Los errores del Covid-19 que seguimos cometiendo
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Las infecciones de Covid-19 en Reino Unido empiezan a reducirse pero siguen siendo demasiadas, a pesar del mes de confinamiento. Así es que me pregunto si no es que ¿tendríamos que hacer más como individuos para detener la transmisión del virus? Un virólogo, una psicóloga y un experto en salud pública comparten sus puntos de vista sobre los errores con el Covid-19 que seguimos cometiendo.

Enfocarnos en lo que está permitido y no en lo que es seguro

Aunque estemos en confinamiento, el margen de contacto social es más amplio que en primer confinamiento. Por ejemplo, en Inglaterra te puedes reunir con un amigo para hacer ejercicio, puedes tener empleados para el aseo, niñeras, o trabajadores en casa. También puedes formar algunas burbujas con otras familias. Esas cosas son importantes para la salud mental y la economía, pero eso no quiere decir que sean totalmente seguras.

Un problema común es no conectar los puntos entre la gente que ves en un contexto y la que ves en otro. “Por ejemplo, la gente joven siente que se puede reunir libremente con sus amigos porque saben que sus amigos no son de alto riesgo. Después todos van a ver a sus abuelos, y lo hacen con cuidado, pero no con todo el cuidado que es necesario porque han estado viendo libremente a sus amigos, que se han estado mezclando libremente con todo el mundo”, dice Lucy Yardley, profesora de psicología de la salud de la Universidad de Bristol y miembro del subcomité Sage, Strategic Advisory Group of Experts,  que da asesoría sobre comportamiento.

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Incluso si los jóvenes evitan a sus abuelos pero conviven libremente con sus padres, los padres pueden ir a ver a los abuelos. “La gente no comprende lo que estas reuniones libres significan”, dice Yardley. No sólo es la gente joven: “He tenido entrevistas con padres que son muy cuidadosos en muchos sentidos, pero permiten que sus hijos se reúnan libremente con sus amigos por salud mental, pero hacen otra burbuja de los hijos con los abuelos, por la salud mental de los niños y de los abuelos. Estoy segura de que los padres no quieren infectar a los abuelos, pero esta es la manera más probable de hacerlo”.

Confiar en amigos que dicen que son cuidadosos

Ten cuidado con la persona o el trabajador que te asegura que ha respetado todas las reglas y que su tos fue incidental. “Muchas personas no cuentan a otras personas sus faltas de distanciamiento social o sus síntomas”, dijo Yardley. Un estudio de 551 estadounidenses adultos descubrió que una cuarta parte había mentido sobre sus prácticas de distanciamiento social o físico, y  entre los que habían contraído Covid-19, 34% reportaron haber negado tener síntomas cuando otros les preguntaban.

Entender lo que significa en realidad “aerosoles”

Si puedes oler el aliento a ajo o a alcohol de alguien, o el humo del cigarrillo, estás inhalando aire que transporta no sólo el olor a ajo, a alcohol o a cigarro, sino también cualquier virus que salga de su nariz o boca si están infectados, dice Julian Tang, virólogo clínico y profesor adjunto honorario del departamento de ciencias respiratorias de la Universidad de Leicester. “¿Cuánto virus depende de diferentes personas y de su respuestas inmunológicas. Pero si te esperas mucho tiempo allí tal vez inhales lo suficiente como para infectarte”.

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Y así como puedes detectar el olor a cigarro si alguien lo enciende en el lado opuesto de la oficina, los aerosoles se acumulan gradualmente en interiores y es por eso que es tan importante la ventilación.

La ventilación no sólo es abrir la ventana. “La clave está en el nombre: vent o viento”, dijo Gabriel Scally, profesor visitante de salud pública en la Universidad de Bristol y miembro de Independent Sage. “Necesitas una corriente de aire. La gente tiene que estar consciente de que es necesaria la ventilación en el trabajo, en las tiendas, y en cualquier espacio cerrado, incluida la casa, que es en donde hay más transmisión”.

