‘Una Fecha FIFA con esteroides’
La terca memoria

Politólogo de formación y periodista por vocación. Ha trabajado como reportero y editor en Reforma, Soccermanía, Televisa Deportes, AS México y La Opinión (LA). Fanático de la novela negra, AC/DC y la bicicleta, asesina gerundios y continúa en la búsqueda de la milanesa perfecta. Twitter: @RS_Vargas

<strong>‘Una Fecha FIFA con esteroides’</strong>
Foto: Pixabay

A Luis Baltazar Ramírez Zapata, la prensa de su país lo “mató” por celebrar de manera exagerada la única anotación de El Salvador en la historia de la Copa del Mundo. Después de empujar el balón al fondo de la portería del arquero húngaro Ferenc Mészáros, el “Pelé” Zapata apretó los puños y corrió con una gran sonrisa al centro de la cancha del Estadio Manuel Martínez Valero, de Elche. Las críticas estaban completamente fundamentadas, pues “La Selecta” ya perdía por cinco goles ante el cuadro magiar y después se comió cinco más.

El Salvador, un país golpeado por guerras civiles, fenómenos naturales y la violencia de pandillas, ostenta la goleada más escandalosa en la historia de los Mundiales. Aquel 15 de junio de 1982, un modesto cuadro húngaro, que estaba a años luz de la generación de Puskas y Kocsis, le recetó un humillante 10-1 al cuadro centroamericano. Ese resultado de nada le sirvió al cuadro europeo, que se ubicó en el tercer puesto del Grupo C, por debajo de Bélgica y Argentina. Desde España 82, El Salvador no ha regresado a una Copa del Mundo, pero la humillación no la han podido olvidar. En 2016, durante un tour por la capital salvadoreña, “desvié” arbitrariamente el recorrido de la combi para conocer, únicamente por fuera, el mítico estadio de Cuscatlán, donde “La Selecta” recibe a México en cada eliminatoria mundialista. Cuando se dio cuenta que era mexicano, el guía comenzó a hablar de futbol y recordó la goleada frente a Hungría: “¡Cómo no nos iban a golear si el capitán era maric… y jugaba en el León”. Se refería a Jaime “La Chelona” Rodríguez, que además de los Panzas Verdes, en nuestro futbol defendió la camiseta rojinegra del Atlas de Guadalajara.

El Mundial eterno

Arabia Saudita dio la primera gran sorpresa de Qatar 2022 al derrotar (2-1) a una de las selecciones favoritas para levantar la copa: Argentina. El equipo árabe juega su sexta Copa del Mundo y solo en su primera participación, en Estados Unidos 94, superó la fase de grupos. En Corea-Japón 2002, Arabia Saudita recibió ocho goles de Alemania en un partido que se jugó a las 7:00 de la mañana e hizo estallar mis nervios después de una semana de “maldormir”. “¿A qué van estos equipos a un Mundial?”, pregunté a gritos esa vez, como lo hice esta semana (sin gritar) al ver las goleadas recibidas por Irán (6-2 contra Inglaterra) y Costa Rica (7-0 contra España). Los ticos terminaron la eliminatoria de Concacaf en el cuarto puesto y llegaron a Qatar vía un repechaje en el que se impuso a Nueva Zelanda.

Cuatro equipos de la zona geográfica donde se elimina México han recibido goleadas de escándalo en la historia de la Copa del Mundo. Además del 10-1 de Hungría a El Salvador en España 82 y los siete goles que le metió “La Furia” a Costa Rica, Suecia le recetó un 8-0 a Cuba en Francia 38 y Polonia aplastó 7-0 a Haití en Alemania 1974. A los Mundiales del 74 y 82 la Selección Mexicana no asistió y su lugar lo ocuparon salvadoreños y haitianos. En medio de esas justas, el Tricolor recibió la peor goleada en sus 17 participaciones mundialistas: 6-0 frente a Alemania en Argentina 78.

Uno de los grandes orgullos de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) es que tiene más socios o afiliados que la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El 13 de junio de 2018, el congreso del máximo organismo rector del balompié mundial acordó que México, Estados Unidos y Canadá organizaran en 2026 un Mundial con 48 selecciones, el triple de las que jugaron hasta Argentina 78. Así, partir de 2026, la Copa del Mundo pasará de 64 a 80 partidos y durará más de un mes. Frente a los ocho grupos de cuatro equipos, se pasaría a 16 pelotones de tres selecciones. Los dos primeros de cada grupo se clasificarían a dieciseisavos de final. El reparto de plazas sería el siguiente: 16 lugares para Europa (13 actualmente); África nueve (5), Asia ocho (4); Sudamérica seis (4), Concacaf seis (3) y Oceanía se aseguraría una plaza fija, ya que en la actualidad puede disputar un repechaje. Los otros dos boletos saldrían de un torneo de repesca en el que participarían seis selecciones. De acuerdo con los resultados de la última eliminatoria, en 2026 podríamos ver un Jamaica vs. Islas Salomón o un El Salvador vs. Tahití.

Más allá de los beneficios económicos que le dejaría a la FIFA, considero que un Mundial con tantas selecciones agrandaría la brecha entre la élite del futbol mundial y el resto de los participantes, ¿es democratizar el futbol o globalizar la humillación? Como acertadamente lo dijo mi colega de Univisión, Ricardo Otero, antes del inicio de Qatar 2022, el Mundial se ha convertido en “una Fecha FIFA con esteroides”.

De botepronto

El 17 de mayo de 1997, la República de Zaire pasó a denominarse República Democrática del Congo. Con su anterior apelativo, el equipo africano participó en el Mundial de Alemania 74, en el que fue noticia no solo por su llamativo uniforme (camiseta verde con un leopardo amarillo en el pecho), sino por las amenazas del gobierno Joseph Mobutu a sus propios jugadores después de la goleada de 9-0 ante Yugoslavia. Los enviados del dictador avisaron a los seleccionados que si recibían más de cuatro goles contra Brasil, ninguno podría regresar a casa, lo que ocasionó uno de los bloopers más recordados de los Mundiales. Con el partido 3-0 y cuando Brasil se disponía a cobrar un tiro libre al borde del área del equipo africano, el defensa Ilunga Mwepu se desprendió de la barrera para patear el balón lejos de su portería. El marcador ya no se movió, pero la acción de Mwepu es recordada con risas cuando se habla de aquella Copa del Mundo. A tierras germanas el equipo zaireño llevaba entre su equipaje 20 monos muertos para alimentar a sus jugadores, además de un nutrido grupo de hechiceros para ayudar al desempeño de su selección.