cola del ranking mundial de naciones pacíficas y el estigma de país violento será una daga que atraviese el corazón de México por muchos años más.