Algunas personas hablan del “modelo de queso suizo” para defenderse de la pandemia. Imaginen un bloque de queso suizo cortado en rebanadas. Cada rebanada tiene hoyos por los que puede pasar el virus, pero cuando las capas se combinan, usar las mascarilla, conservar la distancia social, lavar las manos, reducir los contactos sociales, todo se reduce de manera importante.

Asumir que todo al aire libre es seguro

Hablar con las personas al aire libre conlleva una fracción del riesgo de cualquier interacción en interiores, pero no está totalmente libre de riesgos. Si permaneces mucho tiempo cerca de alguien en el exterior, como cuando esperas el camión, especialmente junto a un muro o bajo un techo, entonces el virus que todos exhalan se puede acumular en los pulmones. “Si el camión se retrasa media hora, lo cual sucede con frecuencia, tal vez estés inhalando más de lo que piensas, y el virus no huele ni nada, así es que no sabes”, dice Tang.

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Así es que ten cuidado en las calles con mucha gente y recuerda que la duración y la distancia del contacto es importante. “A la gente todavía le espanta ver a un corredor en el parque, o censura el comportamiento “irresponsable” de un grupo de adolescentes en una esquina”, dice Linda Bauld, profesora de salud pública de la Universidad de Edinburgo. “Aunque ninguno de estos escenarios está libre de riesgos, creo que se les pone demasiada atención, cuando en realidad lo que debe preocuparnos son las interacciones de cualquier tipo en los interiores, especialmente en donde la ventilación es mala y no se utilizan mascarillas”.

Coberturas faciales inadecuadas

El mantra ‘manos, cara, espacio’ está en el orden equivocado. Todas son importantes para prevenir la transmisión del virus, pero el distanciamiento físico, incluyendo reuniones pequeñas o grandes, es lo que mayor impacto tiene, dice Tang. “Las mascarillas están como a la mitad. Pero si las mascarillas se usan cuando no puedes mantener la distancia física, o en áreas mal ventiladas, pueden servir de mucho”.

La recomendación actual del gobierno de Reino Unido es escoger algo que cubra nariz y boca. Idealmente debe tener por lo menos dos capas de tela, aunque una mascada, un paliacate o una vestimenta religiosa es aceptable. La OMS recomienda tres capas para las mascarillas de tela.

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Este consejo podría cambiar ante las variantes más transmisibles, dice Scally. “Creo que entonces escucharemos fuertes voces diciendo que las mascarillas de tres capas que nos acostumbramos a usar no son adecuadas, y que tal vez tendríamos que usar mascarillas KN95 o N95.

En algunas tiendas ya son obligatorias y en el transporte público en Austria y Baviera. En Francia y en el resto de Alemania, se requieren mascarillas quirúrgicas. El problema principal es que las mascarillas de tela varían mucho en cuanto a calidad. Algunas mascarillas de tres capas son tan buenas para bloquear partículas como las mascarillas quirúrgicas, pero las mascarillas de una capa de tela no sirven mucho.

Creer que ya vacunados nos podremos relajar

El programa de vacunación de Gran Bretaña está avanzando muy rápido, pero aún así, casi el 90% de la población no ha recibido ni la primera dosis y pasarán meses antes de que lo haga. Una vez que reciben la vacuna, pasarán varias semanas antes de que se desarrolle una respuesta inmune, e incluso entonces, no se podrá saber qué tanta protección tiene la gente hasta que reciba la segunda dosis, y además tiene que esperar a que haga efecto. Tampoco se sabe todavía si el hecho de estar vacunado impide transmitir el virus a otras personas.

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Los resultados de algunas encuestas indican que los británicos que recibieron la primera dosis ya están haciendo planes para visitar a su familia y amigos, lo que podría resultar en otro aumento de casos. Las vacunas nos ayudarán a regresar a la normalidad pero todavía no somos libres.