Un enorme desprecio a la salud
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Médico cirujano con más de 30 años en el medio y estudios en Farmacología Clínica, Mercadotecnia y Dirección de Empresas. Es experto en comunicación y analista en políticas de salud, consultor, conferencista, columnista y fuente de salud de diferentes medios en México y el mundo. Es autor del libro La Tragedia del Desabasto. Twitter: @StratCons

Un enorme desprecio a la salud
Foto: Daniel Hernández/La-Lista

Si algo ha caracterizado a la actual administración, han sido los constantes descuidos, decisiones absurdas y sin sentidos al demoler el sistema de salud de México, con el único propósito de apoderarse de sus recursos devolviéndonos a cambio una fantasiosa promesa nórdica.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2021 dejaron al descubierto las coberturas históricamente más bajas en vacunación de los últimos 40 años con tan solo 27.5% de la población, y como fue documentado oportunamente en La-Lista, México se encuentra en el último lugar en cobertura de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), con menos del 0.5%, cuando países como Canadá superan el 70% no solo con las niñas sino con los varones.

Cabe recordar que está documentado que la vacuna contra el VPH protege contra el cáncer cervicouterino, el segundo cáncer en matar más mujeres en México. Los resultados publicados en los pasados dos años en Escocia muestran como la prevalencia de esta enfermedad se ha derrumbado en ese país, a 20 años de vacunar a sus niñas y niños. En México, la incompetencia de las autoridades de salud ha dejado desprotegida a la niñez. 

El pasado mes de septiembre, visiblemente ofendido por haber sido expuesto en la ENSANUT, Hugo López-Gatell se vio obligado a anunciar que se iniciaría un programa para vacunar a los menores con el fin de ponerlos al día en sus esquemas de la cartilla básica.  Este ambicioso programa incluiría la vacunación a más de 2 millones de niñas rezagadas en sus vacunas contra el VPH.

Estamos a mediados del mes de noviembre y no hay evidencia de que la vacunación contra VPH haya comenzado. Aun cuando se ponga en marcha, esta campaña solo está dirigida a las niñas que debieron haber sido vacunadas entre 2019 y 2021. Las niñas de 5° año de primaria, que deberían estar siendo vacunadas hoy, tendrán que esperar. La arenga del subsecretario se quedó solo en ello: una arenga sin mostrar cuál sería la metodología o el plan de acción a seguir; es decir, no sabemos cómo se dará seguimiento a quienes no tenían una sola dosis, o quienes se quedaron esperando la segunda.

Vacunar a un menor contra el VPH cuesta entre 300 y 450 dólares. La atención integral de una paciente con cáncer puede costar alrededor de tres millones de pesos. A eso debe sumársele el costo de que esa paciente deje de trabajar y ser productiva, los costos de familiares y cuidadores o, lo peor, el valor de una vida que se perdiera por el cáncer. 

Con lo que en México cuesta pagar la atención de una paciente, pueden pagarse las vacunas de 500 niñas a quienes muy probablemente no les dará cáncer. La lógica es elemental ¿no?

A este punto es muy claro lo que sucede: la Secretaría de Salud, más concretamente Hugo López-Gatell, no quiere invertir en vacunación. Si acaso gastarán la menor cantidad posible de dinero para cumplir con lo indispensable y cuando sean presionados para ello. La prueba de esto la podemos ver en los brutales recortes de más de 16 mil millones que se aplicaron a los programas de vacunación en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2023.

Este fenómeno lo hemos vivido a lo largo de la pandemia. López-Gatell ha procurado hacer el menor esfuerzo, poniendo pretextos y haciendo “spin” con argumentos absurdos para retrasar, estirar u “optimizar” la vacunación contra Covid-19. Desde la negativa a vacunar inicialmente al personal de salud privado, hasta el retraso enorme que México ha tenido en su vacunación para los menores, muchos de los cuales debieron buscar amparos y protección judicial para lograr ser inmunizados. Al momento de escribir este texto, México no tiene pensado adquirir la vacuna bivalente que se usa exitosamente desde hace más de dos meses en los Estados Unidos y otros países.

En el caso del VPH, vacunar a 2 millones de niñas costaría aproximadamente 12 mil millones de pesos y es allí donde está el problema: Hugo-López Gatell no quiere mostrarle al presidente una factura de ese tamaño para un programa que no tendrá consecuencias visibles hasta dentro de 20 años. Es simplemente un ahorro mal entendido y un manejo faccioso de los recursos y el presupuesto para la salud.

Al presidente no le interesa la salud ni el bienestar de los pacientes, ni brindarles una mejor experiencia de usuario a quienes requieren atención médica, sus familiares o cuidadores. Esta administración está 100% enfocada en colgarse medallas de infraestructura y reforzamiento institucional. Es por ello que siempre existirá dinero para todo lo que pueda lucir en una foto, como pintar de blanco y verde las unidades de salud ya existentes en los diferentes estados de la República, o cambiarle las batas a los profesionales de la salud que ya trabajaban allí y decir con ello que se ha ampliado la cobertura de salud en México a través de un nuevo elefante blanco llamado IMSS-Bienestar.

Sin embargo, ese no es todo el problema. Esto es aún peor: las señales que se han dado es que los mayores funcionarios de la Secretaría de Salud simplemente no creen en las vacunas. Desde la cantidad enorme de argumentos manidos y pretextos absurdos para simplemente no vacunar por parte de Hugo López-Gatell y sus subalternos, hasta un secretario de Salud que dijo que él no permitiría que sus nietos fueron vacunados contra Covid-19.

Por cierto, que en su última intervención en una conferencia mañanera este mismo secretario de salud presumió “ahorros” en las más recientes adquisiciones, lo cual es un concepto verdaderamente absurdo. Como lo he comentado desde hace más de 15 años, la salud es un rubro en donde nunca deben existir ahorros. En vez de ello, el presupuesto debe utilizarse al 100%, eso sí, comprando más y de mejor calidad, pero nunca ahorrando. Por eso, es verdaderamente indignante que en este gobierno se haya dado el subejercicio más grande jamás visto en el presupuesto de salud.

Estamos a poco más de 22 meses de terminar esta administración y lo único que se ha demostrado es que la salud no es importante. Desde enormes recortes presupuestales a la atención médica, disfrazados con partidas encaminadas a crear infraestructura, “instituciones” y una nueva burocracia como el IMSS-Bienestar, hasta más de tres años de desabasto de medicamentos e insumos y sí, niñas con un mayor riesgo de morir por cáncer en su edad adulta.

En esta administración sencillamente existe un enorme desprecio a la salud.

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