Estudiar no te asegura un mejor nivel de vida
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Reportero egresado de la UNAM, formó parte de los equipos de Forbes México y La-Lista. Con experiencia en cobertura de derechos humanos, cultura y perspectiva de género. Actualmente está al frente de la Revista Danzoneros. Twitter: @arturoordaz_

Estudiar no te asegura un mejor nivel de vida
Foto: mohamed_hassan/Pixabay.

A mediados del siglo pasado, terminar una carrera universitaria era un símbolo de trascendencia: contar con un médico, un licenciado o un ingeniero en una familia de recursos limitados era señal de un mejor nivel de vida. En la actualidad esto ya no es así, la pandemia acentúo más el problema de preparación de los egresados y su posibilidad de conseguir un empleo. 

Este jueves, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió en su informe Panorama Social de América Latina y el Caribe 2022 que tras el Covid-19 habría una “cicatriz permanente en las trayectorias educativas y laborales de las generaciones más jóvenes” de la región. Esto como resultado de la suspensión de actividades y la falta de acceso a tecnología para las clases a distancia. 

En este reporte, la Cepal acotó que en América Latina y el Caribe aumentó a 28.7% el número de jóvenes de 18 a 24 años que no estudió ni trabajó de forma remunerada durante 2020. Para contrarrestar esto, sugirió aumentar la inversión en educación, ya que el gasto en educación básica que destinan los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es seis veces el monto por estudiante de América. 

“Se requieren esfuerzos intersectoriales de política pública que vinculen la oferta educativa con la salud, el trabajo y la protección social, y que permitan asentar mecanismos para garantizar un nivel de bienestar e ingresos en una era de volatilidad e incertidumbre”, reiteró José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario Ejecutivo de la Cepal.

La fórmula de la OCDE y la Cepal para atender este problema es aumentar el nivel académico de los estudiantes y encaminarlos a que elijan carreras que sean útiles para la industria. No importan los sueños o motivaciones sobre lo que quieren hacer los alumnos con su vida, sino que sean útiles para el campo laboral y se vinculen con las empresas antes de terminar la universidad. 

Esta realidad la demostró la Encuesta Nacional de Egresados 2022, el 54.8% de los encuestados dijo que su principal motivación para terminar la carrera era mejorar su nivel de vida. En su contraparte, el 18% dijo que concluyó sus estudios porque le gustaba su carrera. 

Colocarse en el campo laboral después de haber terminado la universidad es complicado, el 40% de los encuestados refirió que fue difícil encontrar su primer empleo, mientras que el 9% dijo que esto fue muy difícil. La principal dificultad que refiere fue porque no tenían experiencia o práctica, mientras que la segunda fue por falta de vacantes en su ramo. 

Después de estos dos panoramas, vemos que no es suficiente terminar una carrera universitaria para elevar el nivel de vida, tampoco basta con elevar el gasto en educación y preparar mejor a los egresados. Lo que se necesita son trabajos con salarios y condiciones dignas, así como mejorar la manera en que viven las familias para que los estudiantes puedan lograr sus sueños (universitarios o no) sin la necesidad de desempeñar labores que no quieren hacer por sobrevivir. 

La Encuesta Nacional de Egresados 2022 también develó que en su primer empleo, el 73.2% de los consultados ganó menos de 8 mil pesos mensuales. Mientras que el 34% de los referidos no se ha posicionado en el mundo laboral, esta última cifra aumentó un 9.1% en los últimos dos años. 

Es cierto que se necesitan de políticas transversales como lo sugieren los organismos internacionales, pero también un trabajo conjunto entre gobierno e iniciativa privada para que se cumplan las garantías fundamentales de los trabajadores. Las personas tienen derecho a tener un buen nivel de vida con y sin estudios universitarios, la educación es un bien elemental que todos debemos recibir, pero no se debe de convertir en un condicionante para poder salir adelante.