‘Centaurus’: hay preocupación por la nueva subvariante de Covid-19
Además de las vacunas contra el Covid-19, los expertos recomendaron la adopción de planes a más largo plazo que incluyan medidas contra las variantes para prevenir las infecciones y las reinfecciones. Foto: WIktor Szymanowicz/NurPhoto/REX/Shutterstock

Los virólogos expresan su preocupación acerca de la aparición de otra variante de ómicron de rápida propagación –llamada “Centaurus”– , que se está extendiendo rápidamente en la India y que ya está presente en el Reino Unido.

La advertencia surgió al tiempo que los parlamentarios pedían que se duplicaran los esfuerzos para persuadir a los casi 3 millones de adultos de Inglaterra que aún no han recibido una sola dosis de la vacuna anticovid, para que acepten la oferta de vacunación.

La variante BA.2.75 –conocida como “Centaurus”– fue detectada por primera vez en la India a principios de mayo. Desde entonces, los casos registrados en el Reino Unido han aumentado considerablemente, y aparentemente con mayor rapidez que los de la variante BA.5, extremadamente transmisible, que también está presente en la India, y que está desplazando rápidamente a la variante BA.2, anteriormente predominante en muchos países.

Desde entonces, la variante BA.2.75 también ha sido detectada en aproximadamente otros 10 países, entre ellos el Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Alemania y Canadá.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) la calificó como “variante bajo monitoreo” el 7 de julio, lo que significa que existen algunos indicios de que podría ser más transmisible o estar asociada a una enfermedad más grave, no obstante, la evidencia es escasa o aún no ha sido evaluada.}

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también está llevando a cabo un estrecho seguimiento de la nueva variante (Centarurus), aunque su científico jefe, el Dr. Soumya Swaminathan, señaló que aún no había suficientes muestras para evaluar su gravedad.

Además de su aparente rápido crecimiento y su amplia propagación geográfica, los virólogos se han visto alertados por el gran número de mutaciones adicionales que contiene la variante BA.2.75 (Centaurus), con respecto a la variante BA.2, de la cual es probable que haya evolucionado. “Esto podría significar que tuvo la oportunidad de evolucionar con una ventaja sobre un linaje de virus ya exitoso, explicó el Dr. Stephen Griffin, virólogo de la Universidad de Leeds.

“No se trata tanto de las mutaciones exactas, sino del número/combinación”, dijo el Dr. Tom Peacock, virólogo del Imperial College de Londres, quien fue el primero en identificar la variante ómicron como un problema potencial en noviembre de 2021. “Resulta difícil predecir las consecuencias de que aparezcan tantas mutaciones juntas, ya que le confieren al virus una especie de propiedad ‘comodín’ en la que el conjunto de las partes podría ser peor que las partes por separado”.

“Definitivamente es un candidato potencial para lo que llegue después de BA.5. En su defecto, probablemente sea el tipo de cosa que aparecerá después, es decir, una ‘variante de una variante'”.

Incluso si no prospera en otros países, su crecimiento en la India sugiere que es probable que suponga un problema en ese país, como mínimo, añadió Peacock. “Es evidente que está creciendo mucho en la India, pero la India no tiene mucha presencia de BA.5, y todavía no se sabe muy bien qué tal se comporta frente a (eso)”.

Griffin lo citó como un ejemplo más de la impresionante capacidad del virus para soportar cambios en su proteína de espiga, la parte que utiliza para infectar las células y en la que están basadas la mayor parte de las vacunas anticovid.

“El año pasado por estas fechas, muchas personas estaban convencidas de que Delta representaba una cúspide evolutiva del virus, sin embargo, la aparición de ómicron y el gran aumento de la variabilidad y la capacidad de evasión de los anticuerpos son una señal de que no podemos, como población, llevar a cabo un plan similar al de la influenza para seguir el ritmo de la evolución viral”, indicó Griffin.

Además de las vacunas, los planes a largo plazo deberían incluir medidas contra las variantes para prevenir infecciones y reinfecciones. “Esto incluye la creación de entornos resistentes a las infecciones mediante la mejora de la ventilación, la filtración o la esterilización del aire interior, el reabastecimiento sensato de las pruebas de flujo lateral y períodos de aislamiento adecuados y respaldados que realmente reduzcan la transmisión en curso”, explicó.

Mientras tanto, el comité de cuentas públicas del gobierno pidió a las autoridades de salud que tomaran más medidas para llegar a las personas que aún no están vacunadas y que, por lo tanto, se encuentran en mayor riesgo de ser hospitalizadas o morir como consecuencia del Covid-19.

En un informe sobre el despliegue del programa de la vacuna contra el Covid-19, señaló que el NHS England y la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (HSA) deberían evaluar con urgencia cuáles son los enfoques más eficaces para aumentar la aceptación de la vacuna, y apoyar a las áreas locales para que los apliquen.

A finales de mayo de 2022, 2.98 millones de adultos en Inglaterra seguían sin estar vacunados, y otros 1.5 millones solo tenían una dosis de la vacuna contra el Covid-19. Muchas de las personas que no están vacunadas son jóvenes citadinos, sin embargo, también se ha registrado una aceptación particularmente baja entre las mujeres embarazadas, indicó el informe.

“A pesar del trabajo realizado hasta la fecha, persisten los bajos índices de vacunación en muchos grupos vulnerables y se necesitan nuevos enfoques para llegar a ellos”, señaló Dame Meg Hillier, quien preside el comité de cuentas públicas.

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